abc Google  

PERSPECTIVAS

Abuela Pastora y Robin Wood

El trajín de la tarde estaba como siempre, hasta que sonó el teléfono, y Celestino me preguntó cómo se llamaba ‘aquella chica de las historietas de Robin Wood’.


Resulta que estaba conversando con alguien acerca de los ‘legendarios’ de los comics y pensó en una de las protagonistas, pero no recordaba el nombre.

Seguí pensando en quién era, pero no lo recordaba. Sí, la pregunta me transportó directamente a Luque, a la hermosa casa colonial de mi abuela Pastora, a las mañanas que terminaban tan rápidamente porque estaban llenas de diversión y de cariño.

La abuela Pastora era fanática de todas las historietas de Robin Wood, al igual que de las novelas románticas que venían en famosos libros gordos de Corín Tellado. A mí me gustaban más las historietas, las leía por horas, sin darme cuenta del paso del tiempo.

Mientras abuela trajinaba por toda la casa, trabajando y trabajando, yo navegaba en un mundo lleno de ilusiones, aventuras, investigaciones, travesías y romances, con “Mi novia y yo”, “Pepe Sánchez”, “Dago”, “Gilgamesh el inmortal”, “Mark” y muchísimos más.

El aroma de la cocina inundaba las habitaciones y de repente ella venía y me preguntaba si quería un ‘seco de arroz’ o un ‘seco de fideo’. En realidad no hacía falta ni elegir, porque ambas recetas eran muy deliciosas, cargadas de ajo, verduras, conserva y aceite.
Ni qué decir de las empanaditas de arvejas, que tenían además zanahoria, tomate, y otros ingredientes que hacían de ese menú el clásico de la abuela. No podían faltar como algún bocadillo, o en las reuniones de cumpleaños. Otro imperdible era el budín de pan, cuya receta se mantiene en el más absoluto secreto hasta hoy. Sí sé que estaba lleno de caramelo y amor.

Nena, me preguntaba de qué se trataban las almejas, muy comunes en algunas de las narraciones de Robin, cuando ya llegaba la hora de almorzar con los tíos, el abuelo Julio y la abuela Pastora, que estaba siempre llena de cariño y atenciones.

Siempre supe que esas historietas, con dibujos que podían mirarse y volverse a mirar, para descubrir algún otro detalle, tenían que ver con la fantasía, así que no me asustaban las grandes batallas o furiosas peleas que podrían surgir, porque ya abuela Pastora me había dicho que eran puros cuentos.

Así recordé el nombre olvidado: era “Helena”, una protagonista fantástica, que salía en “Intervalo”, y después se volvió serie de televisión en Italia; a Robin Wood, que es un magnífico guionista de historietas paraguayo, y hoy vive por Dinamarca con su familia. A “Pepe Sánchez”, Dennis Martin (un espía tipo James Bond), las revistas “El Tony”, “Intervalo”, “Fantasía”, “D’artagnan”. A “Nipur de Lagash”, y sobre todo a los graciosos personajes de “Mi novia y yo”, con la imagen de mi cariñosa y encantadora abuela Pastora, que vuelve, como si estuviera hoy, aún en la cocina, preparando unas empanaditas de arvejas.

cmedina@abc.com.py


Cecilia Medina

HERRAMIENTAS

ARTICULOS ANTERIORES DEL AUTOR

  • + Del Día
  • + De La Semana
  • + Del Mes

 Artículos más leídos

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

66.606

620.426

Ayer

86.984

778.744

Ultima actualizacion:
13/01/2008 00:00:00