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LA EMPRESA COREANA ESTA TRABAJANDO EN LA CALLE

Indert sigue sin devolver a Victoria SA sus bienes en Puerto Casado

El Indert tiene la obligación legal de restituir a Victoria SA sus bienes en Puerto Casado. La ley de expropiación fue derogada, pero seguidores de Francisco Dick siguen en forma ilícita dentro de las instalaciones de la firma.


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El predio de Victoria SA sigue ocupado por dirigentes políticos de Puerto Casado, sin que Indert intervenga.

El Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) tiene la obligación de devolver a Victoria SA sus bienes en Puerto Casado. Las instalaciones de la firma se encuentran ocupadas en forma ilegal por seguidores de Francisco Dick, quienes saquearon por completo la antigua fábrica de Casado SA y ahora pretenden convertir el predio de la empresa extranjera en objeto de chantaje.

Francisco Dick es presidente de la Cooperativa Puerto Casado Poty y al promulgarse la ley de expropiación de Victoria SA, sobre un total de 52 mil hectáreas, ocupó la totalidad de las instalaciones, incluyendo las viviendas de los directivos. La empresa quedó literalmente en la calle, sin posibilidades de manejar las estancias de su propiedad.

El ingreso de Francisco Dick en el predio de Victoria SA vino de la mano del abogado Eduardo Bernal, quien ocupaba el cargo de asesor jurídico de la presidencia del Indert, en ese momento responsabilidad del ingeniero Erico Ibáñez.

El abogado Bernal autorizó la ocupación, en forma arbitraria e ilegal. El Indert, como institución, en ningún caso adjudicó a la Cooperativa Puerto Casado Poty la potestad de tomar la totalidad del inmueble. En forma violenta, Francisco Dick fue atropellando cada uno de los bienes de la firma: primero la antigua fábrica, luego la vivienda de los ejecutivos, siguió el muelle, las viviendas en el casco urbano. Al fin, empleando un clima de terror, logró disponer de la propiedad de Victoria SA.

El Congreso Nacional derogó la ley de expropiación y devolvió a Victoria SA las 52 mil hectáreas desafectadas; la empresa, a su vez, donó 30 mil hectáreas de tierra al Estado paraguayo, para iniciar un proyecto de colonización con los casadeños.

El Indert, ante la derogación de la ley de expropiación, tiene la obligación de devolver al legítimo propietario sus tierras. No puede quedarse con el inmueble ni disponer de el porque no existe amparo legal alguno para que siga permaneciendo en el lugar.

DESAPARECE EXPEDIENTE

El expediente de Victoria SA desapareció del archivo del Indert. De acuerdo a los registros de la institución, el abogado Eduardo Bernal retiró el documento sin que hasta la fecha haya devuelto el documento.

La situación del abogado Bernal es comprometida en extremo: autorizó sin resolución el ingreso a una propiedad privada; el predio fue saqueado, lo que implica una responsabilidad civil y penal por las consecuencias de la ocupación; la ley de expropiación disponía jurisdicción del Estado paraguayo sobre bienes inmuebles, pero no sobre bienes muebles, sobre los cuales ejerció autoridad.

Este es el momento en que el Indert se encuentra en la obligación de devolver inmuebles, pero tiene sobre sí la responsabilidad de dar explicaciones del saqueo que sufrió la empresa. En este contexto, el abogado Bernal se apropia del expediente.

El Indert es responsable de la presencia de intrusos dentro de la propiedad privada. Francisco Dick es un agitador y la comunidad casadeña se convirtió en víctima de un drama creado en torno a la expropiación. Si la ley de desafectación fue derogada, Indert no puede delegar su compromiso de entregar las tierras a su propietario.

LA TIERRA COMO EXCUSA

La firma no puede utilizar sus oficinas administrativas en Puerto Casado. Seguidores de Francisco Dick permanecen dentro de ella en forma ilegal.

Victoria SA donó 30.000 hectáreas de tierra. Esta superficie se encuentra a disposición de Indert y los casadeños que reclamaron el derecho de acceder a la tierra propia. Esta superficie se suma a otras tres mil hectáreas donadas en el año 2000 por Carlos Casado SA.

Los casadeños pueden disponer de 33.000 hectáreas para dedicarse a actividades de labranza, pero este es el momento en que no trabajan ni siquiera en media hectárea. Ninguno de los seguidores de Francisco Dick pretende ser agricultor, de ser así hace tiempo estarían trabajando dentro de la tierra que les pertenece.

La reivindicación en torno a la tierra fue un engaño; un grupo de dirigentes políticos creó un conflicto con el único fin de levantar sus estancias en nombre de la miseria de sus compueblanos.

En este momento, Victoria SA tiene como objetivo construir 20 hornos para la fabricación de carbón, lo que permitirá crear 80 puestos de trabajo.

El proyecto se encuentra listo para su ejecución, pero la firma sigue en la calle, mientras un grupo de delincuentes ocupa en forma ilegal sus instalaciones.

En Puerto Casado se necesitan desesperadamente puestos de trabajo y la única alternativa que existe es la firma coreana.

Aunque dispone de capital y capacidad gerencial, las inversiones no pueden canalizarse porque no existen garantías mínimas.

El proyecto de carbón es apenas un paliativo, es una oportunidad a corto plazo que no puede perderse.

Es hora de que el Indert devuelva inmuebles sobre los cuales no tiene derechos.

Próxima nota: 30 mil Há. abandonadas

roque@abc.com.py


Roque González Vera

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Ultima actualizacion:
25/04/2008 00:00:00