Si nos basamos en las biografías JOSÉ ASUNCIÓN FLORES, PAJARO MUSICAL Y LÍRÍCO, de Armando Almada Roche, y EBRIO DE AZUL, de Catalo Bogado, se podría decir que habría cuatro momentos cruciales, inolvidables, en la vida de Manuel Ortiz Guerrero.
1º) El momento de su juventud. Momento en que en su palabra va a desplegar su ser de deseo, de esperanza y de cambio.
Momento en que su palabra convoca. Improvisa versos poéticos que despierta y abre nuevos caminos de pensamientos en la juventud de su época. Tenía el don del “bien decir“, del bien decir de lo que falta, de lo que se quiere. Momento en que era amado.
2º) El momento del encuentro con el horror. El sin sentido y el desconcierto se le impuso.
El momento de la lepra a los 22 años.
Momento en que no espera la esperanza, espera el rechazo, la maldición del Otro.
Momento en que esa enfermedad era sinónimo maldad, de persona mala, de pecado. De destino condenado.
Momento para el que justamente tenía un “bien decir”, que con su palabra rompía inercia de pensamientos, era maldecido. El Otro se refería a él con un “mal decir”.
3º) El momento de la rebeldía. El del acto de decisión de no someterse al destino, a la maldición de que un supuesto Dios se vengue y castigue.
Decide “erguirse ante la vida” como señala Catalo Bogado. Decide enfrentar a ese destino en su comunidad de origen. Decide recuperar el deseo, el de juventud, el deseo de trasformación.
4º) El momento del encuentro con Flores.
Momento en que sabe escuchar el talento y no puede no orientar, aconsejar. Él se encuentra, se identifica decisivo para Flores, en el trabajo de llevar adelante una obra maestra.
Momento en que colabora y orienta a Flores a que la guarania trascienda. La necesidad de que salga del encerramiento subjetivo, de la cultura interior sin diálogo y vaya más allá de la vida mediterránea, para comenzar en Bs. As.
Momento en que se puede decir que la guarania tuvo un segundo nacimiento. El primer momento, lógicamente, es cuando Flores nombra guarania al nuevo género musical, colaborando así con humanizar al Paraguay. Pero Ortiz Guerrero tiene un rol fundamental, porque es el que significa a ésta como algo valioso, con poderoso significado. No es el creador, pero lo significa como una fundamental creación para el Paraguay. Flores, así, puede lleva más lejos a la guarania, la hace sinfónica, con la invalorable ayuda del mecenas Oscar Clerici que financia, ante el rechazo de las casas discográficas, el primer disco sinfónico de la guarania, bajo el sello Guarán, de propiedad de Oscar Clerici.
Hay que decir que hay una conexión en el tiempo. La creación de Flores, el deseo de Ortiz Guerrero que trascienda la creación y la cereza final de Oscar Clerici termina de hacer que la guarania sea inmortal, al decir de Flores. Oscar Clerici fue la continuidad del deseo de Ortiz Guerrero, tal vez sin saberlo el mismo.
Así hay un cuarto momento que dura hasta hoy: momento en que se puede decir, en que conjuntamente Ortiz Guerrero con Flores, y el final apoyo de Clerici, establece la guarania como una política cultural, política de apertura. Pues la guarania, que el poeta supo escuchar, no es otra cosa que un modo del “bien decir” de los sentimientos de un pueblo y por eso mismo puede abrirse al otro social. El proceso comienza por el 1925 y culmina en 1959 con el sello Guarán.
Ágape Psicoanalítico Paraguayo
GUARÁN (Gestión Cultural)
Genaro Riera Hunter
Contactos: Emails | Teléfonos | Staff
Publicidad: Como Anunciar |
Fúnebres |Clasificados
Institucional: Nuestra Historia | ABC y la Educación | Libertad de Prensa | Propiedad Intelectual
Otros Canales: ABC Blogs | ABC Ciudadano | ABC Wap | ABC RSS | Archivo | Fotonoticias | Efemérides | Noticias por E-mail
Yegros 745 esq. Herrera. Tel: 41-51-550/51 © Copyright 2008. Reservados todos los derechos.
Estadísticas |
||
Visitas |
Páginas |
|
| Hoy | 46.312 |
579.087 |
| Ayer | 47.791 |
645.309 |
| Ultima actualizacion: | ||
| 24/08/2008 00:00:00 | ||