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Agentes del arte

Tienen la misión de organizar conciertos, lanzamientos de discos, exposiciones de cuadros, festivales de danzas, proyecciones de películas o concursos de esculturas. Son los promotores del espectáculo y la creatividad. Personas que se ganan la vida detrás de escena. Y desarrollan una importante labor en beneficio del arte y la cultura. Aquí, los rostros de quienes apuestan a las manifestaciones que alimentan al espíritu.


Música: Marlene Sosa Lugo & Ana Scappini

Posicionar al artista paraguayo en el sitial que se merece, presentándolos desde el Paraguay en los más importantes escenarios del mundo y a nivel nacional con un gran trabajo de equipo, es tarea de las productoras de espectáculos musicales Ana Scappini (53) y Marlene Sosa Lugo (47).

Unidas desde el año 2002, ellas han organizado una serie de conciertos y lanzamientos de discos de artistas de primer nivel: Berta Rojas, Juan Cancio Barreto, Ismael Ledesma. "La búsqueda de nuevos talentos es también una constante de nuestra producción, y para ello contamos con la dirección artística de Berta Rojas en el Premio Cardozo Ocampo, que tiene por objetivo la promoción de jóvenes valores de la guitarra a nivel nacional e internacional. De este proyecto han surgido figuras como Jorge Báez, Nathaly Gustafson, Milciades Brítez y Carlos Reinoso, quienes han usufructuado becas, y han actuado en el salón auditorio del BID, en Washington, y fueron elogiados por el Washington Post", cuenta Ana Scappini.

"Trabajamos por la verdadera descentralización de los espectáculos, llevando shows gratuitos al interior del país. Es decir, estamos creando público para la música en el Paraguay y si es posible en el Mercosur.

Nuestros logros fueron vanguardistas y han marcado pautas; tanto es así que se realizan otros proyectos similares", refuerza Marlene Sosa Lugo, hija de la actriz y cantante Máxima Lugo y del poeta, compositor y cantante Carlos Sosa.

Amplia trayectoria en el quehacer artístico-cultural apuntalan las acciones de las productoras. Marlene fue periodista de Noticias El Diario durante 21 años. Ocupó los cargos de redactora, editora, secretaria de redacción, directora de Revista Dominical, y jefa de Arte y Espectáculos. Ha colaborado en infinidad de revistas, folletos y proyectos artísticos. Es organizadora de encuentros musicales en Asunción y de homenajes en vida a los artistas, así como de festivales solidarios en beneficio de los más desprotegidos. Su apuesta por lo folclórico le ha dado un importante lugar en la defensa de la identidad siendo reconocida por su labor constante a favor de las tradiciones paraguayas.

Ana Scappini es licenciada en Contabilidad y Administración de Empresas. Inició sus actividades en el ámbito cultural hacia 1980, cuando el Museo del Barro empezó en San Lorenzo. Con Olga Blinder colaboró en la primera edición del libro Arte actual en el Paraguay y trabajó con Ysanne Gayet en la Galería Sambucú, hasta su incorporación en la Galería Arte-Sanos en 1983.

En 1990 abrió Ana Scappini Taller, realizando exposiciones de artistas paraguayos y extranjeros y en 1995 se unió a Ticio Escobar y juntaron sus respectivas galerías en una que llevaba el nombre de Scappini lamarca oficina de arte. Desde 1995 al 2002 realizó exposiciones de artistas paraguayos en España, EE.UU. Colombia. Con mucho optimismo y gran satisfacción, Ana y Marlene persiguen una meta: "Que la música paraguaya suene en los grandes escenarios del mundo, y a nivel local que se realicen espectáculos de trascendencia para la mayor cantidad de público posible. Y seguir consiguiendo el auspicio de importantes empresas privadas y públicas locales que apoyen decididamente el talento del artista paraguayo". Todo dicho.


PINTURA: JOSÉ FLORENCIO & EDITH GUBO

La difusión, cuidado, formación de nuevos pintores y venta de obras es principalmente la función de los galeristas José Florencio (53) y su esposa Edith Gubo (42). Se habían casado el 27 de noviembre de 1980 y hace 19 años decidieron abrir su propia galería llamada Técnica. "Inauguramos un día 16 de agosto, cumpleaños de Edith", recuerda José, con una espontánea sonrisa.

"El marchand de arte tiene la misión de asesorar al cliente sobre la adquisición de obras de artistas con firmas reconocidas, cuyo valor crece si los pintores en cuestión logran traspasar la barrera del tiempo y su estimación no decrece", explica Edith.

¿Cuándo y cómo determinan apoyar a los nuevos artistas? "Todos deben trabajar con variedad. Y en la medida que van creando vamos conversando y si necesario fuere les indicamos el taller de algún pintor amigo para ir a ampliar y mejorar sus conocimientos. Pero, claro, el factor determinante es el talento", responde José. Con casi dos décadas de experiencias en el rubro, los galeristas expresan enormes satisfacciones, no obstante reconocen que hay que trabajar día a día. "Es grande el compromiso de dirigir una galería de arte y organizar exposiciones para mostrar al público las últimas creaciones de los pintores. Pero lo hacemos con amor y pasión", dicen al unísono.

¿Funciona en Paraguay el oficio de marchand de arte? "En mi caso, que pasé por Arte-Sanos durante diez años bajo la dirección de Ticio Escobar, y que pude conocer y trabajar con Olga Blinder, Carlos Colombino, Osvaldo Salerno, Fernando Grillón, considero que tengo una buena preparación. Es decir, creo que en nuestro país ser marchand funciona", certifica José.

"Yo quiero señalar que en el exterior nuestros artistas plásticos son respetados y valorados por el talento y la creatividad que demuestran en sus obras", aporta Edith. Si bien el trabajo y el amor los une, en cuestión de gusto artístico difieren. Edith admira al pintor francés Georges Seurat, especialmente es fanática de su cuadro titulado "Domingo de verano en la grande Jatte". Y José se juega por el holandés Vincent van Gogh. En síntesis: los dos aman la pintura. Y se ganan la vida proyectando a nuevas figuras que surgen o valorizando las firmas de aquellos artistas consagrados.

Porque, coinciden, las formas y los colores cautivan por siempre a los que tienen la sensibilidad de apreciar el arte.

DANZA: YLLASMÍN GONZÁLEZ

Preparar al alumno en la parte técnica, física y artística para que a través de los brazos, las piernas y el rostro alcance a dominar la expresión corporal es función del maestro de danza. En ese menester, la cubana Yllasmín González (29) aporta conocimientos para la formación de nuevos bailarines.

Recibida en la Escuela Nacional de Arte de La Habana, en 1995, Yllasmín logró ocupar un puesto en el Ballet Nacional de Cuba. Pero, a los 20 años, decidió salir de la isla de Fidel para radicarse en el Uruguay. Un tiempo después, una amiga suya, Nathalie Encina Chilavert, le propuso venir a Paraguay. Hizo las maletas y llegó el 25 de agosto de 1997. Y aquí está. Es primera bailarina y maestra ensayadora del elenco de Uninorte. "Trabajo con el elenco de la Universidad desde el año 2002.

Ahora estoy como directora interina del Ballet Uninorte", refuerza. Yllasmín explica que la danza es una disciplina que requiere de mucha práctica y dedicación. "No es solamente pasos, es arte. Entonces, a través de los brazos, el cuerpo, la cara, la expresión, todo tiene que
transmitir un cuento, una magia". Casada en el 2001 con el paraguayo Antolín López Escurra, la danzarina caribeña es mamá de un chico de dos años: José Samuel. Considera ella que optó por la carrera correcta. "Ser bailarina es un desafío.

Es cuerpo, alma, espíritu. Es difícil hacerlo bien. Yo no me veo haciendo otra cosa que no sea bailar. Es el don que Dios me dio, es el talento que me otorgó". Durante su formación, Yllasmín tuvo la oportunidad de escuchar los consejos de la gran bailarina cubana Alicia Alonso y aprendió que el arte de enseñar significa transmitir conocimientos. "Siempre trato de transmitir todo lo que sé. Trato de aportar todo de mí; yo no me guardo nada cuando estoy con mis alumnos. Me interesa que todos bailen bien, que traten de hacerlo de la mejor forma, y poder bailar con seguridad, que es muy importante".

Yllasmín destaca las aptitudes del bailarín local y valora el crecimiento que experimenta la especialidad. "Ahora las academias se preocupan más por tener mejores maestros, porque sus alumnos sean mejores, que salgan al exterior a competir. Aquí mismo hay concursos de buen nivel y se nota que hay motivación, desarrollo. Yo, que llevo unos años ya aquí, te puedo decir que es así", concluye la profesional, que tiene en su haber importantes montajes de ópera ballet como Sueño de una noche de verano, Giselle, Aída y ahora La Traviatta, en preparación.

CINE: MARGARITA MORSELLI & MANUEL CUENCA

Rescatar las primeras películas filmadas en Paraguay y proyectarlas a la ciudadanía para que pueda conocer el historial fílmico del país fue el gran aporte cultural del ciclo de cine Ta'anga, presentado por el Centro Cultural de la República El Cabildo. Su directora, Margarita Morselli (54) y el especialista en audiovisuales Manuel Cuenca (50) unieron esfuerzos para encontrar aquellas producciones hechas en las primeras décadas del siglo XX, varias de ellas desconocidas y otras que se creían perdidas, como "Desfile Militar" (1925-26) y "Sepelio de Eligio Ayala" (1930).

El ciclo gratuito que se extendió del 28 de agosto al 15 de setiembre permitió al público ver documentales sobre la Guerra del Chaco, la vida de los indígenas chaqueños y paseos por Asunción. Incluyó además largometrajes de los años 50 y 60: Codicia e Hijo de hombre. Y otros que contó con la participación de la recordada Isabel Sarli, El trueno entre las hojas y La Burrerita de Ypacaraí. Se exhibieron también Miss Ameriguá, El toque del oboe, El portón de los sueños, Réquiem por un soldado, María Escobar, Miramenometokei, Cándido López, los campos de Batalla y el making de Hamaca paraguaya. Tampoco faltaron los cortos: La clase de órgano, Amor basura y Artefacto de primera necesidad.

"Fue un tributo al acervo paraguayo a través de la ‘Imagen’, como reza en español la denominación de este proyecto que nos permitió recrear en celuloide nuestra historia y cultura populares, identidad contenida en fotogramas añosos que recorrieron desde el 1900, hasta la galardonada película de Hamaca paraguaya en el último Festival de Cannes", considera Margarita Morselli.

"Para mí fue una gran satisfacción ser curador del ciclo de cine Ta'anga, con la coordinación de Celia Escobar Schaerer. De esta manera celebramos los 101 años del cine en Paraguay, tomando en cuenta la primera proyección de Vistas de actualidad, que tuvo lugar el 22 de agosto de 1905, en el Teatro Nacional, luego Municipal", comenta Manuel Cuenca, productor y actor del film Réquiem por un soldado.

Durante tres semanas se proyectaron imágenes que ilustraron los primeros filmes realizados por extranjeros radicados en Paraguay o que visitaron el país, las películas hechas por paraguayos desde 1925, las coproducciones y las creaciones más recientes. Desde las primeras documentales hasta los largometrajes actuales, del blanco y negro al color, del cine mudo al sonoro, todo formó parte de Ta'anga, que contó con el apoyo de varias instituciones y empresas, como la embajada de Francia y el SNT Cerro Corá.

"El ciclo generó gran interés, ya que todas las sesiones estuvieron llenas de espectadores, que siguieron con atención las charlas de especialistas, los testimonios de los protagonistas y los eventos relacionados con las películas. Esto se volvió a repetir en las ciudades y pueblos del interior, donde extendimos las proyecciones. En Encarnación y Pilar las salas estuvieron repletas, con un público entusiasmado por las películas nacionales, lo que avizora un favorable futuro para el cine en nuestro país", concluye Cuenca.

Margarita Morselli confirma que Ta'anga tendrá continuidad el año próximo, ocasión en que se podrá ver algunas de las ocho películas locales que están en proceso. Sin duda, un futuro favorable para los audiovisuales.

Escultura: Marilé Dos Santos

Apoyar a los creadores y ofrecer a la sociedad la posibilidad de conocer las diferentes manifestaciones artísticas es la intención del premio anual Fuschia Expresión que, en su edición 2006, abarca la escultura. Marilé Dos Santos (52), gerente general de la cadena de perfumerías, explica que el concurso que involucra a artistas y clientes se inició hace cuatro años, cuando se dieron cuenta de que podían combinar promociones comerciales con desarrollo cultural. "Nos pasábamos haciendo campañas, siempre con el fin de vender más. Y llegó un momento en que tuvimos la necesidad de hacer algo más, queríamos manifestar nuestra sensibilidad como seres humanos y como miembros de una sociedad. Y se nos ocurrió organizar un concurso que acerque a los creadores y a la gente que compra nuestros cosméticos. Así surgió la primera edición de Fuschia Expresión, con la pintura. Quedamos muy satisfechos, porque nuestros clientes estaban bastante familiarizados con las obras y con los pintores".

Pero, las cosas cambiaron cuando la segunda edición del premio convocó a quienes realizan instalaciones. "Muy poca gente conocía lo que era la instalación. Ahí nos dimos cuenta de que al llevar a cabo la promoción, sin quererlo, estábamos cumpliendo un papel muy importante dentro del arte. Nuestras propias chicas, las encargadas de atender el salón, aprendieron lo que representaba la instalación y eran ellas mismas las que explicaban a los clientes el significado de las obras y sus autores", revela Marilé.

Para el tercer año, los organizadores decidieron extender la promoción a la cultura indígena: pintura corporal. Fue así que produjeron avisos publicitarios difundidos por radio Pa’i Pukú en la lengua de cada una de las comunidades indígenas del Chaco. A través del llamado, varios grupos se inscribieron y participaron presentando sus cuerpos pintados, que fueron fotografiados para su exhibición. "Ahí nuestros clientes se dieron cuenta de que lo que ellos tenían en el cuerpo era un maquillaje corporal, en estos momentos tan de moda, y que los productos que utilizaban eran directamente la materia prima brindada por la naturaleza. La misma materia prima que utilizamos para fabricar nuestros cosméticos de Christian Dior, Givenchy, etc.", revela la ejecutiva.

Ahora, la cuarta edición pone en competencia a las esculturas. Participan siete exponentes de la disciplina: Sergio Buzó, Mónica González, Gustavo Beckelman, Angel Yegros, Marithé Zaldívar, Alejandra García y Justo Guggiari. Ellos crearon una obra que identifica el espíritu de una determinada fragancia. Las mismas están expuestas en la perfumería del Shopping del Sol y la gente, al hacer su compra, tiene derecho a votar por la que más le gusta. Al final de la promoción se reúne un jurado compuesto por cuatro referentes del ámbito artístico-cultural a deliberar. Surge como quinto voto el ganador en la preferencia del público. El primer premio de este año es 2.000 dólares americanos en efectivo para el artista y 1.000 dólares en orden de compra para el cliente sorteado. "Se puede, sin dejar de lado la parte comercial, aportar al arte y apoyar el desarrollo cultural de nuestro país. Es lo que demostramos con este premio que motiva a los artistas y gusta mucho a nuestros clientes", concluye Marilé Dos Santos.


Javier Yubi

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05/11/2006 00:00:00