Solo el 14.1% de los hombres paraguayos se considera absolutamente fiel a su pareja. Este es el resultado de una encuesta exclusiva realizada para ABC Revista. ¿El sexo es determinante? ¿Cómo reconstruir la pareja luego de una traición? Son muchas las preguntas, y el licenciado Oscar Sapena contesta. Además, el dueño de un conocido motel cuenta cuál es el día clave de los encuentros, y un famoso detective privado revela algunos de sus secretos. ¡Imperdible!
El engaño genera resentimiento y decepción.

Los hombres paraguayos son más infieles que las mujeres ¡Contundente! según el informe elaborado por la empresa First Análisis y Estudios, en una encuesta exclusiva para nuestra revista. Entre sus resultados más sorprendentes, un dato específico: sólo el 14.1 por ciento de los hombres entrevistados se considera absolutamente fiel a su pareja. En cambio, esto se da entre el 26 por ciento de las mujeres.
Entre las increíbles respuestas: "soy bastante fiel" (6.1%); "soy un poco infiel" (61.6%) y, directamente, soy infiel -confesión absoluta- (18.2%), las cifras arrojan un abrumador resultado de 85.9 por ciento de hombres con conducta dudosa.
Ellas no se quedan atrás, 46 de cada 100 mujeres dicen que pueden llegar a ser infieles si se da la ocasión, las tientan demasiado o al menos se ratonean con fantasías.- Pero atención, entre las mismas respuestas ambiguas, suman el 74 por ciento de damas sospechosas (ver gráfico).
Claro que los resultados obtenidos pueden tener un “margen de error mayor”, dado que en algunos casos, comprobamos que algunas mujeres mienten negando y algunos hombres mienten afirmando, pero de que los hombres son más, lo son!.
Casados poco fieles

Los paraguayos casados son infieles. Eso es al menos lo que afirman las mujeres y los mismos hombres encuestados: tan sólo tres de cada cien mujeres y 14 de cada cien hombres describe a los casados como fieles.
Con los novios paraguayos ocurre algo bastante similar. Únicamente el 12% de las mujeres y el 13,1% de los hombres los consideran fieles.
Las mujeres no se salvan en este punto. Sólo el 21.2% de los hombres entrevistados cree que ellas, tanto las casadas como las que están de novias, son fieles. Por ende el resto, casi el 78%, son vistas o percibidas como poco fieles o directamente infieles.
Las mujeres no ponen las manos en el fuego por la fidelidad de sus congéneres. Resulta llamativo que para 79 de cada cien féminas, las casadas son poco fieles o infieles y para el 73% otro tanto ocurre con las que están de novias.
Con todos estos datos en la mano podría corroborarse la vieja idea de que si los hombres son infieles, es porque tienen con quién...
Infiel con el pensamiento
Se puede ser infiel de hecho o con el pensamiento. El 23.3% de los hombres y el 37% de las mujeres aseguran que su única aproximación a la infidelidad es a través del pensamiento. Desde esta perspectiva sólo el 16% de las mujeres y el 5,1% de los hombres se manifiesta como “completamente fiel”.
En el abanico de posibilidades de infidelidad, algo más de la mitad de los hombres entrevistados sostiene que es infiel “sólo si se le da la oportunidad”. En este mismo lugar, de infieles esporádicos, se ubica el 37% de las mujeres.
También existen los infieles “por naturaleza” los que llevan la infidelidad en la sangre: así se describe el 13.1% de los hombres y apenas el 2% de las mujeres. Aquí surge un dato más específico: El 8% de los hombres y las mujeres paraguayos/as afirman tener un/a amante: son infieles a sus parejas siempre con la misma persona.
¡Cuidado con los amigos!
¡Ojo! Las amigas y los amigos son los principales objetos de la infidelidad de los hombres y mujeres paraguayos. El trabajo fuera de la casa es uno de los grandes facilitadores de la infidelidad. Algo más de 1 de cada 4 infieles, lo es con un compañero/a de trabajo. Compañeras/os de estudio, amigos de a pareja, ex novios e incluso desconocidos, son los otros posibles compañeros de infidelidad. Los vecinos no se quedan atrás, 1.5% de cada 10, sale con un vecino o vecina. Sólo el 2% de los hombres entrevistados manifiesta ser infiel usando los servicios de prostitutas. Son pocos los que admiten esta práctica.
Salidas I: Las fantasías A la hora de pensar o fantasear con invitar a alguien a salir, los hombres “sólo piensan en eso”: el 43,2% sueña con llevarlas directo al motel. A las mujeres les gusta más salir a bailar: el 20,9% de ellas dice que fantasea con ir a un pub o una disco y el 18,6% quiere ir directo al motel. Otros lugares o situaciones atractivos para quienes quieren salir con alguien que no es su pareja son:
• El auto
• A un departamento
• Llevarla/o a su casa
• Ir a la casa de él o ella
• Realizar viajes
• Ir al interior
Salidas II: La realidad Casi el 40% de los varones y el 24,4% de las mujeres acuden a los moteles para sus episodios de infidelidad. Otros lugares, pero en bastante menor proporción son:
• Pubs / discos
• Restaurantes
• Casas / departamentos
• Cualquier lugarcito
Niditos de amor
Los lugares clave para “pasarlo bien” son los moteles o “motor hotel”. Hay de cinco estrellas, como el Play House, Millenium, Studio A y Los Angeles Inn. También están los de cuatro estrellas, de tres, de dos..., depende del bolsillo de los amantes. Aunque ese detalle ya no importa demasiado: ahora paga ella o comparten los gastos.
Los días más frecuentados en estos hoteles son los lunes, al igual que los viernes y los sábados. “El primer día de la semana, es de mucho trabajo, -comenta el propietario de un conocido motel de Lambaré, cuyo nombre omitimos por razones obvias- y las edades de los adictos a la oficina varían de 35 a 50 años. Los fines de semana son aprovechados por los jóvenes que luego de las discotecas y con el ánimo por el suelo, hacen reserva para un placentero descanso”.
Los precios, igualmente, varían. Los más caros tienen un costo, si es que todavía no lo sabés, de G. 240.000; 185.000; 45.000; 22.000... más barato, en el auto. La comida está preparada para agradar hasta el más exquisito paladar: langostinos, surubí, pastas. Claro que también hay comida rápida como sandwich de verduras, de lomito o mixto caliente. La bebida que más corre es la cerveza, le sigue el vino, whisky y cooler.
Pero acá no termina todo. Para los más divertidos, hay sex shop, donde encuentran de todo sin salir de casa. Arrasan en venta los consoladores, pero como no pueden quedarse con el cuerpo del delito, lo guardan en una especie de Museo -plenamente identificado con el nombre de cada propietario- hasta nuevo uso.
En estas historias no faltan las anécdotas. Les contamos solo algunas, por falta de espacio. Hay señoras que llevan hasta a su bebé y lo dejan a cargo de los cuidadores. Otros, llegan hasta el lugar munidos de mucha rabia y un escribano para labrar acta in situ. Es que, muchas veces, los mismos amantes llaman a las esposas o los maridos en un arranque de sinceridad y sin malas intenciones, claro. Hay quienes ya son pasajeros frecuentes de estos hoteles y conocidos por sus hazañas de viajes, que no son viajes en realidad sino internaciones, de tres o cuatro días, con extras de todas las medidas y colores. Pero hay que aclarar algo, para tranquilidad de todos: “¡NO hay filmaciones en estos lugares! ¡Si no, se funde el negocio!”, exclamó otro de los empresarios de este pujante negocio de la zona de Lambaré, Fernando de la Mora y San Lorenzo.
Tipos de infidelidad
Platónica: En el caso de las mujeres, muchas de ellas consideran que el deseo de ser infieles -que no tiene por qué ser consumado- ya es, de por sí, una infidelidad. Sin embargo, la mayoría de los hombres no parecen preocuparse por este hecho, ya que consideran totalmente normal que una persona se fije en otra, por motivos de atracción física, estrictamente.
Por venganza: La infidelidad motivada por la venganza no tiene por qué estar precedida necesariamente de un engaño de la pareja, sino que puede responder a otros sufrimientos o injusticias.
¿Por qué son infieles?
Ellos: Por diversión. Ellas: por insatisfacción La diversión parece ser el principal motivo por el que los hombres le son infieles a sus mujeres: “por diversión, para pasar el rato, para sentirse bien”. Por lo menos así lo explica casi el 50% de los entrevistados varones.
Por su parte, las mujeres, manifiestan como principal motivo la falta de comprensión por parte de sus parejas: “Mi pareja no me entiende”, respondió el 27.9% de las mujeres consultadas.
Otras razones masculinas:
“Porque me gusta mucho la otra persona” “Mi pareja no me entiende” “Porque puedo hacer cosas que no puedo hacer con mi pareja” “Mi pareja tiene mal carácter” “Mi pareja dejó de gustarme” “Por costumbre, tradición, naturaleza” “Para no perder la oportunidad” Otras razones femeninas: “Porque me parece divertido” “Por venganza, mi pareja me fue infiel” “Porque me gusta mucho la otra persona” “Mi pareja dejó de gustarme” “Mi pareja tiene mal carácter” “Ya no quiero a mi pareja”
Excusas
Mientras los hombres “quedan atrapados” en tediosas y largas reuniones fuera del horario de trabajo, las mujeres “van a la peluquería” o “al gimnasio”, e incluso,
prefieren inventar encuentros con sus amigas.
Las que siguen son otras excusas típicas de los hombres, en el orden en el que ellos mismos las expresan:
• Un partido de fútbol (para ver o jugar).
• Un encuentro con sus amigos.
• La visita a un familiar.
Las mujeres toman mano de estas otras excusas y en este orden:
• Reuniones de trabajo.
• La visita a un familiar.
• El estudio, la facultad.
• Ida al gimnasio.
• Ida a la peluquería.
Ellos pagan
Hasta ahora, los “costos operativos” de la infidelidad, los asumen los hombres. Un total de 77 salidas de cada 100 son solventadas por ellos. Solo ocho de cada 100 “comparte” los gastos y apenas ocho mujeres de cada 100 entrevistados se “hace cargo” de la situación. Y seis de cada 100 infieles, realiza salidas sin costo. Nos preguntamos cómo lo hacen.
Cómo reaccionan ellos y ellas
Las reacciones que se pueden presentar van desde un extremo de violencia hasta otro extremo, el del consentimiento pasivo. Pueden ser muy diversas tanto en hombres como en mujeres. Pero dependen de cada persona, su personalidad, sus valores, sus principios. De cada relación, la intimidad, la historia y el amor que los une.
No vivas en las nubes
¿Cómo descubrir una infidelidad? Esa es la cuestión. El Lic. Sapena tranquiliza con esta respuesta. “Hay ciertos indicadores que pueden hacernos notar que ‘algo le pasa a mi pareja’ o ‘algo pasa con mi pareja’. Si a esta altura de la lectura, te estás comiendo las uñas, estás sudando frío o la ansiedad te carcome, ¡hum! mala señal. “Uno de los primeros indicadores es el aspecto sexual. Aparecen las disfunciones sexuales. Si tenemos en cuenta que la disfunción o la compatibilidad sexual no es la adecuada, y que uno o ambos están disconformes con el comportamiento sexual, esta puede ser -y vemos en la práctica clínica que sí lo es- una de las motivaciones más fuertes que llevan a las relaciones clandestinas”.
¿Pasó la tormenta? ¿No es tu caso? ¡Qué alivio, ¿no? Pero por las dudas, seguí leyendo. Sapena continúa diciendo que, muchas veces, las personas notan que sus relaciones sexuales no están siendo adecuadas para ninguno de los dos, pero tienen mucho temor de plantear el problema con el cónyuge, por diferentes razones como: vergüenza, reconocer que necesitan apoyo o ayuda profesional, o la negación. Este "vacío de comunicación" hace que la solución se busque fuera de la pareja.
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