abc Google  

PERSPECTIVAS

Subregistro 0

La mamá hizo un largo camino en ómnibus y a pie para llegar al lugar donde por fin anotaría a su bebé. Orgullosa, indicó a un funcionario del Registro Civil que llamaría a su hija con un nombre originario de su grupo étnico. Al escucharlo, el joven le indicó que no se aceptaban nombres “extravagantes” o “ridículos”, según la legislación vigente. Ningún argumento fue valedero para que la niña llevara el nombre elegido.


Al final, quien indicó cómo llamar a la beba fue el funcionario, y al llegar a la casa y ser consultada acerca de cómo resultó, la frustrada madre respondió que “mal, ya ni me acuerdo cómo se llama nuestra hija”. Esta anécdota contaba una representante indígena argentina durante la Primera Conferencia Regional Latinoamericana sobre el Derecho a la Identidad y Registro Universal de Nacimiento, que tuvo lugar en Asunción, con la participación de representantes de 18 países. Tuvo como lema “Regístrame. Hazme visible”.

El subregistro es un problema por resolver en Paraguay y en la región. Para empezar una labor básica en relación a la niñez, es fundamental primero saber cuántos niños hay, y cómo saberlo, si no están todos registrados. No contar con el certificado de Nacido Vivo es un dilema todavía, y ello inicia el círculo que lleva a no poder registrar al bebé.

La identidad es un derecho humano, y como tal corresponde a todas las personas, como puerta de posibilidad de acceso a todos los demás derechos.

Sostiene Tom Miller de Plan Internacional que “el registro es principalmente darle al niño una identidad. No soluciona todos los problemas políticos”. Enfatiza que “todos los niños tienen los mismos derechos, y eso debe respetarse. En otros países poner el dato acerca de a qué religión pertenece también es controversial. Se debe tratar que el documento sea lo más simple y concreto posible, sin tratar de utilizarlo para otros fines, como una gomita que se estira y estira hasta que se suelta”.

Esta primera conferencia latinoamericana realizada en nuestro país tuvo como resultado seis conclusiones y nueve recomendaciones, además de la firma de un convenio entre Chile y Paraguay. La primera conclusión tiene que ver con que “la identificación, registro y documentación debe asumirse con un enfoque de derechos”. La cuarta, a que “los idiomas son la expresión primigenia de la cultura y espiritualidad de cada pueblo, sus nombres y grafías deben ser respetados”.

Acerca de las recomendaciones, la sugerencia principal es el “desarrollo y fortalecimiento de la capacidad de las instituciones registrales, que garanticen el acceso, simplicidad y gratuidad”.

Afirma Rosa María Ortiz que un modo nuevo de exclusión hacia niños, adolescentes, jóvenes y adultos, es el subregistro. Supongamos que se proyecta un programa para favorecer a la niñez en riesgo, o en conflicto con la ley. Cómo realizar planes bien concretos, estadísticas correctas, si quizá en su mayoría esos niños no están registrados, ‘no existen’.

Es muy interesante que se ubique en la agenda pública la meta de lograr el “Subregistro 0”, y para ello es fundamental encaminarse positivamente hacia los hechos, y no quedarse sólo en buenas intenciones.


Cecilia Medina

HERRAMIENTAS

ARTICULOS ANTERIORES DEL AUTOR

  • + Del Día
  • + De La Semana
  • + Del Mes

 Artículos más leídos

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

73.960

753.523

Ayer

76.883

901.636

Ultima actualizacion:
23/09/2007 00:00:00