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EL DESEMPEÑO EN LA PRACTICA, SEGUN LAS ESTADISTICAS DE ACCIDENTES

¿Qué tipos de vehículos son los más seguros?

Ante el notable aumento de accidentes de tránsito en nuestro país en los últimos años, muchas personas deben estar preguntándose qué tipos de vehículos son los más seguros.


Un auto de 4 puertas mediano, junto a una camioneta cerrada 4x4 muy grande. ¿Cuál es más seguro? Aunque usted no lo crea, las estadísticas de accidentes fatales dicen que el auto de 4 puertas mediano. El principal problema de las camionetas es el vuelco: en 2,9 % de los accidentes terminaban volcadas, comparado con 1,2 % de los autos.

Si bien es difícil determinar esto (porque otros factores como las características de nuestras calles y de nuestros conductores tienen su influencia), existen datos estadísticos que van más allá de la teoría y de los laboratorios, y que pueden orientarnos.

En 1961, Dante Giacosa, el creador del inolvidable Fiat “Bolita”, declaró: “La seguridad nace de un buen proyecto y de una buena construcción, se mantiene en las buenas carreteras y termina en el mal conductor”. Lo notable de la frase de Giacosa es que presenta a los tres factores interligados, como una sinergia.

Como normalmente cada tipo de vehículo se diseña para una función específica y cada uno está orientado a un perfil de consumidor específico, decir “este vehículo es mejor que aquel” o, en nuestro caso, “en este vehículo voy a estar más seguro que en el otro” también es complicado. Así, vemos que las estadísticas de accidentes para diferentes tipos de “vehículos” en realidad reflejan los accidentes para diferentes tipos de “vehículo-carretera-conductor”. Hecha esta salvedad, intentemos ver si es posible desmenuzar esta combinación y aislar el tipo de vehículo más seguro.

Ante la escasez de datos, permítanme recurrir a estadísticas publicadas en los Estados Unidos, por dos motivos: primero, es el mercado más grande del mundo, lo que implica que la gran mayoría de las marcas presentes en nuestro país también circulan por allá (también tienen los reglamentos más estrictos del mundo, lo que ya nos puede dar idea de los tipos de autos que convendría evitar.) En segundo lugar, si bien es sabido que las calles y rutas de aquí son peores que las de allá, asimismo es sabido que el mantenimiento de los vehículos y la calificación de los conductores también son peores por aquí, por lo que al final las cosas probablemente se compensen y todo se equilibre de nuevo.

No vamos a considerar a los accidentes de motos, que como sabemos son campeonas absolutas (el triple de peligrosas o aun más, según las estadísticas que se elijan).

ESTADÍSTICAS MÉDICAS

Así, Clark Chapman y David Morrison (Revista “Nature”, volumen 367, página 39, año 1994) informan que las probabilidades de que la causa de fallecimiento de una determinada persona sea por accidente de tránsito es de 1%. Es decir, de cada 100 personas, 99 van a fallecer (al final de cuentas, la muerte es inevitable) por otras causas y no por un accidente de tránsito.

Pequeños accidentes suceden todo el tiempo, con consecuencias mínimas: un faro roto, un guardabarros aplastado, etc. La pediatra Lauren Daly y sus colaboradores estimaron en el año 2006, con ayuda de casos registrados por las compañías de seguro, que solo 1,74 % de los niños que viajaban en vehículos accidentados resultaron lesionados.

Vieron que si viajaban en camionetas la probabilidad era de 1,71 %, en tanto que si viajaban en automóviles normales la probabilidad era de 1,76%. Sin embargo, analizando más las estadísticas, descubrieron que en los casos en que los niños estaban sujetos con cinturones, las chances de lastimarse caían a la mitad con relación a las chances de lastimarse si no estaban sujetos. Con sillitas especiales, disminuían a un cuarto.

Sin embargo, con airbags las probabilidades de que los niños se lesionen aumentaban (en vez de disminuir) hasta 4,7 veces más. Es que los niños son demasiado frágiles para estos sistemas; se recomienda, por tanto, que viajen siempre en el asiento trasero.

Se detectó que por cada aumento de 225 kg en el peso del vehículo las probabilidades de que los niños se lesionen disminuían 14%. Sin embargo, las probabilidades para un auto normal mejoraban 1,62 veces más que para una camioneta. Finalmente, considerando vehículos de pesos iguales y con sillitas equivalentes, vieron que los autos eran 1,5 veces más seguros que las camionetas.

El principal problema de las camionetas parece ser el vuelco: en 2,9 % de los accidentes las camionetas terminaban volcadas, comparado con 1,2 % de los autos. En caso de vuelco las probabilidades de que los niños se lesionen eran más de tres veces superior.

Esto concuerda con otro informe, publicado en 1998 por la National Highway Traffic Safety Administration (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Rutas, de los Estados Unidos): de todos los accidentes fatales, en los autos había vuelco involucrado en 15% de los casos, proporción que era de 18% para los de vans o furgonetas, 25% para los de camionetas “pick ups” y en 37 % de las fatalidades ocurridas en las camionetas popularmente conocidas en nuestro medio como “4x4” el vuelco hacía acto de presencia. Llamativamente, una nada despreciable proporción de 30 % de los accidentes fatales de “pick ups” ocurrían en áreas urbanas.

LAS ESTADÍSTICAS DE LAS COMPAÑÍAS DE SEGUROS


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Gráfico que relaciona el riesgo (eje vertical, en número de conductoras entre 25 y 64 años muertas anualmente por millón de unidades en circulación) con el tamaño del vehículo (eje horizontal, en kilogramos).

Para intentar aislar los factores que dependen del tipo del conductor, el año pasado el “Insurance Institute for Highway Safety” de los EUA, que depende del lobby de las compañías de seguro, estudió los accidentes ocurridos con 202 modelos de vehículos diferentes fabricados entre 2001 y 2004. Considerando solo los modelos que produjeron al menos 20 muertes de conductores en ese periodo y desconsiderando a los pasajeros, se escogieron solo los casos en que el conductor era una mujer mayor de 24 años, pero menor de 65, por ser este tipo de conductores los más seguros (sí, usted leyó bien: las mujeres son conductoras estadísticamente más seguras que los hombres). Algunos resultados aparecen en la tabla y el gráfico adjuntos, expresados en muertes anuales por millón de unidades del modelo en circulación (Confiabilidad de los resultados: 95%).

La tabla muestra algunos resultados intuitivos, como por ejemplo que los autos de lujo suelen ser más seguros. Esto podría explicarse porque estas marcas gastan más en el proyecto y la construcción de sus vehículos. De ahí el precio mayor, pero también la seguridad. Por otro lado, los autos económicos están entre los más peligrosos, por motivos similares.

Suena intuitivo que la palabra “grande” aparezca con más frecuencia en la parte de arriba de la tabla que en el fondo, donde se juntan y penan los “pequeños”.

Pero lo que no es tan intuitivo se puede apreciar mejor al poner estos números en forma de gráfico. Efectivamente, cuanto mayor la masa del vehículo (en el eje horizontal, en kilogramos) mayor la seguridad del mismo (menos conductoras muertas por año por millón de unidades, en el eje vertical). Esto tiene que ver con que existe mayor cantidad de metal y plásticos interponiéndose entre el impacto y el conductor, amortiguando el golpe y deteniendo al objeto impactante. Esto es lo que se llama “seguridad pasiva”, definida como todo lo que ayuda a minimizar las consecuencias de un accidente.

Pero la curva claramente se divide en tres. Esto significa que si bien al aumentar el tamaño del vehículo más aumenta la seguridad, esta mejora no es igual para todos: las camionetas “pick ups, las “4x4” cerradas y los autos normales (junto con vans con chasis de auto) tienen eficiencias diferentes. Los autos muy pequeños son los más peligrosos, junto con las camionetas “pick ups” livianas, pero los autos de tamaño mediano son igual de seguras que las “4x4” cerradas, que son mucho más pesadas. De hecho, si un auto tiene el mismo peso que una “4x4”, supera claramente a esta última.

Este resultado, que desafía a la intuición y mucho saber popular, se explica por lo que descubrieron los pediatras y las autoridades de tránsito en relación al vuelco, pero probablemente encierren algo más: como todo piloto de Fórmula 1 sabe, un vehículo bajo es simplemente más maniobrable. Esto es lo que se llama “seguridad activa”, o todo lo que ayuda a evitar un accidente en primer lugar. Las camionetas no pueden competir en seguridad activa contra los autos, que tienen el centro de gravedad más bajo y las suspensiones, dirección y frenos diseñados específicamente para andar sobre asfalto. Así, Giacosa tenía razón: es una combinación de factores. Solo resta que cada uno haga la parte que le corresponde.



aldoloup@abc.com.py


Aldo Loup

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Ultima actualizacion:
14/09/2008 00:00:00