abc Google  

A plena Soledad

Soledad Pastorutti (27) estuvo en Asunción brindando al público su canto, ese folclore argentino con sello propio. Después de 9 años, “el Huracán de Arequito” regresó a nuestro país. Aquí la mostramos en su nueva fase, como ella dice: “Crecí, soy mucho más mujer”.


Soledad nos recibió en el hotel donde se alojó. Su energía perdura como hace 10 años; sigue siendo “La Sole”, una artista que ha cosechado giras, premios, teatros y estadios llenos. Nació en Arequito (Santa Fe). A los 15 años llega al Festival de la Canción en Cosquín (Córdoba) y arranca su carrera profesional, siempre acompañada por su hermana Natalia. Refresca el folclore argentino dándole un toque moderno. Con el poncho al hombro, recorre toda la Argentina. Canta junto a importantes músicos argentinos y extranjeros. En su país, participó también en cine y televisión. Su voz acompañó a la selección argentina de fútbol y se abrió paso en los conciertos dados en la Casa Rosada. Después de un noviazgo que duró 7 años, el pasado 28 de abril, se casó con Jeremías Audoglio.

-¿Qué significa para vos volver al Paraguay?

-Viajar es dejar huellas. La primera vez que vine estaba comenzando, no sabía con qué me podía encontrar aquí. Me acuerdo que llovió, terminamos juntando 3.000 personas en un local cerrado. Me sentí muy contenta.

-Aquella era otra Soledad. Te ves cambiada.

-Era más chica. Usaba pantalones tipo bombacha de gaucho, el chalequito, la remera, porque estaba de moda en Argentina; lo que pasa es que después me hice famosa y empezaron a identificarme con esa forma de vestir. En los festivales, jineteadas y domas me regalaban fajas, rastras y sombreros. Pero bueno, crecí, me volví más mujer. Aggiorné el vestuario, aunque el poncho lo uso siempre.

-Musicalmente también estás distinta.

-La banda empezó con dos guitarras y un bombo. Hoy son 8 músicos en vivo, y probamos también otros estilos musicales, lo que a veces es difícil de entender fuera del ambiente. Yo quiero generar una artista internacional que conserva las raíces.

-¿No creés que el público te prefiere “gauchita”?

-Tengo varios públicos, el que quiere verme cantando las cosas nuestras, y los chicos que escuchan cosas diferentes. Si hubiera cantado otra cosa también hubiera llegado a la gente, pero mi mérito es haberlo hecho con el folclore, un estilo que los jóvenes no escuchaban casi. Hoy también grabo otro tipo de canciones, y si logro hacer que la gente coree esas canciones sin convertirme en una artista pop, sería ideal. Sobre esto trabajo y me cuesta bastante.

-Tu cuarto disco, el que hiciste con Emilio Estefan, ¿fue muy criticado en Argentina por no ser tan folclórico?

-No por eso, sino porque “la escarapela argentina” se fue a grabar a Miami.

-¿Estás afiliada a algún partido?

-No. Pero me gusta la política; empecé a estudiar Ciencias Políticas..., no pude seguir.

-¿Qué pensás de los músicos que se comprometen social y políticamente?

-Soy de las que quieren comprometerse con la música como ser humano y como habitante de un país, pero entiendo que para cantar determinadas canciones tu vida tiene que estar acorde también.

No puedo vivir de una manera y cantar otra. Cuando se es ídolo de un sector, es peligroso politizar, porque si yo me equivoco, se equivoca un montón de gente. Ya no se milita políticamente a los 27 años como antes. Pero me comprometo con el país, por eso recorro Argentina.

-Ser una “escarapela argentina”, patriota y sana, ¿no te condiciona a no equivocarte?

-Me tomaron así porque no fumo, no tomo, no me drogo (se ríe). Soy una persona como cualquier otra. Por ahí la gente cree que soy simpática todo el tiempo, y no, tengo mis días difíciles.

-¿Cuánto influyó tu papá en tu carrera?

-Yo tenía 8 años cuando me llevaba a cantar a las peñas; en ese tiempo era más un sueño de él que mío.

-¿Cómo se llevan?

-Nos peleamos mucho, pero cuando tengo problemas es a él a quien llamo primero. Es un tipazo, lo amo.

-¿Qué heredaste de tu mamá?

-Dar muchos besos y abrazos.

-¿A qué compositor admirás?

-De tanto que admiro a Horacio, me decían la “Horacio Guaraní con pollera”. El es un genio capaz de componer sobre las cosas más simples que vemos todos los días.

-¿Te gusta cantar chamamé?

-Lo canto, pero ahora estoy empezando a quererlo más. Siempre tuve recelo, porque como soy del Litoral pareciera como una ley cantar chamamé, rasguido doble y chamarritas. Yo me rebelo, no me gusta que me encasillen en nada.

-¿Te agrada estar siempre bien, producida?

-Es algo necesario en este ambiente; aunque las mujeres sabemos que todo ese glamour que se ve no es tanto.

-Ahora que el éxito elevó tu nivel socioeconómico, ¿cómo te sentís?

-Gano bien, pero no me puedo dar el lujo de dejar de trabajar. El dinero no me cambió. Yo provengo de una clase media-pobre, soy de la época en que si en tu casa había una gaseosa en la heladera o galletitas dulces, era un día de fiesta. De cuando las mamás nos compraban la ropa grande para que nos durara años. Y no cuento eso para que digan “pobre, qué pobre que era”; en mi infancia no me faltó nada, siempre fuimos una familia feliz y muy unida.

-Te casaste hace poquito. Siendo la estrella, ¿tendrás el poder en el matrimonio?

-No. Mi marido trabaja conmigo, es el manager de los músicos. Nos conocemos y nos llevamos muy bien; Jeremías es el que me baja a tierra cuando me pongo caprichosa.


Lourdes Peralta

HERRAMIENTAS

ARTICULOS ANTERIORES DEL AUTOR

  • + Del Día
  • + De La Semana
  • + Del Mes

 Artículos más leídos

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

70.545

654.240

Ayer

70.929

682.884

Ultima actualizacion:
14/10/2007 00:00:00