No dudamos de la inteligencia de Salvador Cabañas. Pero nos asiste el derecho de preguntarnos, si en la acción que determinó la conquista del único gol, que al final significó la victoria de la formación nacional frente a los colombianos, fue una obra maestra del jugador o si la jugada fue producto del azar.
Si la intención era sorprender al arquero con un remate que describiendo una rara parábola llegara a la red o si la intención era tirar un centro a la espera de llegada frontal de algún compañero; pero en estos juegos en que cada país, representado por su selección de fútbol busca su clasificación con miras a llegar al torneo mundial, significa más el aspecto cuantitativo que lo cualitativo.
Por eso, más que mirar el desenvolvimiento del equipo, lo valorable, lo que al final cuenta es el resultado numérico. Y en ese orden no puede dejar de valorarse la victoria obtenida lejos de la patria, con un equipo que colectivamente estuvo lejos de justificar su condición de puntero y a la puerta de su clasificación, que es el objetivo final de estos partidos.
Para llegar a tan encumbrada posición la selección paraguaya, quizás haya sido el equipo con un rendimiento más regular. Si bien se ha tropezado con ausencias de jugadores claves, en partidos también claves, el esfuerzo colectivo ha sido ponderable, en los encuentros de la primera rueda.
Contra Colombia una vez más la selección mostró que su mejor argumento radica en su zona defensiva. Allí nadie da ventaja al adversario. Las cualidades defensiva de Da Silva y Cáceres son envidiables, en el partido del sábado pasado la función de laterales no quedó atrás. El trabajo de Verón, primero, y de Bonet, posteriormente, fueron fundamentales para evitar las incursiones por su sector de los delanteros locales. Aureliano Torres, por el terreno izquierdo sin alcanzar el nivel de Morel Rodríguez, fue laborioso e incansable.
Por momento todo el peso del partido se cargó sobre la línea defensiva. El recupero de las acciones por devolución de los zagueros paraguayos no tenían mayores efectos. Tanta era la orfandad ofensiva que ni siquiera las pelotas que Villar sacaba desde su arco, antes que encontrar algún delantero terminaban en poder del arquero adversario. Los cambios introducidos por el técnico, más que para lograr mayor potencia ofensiva sirvieron para oxigenar a un equipo que por entonces ya sufrían tremendo desgaste físico.
El ingreso de Bonet por Barreto sirvió para potenciar una defensa que se batía estoicamente para defender la ventaja. Al final, aunque se agregaron 4 minutos más de juego sonaría el silbato final que permitía que una vez más la selección albirroja capitalizara los tres puntos jugando de visitante a la espera los próximos compromisos. Que nos darán la posición final, de si nuestra selección, frente a los incrédulos de siempre, estará una vez más en las finales de la Copa del Mundo.
Contactos: Emails | Teléfonos | Staff
Publicidad: Como Anunciar |
Fúnebres |Clasificados
Institucional: Nuestra Historia | ABC y la Educación | Libertad de Prensa | Propiedad Intelectual
Otros Canales: ABC Blogs | ABC Ciudadano | ABC Wap | ABC RSS | Archivo | Fotonoticias | Efemérides | Noticias por E-mail
Yegros 745 esq. Herrera. Tel: 41-51-550/51 © Copyright 2008. Reservados todos los derechos.
Estadísticas |
||
Visitas |
Páginas |
|
| Hoy | 94.586 |
1.322.641 |
| Ayer | 94.096 |
1.157.081 |
| Ultima actualizacion: | ||
| 14/10/2008 00:00:00 | ||