abc Google  

PERSPECTIVAS

San Ber show off

San Bernardino. Todo un tema. Llega la temporada y con ella nuevas historias, anécdotas y de tanto en tanto malas noticias.


El caso Iván fue uno de ellos y me recordó también el accidente automovilístico en el que perdió la vida el joven deportista Oscar Santa Cruz, a su regreso de la ciudad veraniega.

Así como el de ellos hubo muchos otros fallecimientos y seguirán dándose hechos como estos por falta de conciencia social hacia los menores, educación, sanciones baratas y autoridades ineptas.

En todos los casos, los fines de semana siguientes a los conflictos la ciudad veraniega fue sitiada por policías y los controles abundaron. Agentes policiales por aquí, policía caminera por allá y una ruidosa –y un tanto aparatosa– recorrida de los agentes fiscales y jueces de la niñez y la adolescencia por los locales nocturnos. ¡Ojo! Solo en la noche, de día casi nada. Sin embargo, estos controles deberían ser normales de manera a evitar más muertes y más accidentes.

Pero hagamos un mea culpa. Padres, municipios y empresas. En el caso de los primeros, es más que importante. Todo parte del núcleo familiar. Decía mamá antes de dejarnos salir con mis hermanos: “Estudiaré el pro y el contra”, siempre salíamos pero con hora de regreso. No es que fuera una dictadura, ni mucho menos, pero sí la enseñanza de conocer nuestros límites y los riesgos de estar fuera de casa. Pero otra amiga comentó que dejaba salir a sus hijos hasta altas horas de la madrugada los sábados, con el compromiso de que al día siguiente todos estén a las 10 de la mañana compartiendo con la familia de manera a fortalecer los lazos afectivos, alejarlos de los vicios y hacerlos ciudadanos de carácter y personalidad.

Se dice que por estos tiempos a muchos padres les resulta difícil atajar a sus hijos, pero dejar que sólo las autoridades cuiden de ellos resulta casi como tirarlos a la misma hoguera.

Fijate. Esta semana todos los locales amonestados por los agentes fiscales por dejar entrar a menores en las discos y vender bebidas alcohólicas pagaron y pagarán sus multas con poco o nada, con un castigo que no supera los donativos de equipos y dinero efectivo a fundaciones. Poco –tal vez ni la mitad– de la ganancia real con la que se alzan los centros nocturnos en el total de la temporada, nos guste o no, con menores en sus locales.

Con estos castigos leves queda por sentado que vendrá la reincidencia y para cuando termine la temporada del dance y la movida cool ya todos se habrán olvidado.

Por otra parte, se ve en el municipio la falta de una política de compromiso social pues en ningún rincón de la ciudad existen al menos carteles de advertencia sobre el consumo de bebidas alcohólicas, sí grandes cartelerías para consumirlas. Es verdad, significa el ingreso de muchos billetes a la caja municipal, pero ante todo está la ciudadanía. Bien vale la pena lanzar mensajes de concientización que en tiempo cercano o lejano tendrá efecto positivo.

Lo cierto es que hace falta mano dura en los controles, de las autoridades y también de los padres. Un mayor compromiso en busca de una sociedad mejor, aunque resulte complicado.


Viviana Benítez Yambay

HERRAMIENTAS

ARTICULOS ANTERIORES DEL AUTOR

  • + Del Día
  • + De La Semana
  • + Del Mes

 Artículos más leídos

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

75.085

617.668

Ayer

81.629

700.519

Ultima actualizacion:
03/02/2008 00:00:00