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US$ 27 MILLONES PARA AHORRAR US$ 100 MILLONES

Propuesta para producir combustibles alternativos

La crisis del petróleo volvió a castigar con dureza la economía de todos los países, en especial la de los importadores. Mientras las administraciones más visionarias exploran e incluso experimentan fórmulas de alternativa, otros optan por la táctica del avestruz. Creemos que en nuestro país debe igualmente instalarse ese debate, y a las propuestas de mayor utilización local de hidroelectricidad debe añadirse la producción de los llamados biocombustibles, así como la prospección y exploración del territorio nacional en la busca del preciado “oro negro”. En esta edición, presentamos un resumen de la ponencia del senador Ronaldo Dietze, del partido Patria Querida.


Paraguay gasta en importación de combustibles fósiles unos 300 millones de dólares por año. La tecnología, tanto para la producción de alcoholes carburantes como biodiésel, es hoy bien conocida y la velocidad para utilizar combustibles alternativos depende exclusivamente de la relación de precios del petróleo y de rubros a utilizarse como fuente de combustible alternativo. Es altamente probable que el precio del combustible fósil mantenga su tendencia alcista actual, dado que las reservas son limitadas y no alcanzaran al ritmo de su utilización actual, para 50 años más.

Paraguay tiene un elevado potencial para la producción de combustibles debido a la posibilidad de producir materia prima relativamente con ventajas comparativas y competitivas respecto a otros países.

Es, por lo tanto, necesario concentrar esfuerzos para encarar concretamente un programa serio de producción y utilización de combustible alternativo.


Senador Ronaldo Dietze

SITUACIÓN ENERGÉTICA DEL PARAGUAY
Paraguay basa su utilización energética fuertemente de lo heredado de la naturaleza; es decir, de la leña (35,9%), residuos vegetales (15,3%), carbón vegetal (2,9%). Por otro lado, de toda la energía utilizada, el 35,7% proviene de los derivados del petróleo y solo el 10,1% de la electricidad. El uso de alcohol carburante y el biodiésel en muy reducido. El consumo de energía fósil es alto, considerando nuestra débil economía; insume cantidades crecientes de divisas, dado que en su totalidad es importado.


UTILIZACIÓN DE COMBUSTIBLES FÓSILES
El volumen total de consumo de combustible fluctúa alrededor de los 1.400.000 metros cúbicos por año; de los cuales, cerca del 80% corresponde al gasoil. El valor de la importación de los combustibles asciende a unos 300 millones de dólares por año. Los precios han aumentado mucho en los últimos años debido a la tendencia alcista en el ámbito internacional y el aumento de la tasa cambiaria en el ámbito nacional.


RECURSOS RENOVABLES VERSUS NO RENOVABLES
El petróleo es un recurso no renovable agotable; es decir, que no es posible reciclarlo; por lo tanto, el mundo no puede basar su desarrollo en esta fuente energética porque el esfuerzo para el uso de fuentes alternativas de energía debe como mínimo triplicarse. Los combustibles provenientes de bienes naturales renovables constituyen una alternativa viable. El término renovable indica que con el esfuerzo consciente humano es posible obtener la misma o mayores cantidades de bienes que se consumen como es el caso del combustible; es decir, no se agotan con la implementación de programas de uso racional y renovación permanente.


GASES DE EFECTO INVERNADERO
Los gases de efectos invernadero causan el calentamiento del planeta tierra y en consecuencia, los cambios climáticos. Los cambios climáticos tienen efectos negativos graves para la convivencia humana porque producen inundaciones, tormentas, deshielos, corrientes marítimas, desplazamiento de asentamientos humanos, desplazamientos de cultivos, etc. Uno de los gases de efecto invernadero y, principal causante del 50% de los efectos de los cambios climáticos es el Bióxido de Carbono (CO2), proveniente, en gran medida, de la quema de combustible fósil tanto en automóviles como en las industrias. Una de las principales medidas para mitigar este gas de efecto invernadero es el uso de combustible de bienes naturales renovables como los alcoholes vegetales y el biodiésel.
Otros gases de efecto invernadero son los fluorclorohidratos, gas metano, gases nitrogenados, etc.


OBJETIVOS DEL PROGRAMA DE COMBUSTIBLES ALTERNATIVOS
El objetivo del programa es desarrollar e implementar un programa de combustibles alternativos al combustible fósil.

El programa tiene dos componentes, la producción y el uso del alcohol vegetal a través de la caña de azúcar y la mandioca y la producción y el uso de biodiesel a través de aceites vegetales de tártago, coco (mbocayá), colza, maní, soja, etc.


COMPONENTES DEL PROGRAMA
El programa tiene dos componentes: 1) la producción y el uso del alcohol vegetal a través de la caña de azúcar y la mandioca y 2) la producción y el uso de biodiésel a través de aceites vegetales de tártago, coco (mbocayá), colza, maní, soja, etc.


JUSTIFICACIÓN DEL PROGRAMA
Los beneficios del programa, entre otros, son:
- Ahorro de divisas.

- Generación de empleo directo e indirecto.

- Mayor y mejor uso del suelo.

- Utilización de fuente renovable de combustible.

- Contribución a la reducción de los gases de efecto invernadero y los cambios climáticos (captura de carbono).

- Mejoramiento de los ingresos y reducción de la pobreza.


MATERIA PRIMA
Para la producción de alcohol, es decir, 304,5 millones de litros por año, se requieren de unas 60.000 hectáreas de cultivo, 45.000 hectáreas de caña de azúcar y 15.000 hectáreas de mandioca. Los rendimientos mínimos considerados para la producción de caña de azúcar son de 80 toneladas por hectárea y de mandioca en el segundo año, unas 25 toneladas por hectárea. Se considera la obtención de 70 litros de alcohol carburante de una tonelada de caña de azúcar, es decir, rendimiento del 7%. Por cada tonelada de mandioca, se obtendrán 140 litros de alcohol.


TECNOLOGÍA Y RENDIMIENTOS
En lo que respecta a tecnología para la producción industrial de alcohol se recurre a la producción de fábricas nacionales y del Brasil. En lo que respecta a la tecnología en el sector primario, se requiere llegar a una productividad mínima rentable para los productores; es decir, 80 toneladas de caña de azúcar por hectárea y 25 toneladas de mandioca por hectárea, en dos años. Para lograr esta meta es necesario reformar y modernizar el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), principalmente en su función tecnológica. Se debe crear el Instituto de Tecnología como ente autárquico, capaz de generar y transferir tecnología y dar apoyo efectivo de tecnología al pequeño productor por vía tercerizada, en lo posible, pero bajo la supervisión y el control de esta nueva institución autárquica. La creación del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA) o Instituto Nacional de Tecnología Agraria (INTA) es de responsabilidad del Congreso Nacional.

En lo que respecta a la tecnología para la obtención de biodiésel, se debe recurrir a fábricas disponibles en el primer mundo, para asegurar la calidad del producto final para el consumidor.

Las materias primas a ser utilizadas para la obtención de biodiesel son: tártago para el pequeño productor, coco (mbocayá) para el pequeño productor, colza para el productor mecanizado, al igual que la soja, maní para el pequeño productor, girasol para mediano productor mecanizado y algodón para pequeños productores.


LOCALIZACIÓN, DISTANCIAS Y TAMAÑO ÓPTIMO DE PRODUCCIÓN
Para la producción de caña de azúcar y mandioca, se adecuan todos los lugares con buenos suelos, libres de heladas fuertes; se puede cultivar por ejemplo, en los asentamientos campesinos. Las zonas adecuadas son San Pedro, Caaguazú, Caazapá, parte de Concepción, Guaira, etc.

Hay que tener cuidado de que, tanto la caña de azúcar como la mandioca, no estén muy lejos del centro de la industria. Para la caña de azúcar, no debería en ningún caso tener una distancia mayor de 56 y 71 kilómetros dependiendo de la inversión necesaria en los medios de transporte (camiones).

El tamaño óptimo de producción de caña de azúcar por productor es de 3 hectáreas si no se quiere descuidar el autoconsumo y la inclusión de otros rubros de renta; es decir, si se quiere manejar la finca como sistema de producción, diversificado. Para los productores medianos el tamaño óptimo de producción de caña de azúcar es de 9 hectáreas.

Para la producción de aceites para biodiésel la ubicación depende de cada oleaginosa. Por ejemplo, la soja se localiza básicamente a lo largo del litoral del río Paraná al igual que la colza y el girasol; mientras que el tártago, en San Pedro y Concepción; el algodón, en San Pedro, Concepción, Caaguazú, Caazapá, etc.


CARACTERÍSTICAS DE LOS MODELOS PRODUCTIVOS
Se establecen, dentro del presente programa, tres modelos básicos de producción de alcohol:

Modelo I
El Modelo I estará destinado a unas 1.000 hectáreas de caña de azúcar y 600 hectáreas de mandioca, una vez consolidada la producción a los 4 o 5 años del inicio del programa. En este modelo, se obtendrán por cada unidad unos 7.700.000 litros de alcohol (5.600.000 litros de caña de azúcar y 2.1000.000 litros de la mandioca).

Este modelo está destinado para los pequeños productores es decir más de 330 productores a razón de 3 hectáreas por finca de caña de azúcar y 2 hectáreas de mandioca por productor.

Se estima implementar por lo menos 10 unidades de este modelo en diferentes zonas adecuadas del país.


Modelo II
El Modelo II, con capacidad de producir 3.000 hectáreas de caña de azúcar y 800 hectáreas de mandioca. Con esta superficie y sobre la base de rendimientos mínimos exigidos se logrará 19.600.000 litros de alcohol (16.800.000 litros a obtenerse de la caña de azúcar y 2.800.000 litros de la mandioca).

En este modelo, se estima que unos 333 pequeños productores producirán 1.000 hectáreas de caña de azúcar y 800 hectáreas de mandioca y 200 medianos productores producirán 2.000 hectáreas de caña dulce, a razón de 10 hectáreas por productor.

Se estima implementar por lo menos 5 unidades de este modelo en diferentes zonas del país.


Modelo III
El Modelo III se basa en la producción de 4.000 hectáreas de caña de azúcar y 1.000 hectáreas de mandioca. Con esta superficie se obtendrán 25.900.000 litros de alcohol (22.400.000 litros de caña azúcar y 3.500.000 litros de la mandioca).

Este modelo involucra a 200 productores, a razón de 10 hectáreas y 100 productores, a razón de 20 hectáreas como promedio por productor.

Se estima implementar por lo menos 5 unidades del Modelo III en diferentes zonas del país.


RENTABILIDAD DE LOS MODELOS
Todos los modelos son rentables. No se consideran el costo financiero ni el riesgo inherente a la actividad agrícola, por lo que la Tasa Interna de Retorno (TIR) es relativamente elevada. Esta TIR es suficientemente elevada para cubrir costos financieros, eventuales riesgos propios de la actividad y otros no previstos en el estudio. Antes de la implementación concreta de cada unidad, se harán estudios precisos incluyendo el flujo de caja con financiamiento, con costo de riesgos, etc.


INVERSIONES REQUERIDAS

Las inversiones totales para la producción de 304,5 millones de litros de alcohol equivalente aproximado al consumo de gasolina (nafta) se requieren unos 27 millones de dólares en total.


BENEFICIOS MACRO Y MICROECONÓMICOS
El programa generará, a través de la producción de caña de azúcar y mandioca, el empleo directo en la industria de unos 38 mil empleos directos. Se podría estimar por lo menos unos 10.000 empleos directos, al sustituir el 10% de gasoil con biodiésel de producción en el país. Por otro lado, habrá un alto empleo indirecto en transporte y venta en los surtidores, además de otras externalidades positivas en lo ambiental, social y económico.

Se ahorrarían, una vez en pleno funcionamiento del programa, unos 100 millones de dólares, por sustituir los combustibles derivados del petróleo.


CONCLUSIONES
El Programa de producción y utilización de combustibles alternativos de origen vegetal es uno de los programas más auspiciosos e importantes para el país; sus posibilidades de rentabilidad, bien manejados, está asegurada cuando se trata de alcoholes carburantes. Por lo tanto, estudios más precisos deberían demostrar la factibilidad financiera del biodiésel.

La implementación del programa alcoholero debe ser de inmediato; lo del biodiésel debe iniciarse al mismo tiempo, con la misma seriedad. Los principales actores de este negocio son especialmente, los pequeños productores; es decir, el sector privado. El programa debe encararse como una cadena productiva (cluster) en la que la organización de los actores (asociaciones, cooperativas, etc.) es clave. Uno de los actores promotores debe ser el Gobierno, dentro de la función que le compete. Se debe velar por asegurar estímulos impositivos como infraestructura de caminos en los lugares de implementación del programa, seguridad jurídica, financiamiento a plazos y condiciones adecuadas, apoyo técnico no reembolsable para los pequeños productores y generación de nuevas tecnologías productivas para asegurar productividades mínimas rentables, etc. El programa requiere la reforma y la modernización del MAG sobre todo lo que hace al componente tecnológico (generación y transferencia de tecnología y apoyo técnico a los pequeños productores).

Se deben hacer los arreglos para no monopolizar la venta del alcohol; el Estado solo debe tener el control de calidad del producto final, actividad que podrá tercerizar. PETROPAR debe desmonopolizarse y no participar en el negocio del alcohol. Podrá estudiarse la posibilidad de limitar la intervención de PETROPAR como una entidad técnica de control de calidad y desde ningún punto de vista, monopólico.

El Programa de Combustibles Alternativos debe iniciarse de inmediato dada su importancia económica, social y ambiental.


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25/12/2005 00:00:00