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DE NUEVO SURGE PROPUESTA EN EL PARLAMENTO, BUSCANDO “SOLUCIONES”

Pagar deudas con reservas desvirtuaría la naturaleza de estos recursos

Las reservas internacionales suelen ser un bocado apetitoso para los políticos deseosos de brindar soluciones rápidas y “populistas” a problemas económicos que exigen mayor análisis y evaluación, sobre todo cuando se percibe que se han acumulado reservas a niveles que estarían reflejando excedentes.


El diputado Juan Bartolomé Ramírez (PLRA) presentó la semana pasada un proyecto de resolución por el cual insta al Gobierno a pagar en forma anticipada su deuda interna y deuda externa, aprovechando el fuerte crecimiento de las reservas monetarias internacionales. Hoy estos recursos rondan los US$ 3.200 millones, un pico nunca antes alcanzado en más de 50 años de historia del Banco Central del Paraguay (BCP). En tanto, la deuda externa de Paraguay orilla los US$ 2.200 millones.

¿PARA QUÉ SIRVEN LAS RESERVAS?

Según la literatura académica, las reservas internacionales de un país deberían servir exclusivamente como instrumento de política monetaria, como un mecanismo de intervención para influir deliberadamente sobre el tipo de cambio y/o la tasa de interés. En este sentido, la acumulación de reservas solo estaría justificada por la necesidad de intervención en el mercado local de dinero.

Sin embargo, la evidencia empírica demuestra que la acumulación de reservas obedece a un objetivo más amplio. Principalmente, las reservas internacionales brindan a los países un “blindaje” de seguridad, otorgando solidez financiera para la inversión extranjera y capacidad crediticia para el acceso a los mercados de capitales, constituyendo un valioso indicador para el riesgo crediticio de un país.

REDUCIR RIESGO DE LIQUIDEZ

Asimismo, las reservas internacionales han demostrado ser muy útiles como un mecanismo para reducir el riesgo de liquidez de una economía. Existen varios casos en que la acumulación de reservas se ha utilizado con éxito como una estrategia para prevenir ataques especulativos, fugas de capital y crisis financieras. Igualmente, en los casos de crisis financieras se ha hecho más fácil reponerse para aquellos países con mayor acumulación de reservas.

No existe evidencia que sugiera el uso “alternativo” de las reservas internacionales, para satisfacer otros objetivos de política económica como el financiamiento directo de inversiones de capital, para contribuir al crecimiento económico de un país. Esto se debería tal vez a que se podría considerar una medida muy alevosa de desesperación por parte de un gobierno, con el peligro de que enviaría una señal negativa de desconfianza a los inversores.

En realidad, los países financian sus inversiones de manera indirecta con las reservas internacionales, debido a que estas constituyen la principal garantía del Gobierno para la emisión de bonos, y contrapartida (implícita o explícita) del endeudamiento externo. Por este motivo, las obligaciones de la deuda pública externa son honradas finalmente con reservas internacionales. Además, el retorno de las reservas sirve para compensar los costos del endeudamiento, facilitando así la financiación.

CONCEPTO Y ORIGEN DE LAS RESERVAS

Las reservas internacionales son activos financieros denominados en moneda extranjera (divisas), depositados en el exterior por cuenta y orden del Banco Central de cada país.

COMPOSICIÓN

De esta forma, las reservas internacionales pueden clasificarse en tres grupos principales de acuerdo a la fuente u origen de los fondos. Una porción pertenece al sector privado (reserva legal), otra al sector público (Gobierno) y otra es del Banco Central de cada país. En general, la mayor parte de las reservas de cada país pertenece al Banco Central, una vez que han sido monetizadas, es decir, convertidas en moneda local. Esta operación es inherente al Banco Central de cada país, en su carácter de agente financiero del Gobierno y regulador de las variables monetarias.

NO SON AHORROS

Es preciso destacar que, contrariamente a la creencia popular, las reservas no son los ahorros del país, ni mucho menos pueden considerarse ahorros del Gobierno. Las reservas se acumulan como producto de las operaciones propias del Banco Central de cada país, constituyéndose principalmente en un legítimo instrumento de política monetaria (cambiaria) y una fuente de recursos financieros para hacer frente a las necesidades de liquidez en la economía.

Tampoco las reservas pueden ser consideradas un respaldo de la emisión monetaria en una economía, como era décadas atrás, cuando regía el “patrón oro”, en que el Banco Central acumulaba oro en su bóveda para respaldar y garantizar el valor de los billetes emitidos. Luego de Bretton Woods (1944) y más adelante con la liberalización de las trabas al comercio internacional (1973, fin del Acuerdo Bretton Woods), sobrevino la libre flotación de las monedas en los mercados financieros internacionales, con lo cual los bancos centrales fueron acumulando reservas monetarias a partir de su rol de regulador, mediante la implementación de instrumentos y operaciones (intervenciones) para satisfacer metas concretas de política monetaria.

RESERVAS COMO INSTRUMENTO DE POLÍTICA MONETARIA

El proceso de monetización se podría interpretar mejor con el siguiente ejemplo. Un desembolso de préstamo a favor del Gobierno (Ministerio de Hacienda) por US$ 50 millones forma parte de las reservas internacionales, constituyendo activos externos del Gobierno, dentro del grupo del sector público. Para la utilización de dicho préstamo Hacienda solicita al Banco Central la conversión de los fondos en moneda local. Finalmente, el Banco Central compra los US$ 50 millones, con lo cual dichos fondos pasan a ser activos externos propios del Banco Central. Cabe señalar que en este proceso no existe variación en el nivel de reservas, a no ser que el Banco Central decida esterilizar la monetización, retirando nuevamente la moneda local del mercado de dinero, mediante la venta de dólares en el mercado cambiario. En la medida en que se ejecute la intervención cambiaria, en su afán de contraer el dinero circulante en moneda local, el Banco Central puede perder los US$ 50 millones o más de sus reservas, que originalmente fueron recibidos por el desembolso.

Las reservas internacionales de un país constituyen principalmente un Instrumento de Política Monetaria, cuyos activos externos son mayormente de propiedad del Banco Central, motivo por el cual no pueden ni deben ser utilizadas para otros fines distintos, porque esto no solo desvirtuaría la naturaleza y el propósito de las reservas, sino que, peor aun, estaría dando una señal muy negativa a los inversores sobre la capacidad financiera y productiva de la economía.

Finalmente, con las insistentes intervenciones de compra realizadas por el BCP para controlar el tipo de cambio, en el presente año, dichas adquisiciones ya suman unos US$ 460 millones que se incorporan a las reservas del país.

broa@abc.com.py


Benito Milciades Roa

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Ultima actualizacion:
29/06/2008 00:00:00