PUBLICIDAD
abc Google  

DESARROLLO RURAL (I)

Falta definir la reforma agraria que el país necesita

Con relación al tema histórico y actual de la problemática rural, cabe destacar que mucho se habla de la “reforma agraria” pero no se conoce aún una propuesta concreta para la solución integral válida duradera del problema campesino. A mi juicio: Para solucionar realmente en forma duradera y definitiva el problema existente deberá diseñarse una política de Estado que contemple la concertación con todos los involucrados para la creación de asentamientos diseñados como empresas productivas.


+ Temas relacionados


Los empresarios propietarios deberían proveer las tierras y el capital para trabajar, los agricultores sin tierra deberían estar dispuestos a trabajar organizadamente y en forma conjunta desarrollar empresas rentables con producción agrícola, ganadera y forestal.

El Estado deberá participar para organizar la creación de los asentamientos urbano-rurales planificados con toda la infraestructura necesaria.

SITUACIÓN ACTUAL

Algunos proponen la solución del problema aumentando la recaudación impositiva. Por una parte se propone crear un impuesto para gravar las exportaciones de soja, y por otra crear otro impuesto para gravar progresivamente las propiedades rurales y obligar así supuestamente a los propietarios a vender parte de sus tierras.

Según la teoría, con los ingresos adicionales que recibiría el Ministerio de Hacienda, se procedería a la compra de las tierras que los propietarios estarían dispuestos a vender, y serían entregadas a los “campesinos sin tierra” y así el problema dejaría de existir!

Estimo que solamente con esta propuesta no se solucionará duraderamente el problema por dos razones fundamentales:

Primero: Si bien a corto plazo se aumentarían las recaudaciones del Fisco, eventualmente esos fondos se podrían utilizar en la compra de tierras (si es que hay vendedores de tierras; nadie sabe predecir dónde), y si es que realmente se aplicaran esas recaudaciones para el pago de esas compras. Vale decir, no hay certeza de que se utilizarán los recursos en la compra de tierras y tampoco de que habrá tierras disponibles para comprar y que serán aptas para entregar a los agricultores que las puedan aprovechar.

Segundo: Al no existir una política de Estado con un modelo concreto de creación de asentamientos, la eventual disponibilidad de tierras compradas con mayores recaudaciones permitiría al Gobierno entregar parcelas a los “sintierras”, continuando con el mismo esquema ya fracasado de entregar lotes particulares de 10 hectáreas de superficie.

Esos lotes con pequeñas superficies de 10 hectáreas trabajados en forma aislada y tradicional no permiten alcanzar escalas de producción rentable. Además, está claro que los adjudicatarios de las pequeñas parcelas en forma aislada no podrán recibir la infraestructura básica de apoyo que necesitan porque no hay ningún plan concreto de desarrollo rural y porque es prácticamente imposible llevar los servicios de agua, luz, comunicaciones, educación y salud, etc. a las viviendas que se instalan en cada una de las parcelas en forma aislada y sin ninguna planificación.

Está también comprobado que con estos parcelamientos en pequeñas superficies no se aprovechan bien los recursos naturales, puesto que generalmente se talan todos los bosques y el ambiente en general resulta completamente degradado. Con esta propuesta de solución se logrará eventualmente una pequeña tregua momentánea con algunas organizaciones campesinas y algún rédito político a corto plazo y recursos adicionales en el Ministerio de Hacienda.

DOCUMENTACIÓN DE PEQUEÑOS PROPIETARIOS RURALES

Es un hecho conocido que un alto porcentaje de los pequeños agricultores son indocumentados y además no poseen el título de propiedad de la finca donde están asentados.

Ante esa situación resulta obvio que el Indert debería ocuparse de realizar inmediatamente las acciones para coordinar la documentación de todos los pequeños propietarios rurales, para que se les otorgue su cédula de identidad y también reciban los títulos de propiedad de las tierras donde están asentados en los últimos años (¿cinco años?). También la recuperación de algunas tierras otorgadas en forma irregular e ilegal podría ayudar a repartir más tierras.


Click para agrandar

Años tras años y gobiernos tras gobiernos, los campesinos vienen exigiendo una verdadera reforma agraria, hasta ahora sin éxito.

Pero estas acciones solo permitirán iniciar la regularización del sector sin alcanzar la solución buscada porque no cambian la raíz del problema, que es estructural.

El resultado previsible volverá a ser el mismo que se observa actualmente: Los campesinos que no alcanzan escalas rentables de producción no podrán arraigarse en el sector rural y se verán obligados a vender sus parcelas. El comprador de las parcelas vendidas por los campesinos volverá a ser un vecino con propiedades mayores capaz de alcanzar escalas rentables de producción, quien a su vez volverá a aumentar la superficie de sus tierras.

Los recursos naturales volverán a ser depredados como consecuencia del parcelamiento no planificado de las tierras.

El que vende su parcela tratará de empezar algún pequeño negocio y luego al no conseguir afianzar sus ingresos volverá a engrosar el gran número de subocupados o desocupados que existe en el país, principalmente en los alrededores de las ciudades.

En conclusión: no se resolvería el problema de los “campesinos sin tierra” ni tampoco el de los empresarios propietarios. El país en general seguiría con problemas porque continuaría la inestabilidad social y no aumentaría la producción. Solo aumentaría la recaudación del Fisco que seguramente contratará más personal administrativo en detrimento de la rentabilidad de las empresas rurales.

DISTRIBUCIÓN DE LAS TIERRAS

Según la encuesta por muestreo realizada por el MAG en los años 2001-2002, para la Región Oriental: de un total de 318.793 “explotaciones” rurales, las explotaciones con más de 200 hectáreas representarían el numero de 6.176 (1,9% de las explotaciones), con una superficie de 8.415.262 hectáreas (69,2% de la superficie). Fuente: (*) Encuesta Agropecuaria por Muestreo 2001/2002. Región Oriental. Resultados Preliminares. Boletín de Cuentas Nacionales 1992 – 2002 BCP. Paraguay.

Asentamientos productivos: Para solucionar realmente en forma duradera y definitiva el problema existente deberá diseñarse una política de Estado que contemple la concertación con todos los involucrados para la creación de asentamientos diseñados como empresas productivas. Los empresarios propietarios deberían proveer las tierras y el capital para trabajar, los agricultores sin tierra deberían estar dispuestos a trabajar organizadamente. El Estado deberá apoyar la creación de asentamientos urbano- rurales planificados con toda la infraestructura necesaria. Los nuevos asentamientos deberán organizarse como unidades de producción de carácter permanente donde sus tierras no puedan volver a venderse en forma de lotes. Sigue presentación resumida del modelo de asentamientos productivos en la próxima publicación.

* Economista - Consultor, Vicepresidente Mesa Forestal Nacional.
Mail: rafael@carlstein1.com


Rafael María Carlstein Quiñónez (*)

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

54.685

719.730

Ayer

58.290

894.629

Ultima actualizacion:
17/08/2008 00:00:00