PUBLICIDAD
abc Google  

IGNORA LAS DISPOSICIONES LEGALES

Síndico Figueredo convirtió en una “inmobiliaria” la quiebra de bancos

El síndico Juan Figueredo, con la protección de los ministros colorados de la Corte Suprema, convirtió la quiebra de bancos y financieras en una “inmobiliaria”. En violación de la ley y la acordada, en forma sistemática, procede a la venta directa de los inmuebles y otros bienes de las entidades quebradas, cuando que esto debería ser excepcional. Las ventas subvaluadas de las propiedades dejan importantes beneficios económicos a la rosca que opera en este tema. La impunidad con que actúa Figueredo en los procesos hace presumir que estaría cumpliendo instrucciones de sus “padrinos” del máximo tribunal de la República.


Juan Figueredo, síndico

El artículo 138 de la Ley de Quiebras dispone: “Firme el auto de quiebra, y efectuada la verificación de crédito, el síndico realizará los bienes de la masa en el más breve plazo. La venta se hará en remate por el martillero público que designe el juez para cada subasta, de una terna propuesta por el síndico, previa publicación de edicto en dos diarios...”.

“No obstante, a pedido fundado del síndico, el juez podrá autorizar la enajenación total o parcial de bienes en remate o licitación público o excepcionalmente, disponer la venta privada de alguno o algunos de los bienes cuando conviniese a la mejor realización de los mismos en beneficio de la masa. El remate o la licitación pública se llevará a cabo bajo las modalidades que apruebe el juzgado, con base de venta, y se anunciará como queda establecido para caso de remate durante veinte días”.


Click para agrandar

Facsímil de la resolución judicial por la cual se hace lugar a la venta privada de una propiedad en Pedro Juan Caballero por 51.500 dólares.

La propia ley establece en forma clara que la venta privada o directa tiene un carácter excepcional. Es decir, la subasta o licitación pública debe ser el medio habitual para la venta de los bienes de la masa, debiendo utilizarse el procedimiento de venta directa de manera restrictiva, ya que no cuenta con un procedimiento establecido en la normativa concursal y carece de un sistema de publicidad, que permita hacer saber a los posibles interesados sobre el bien o los bienes que se encuentran para la venta, procedimiento que se suple con la subasta o licitación pública, debido a que ofrece mejores posibilidades de realización.

Sin embargo, el síndico Figueredo ignoró en todas las quiebras que tiene a su cargo las disposiciones de la Ley de Quiebras y la mayoría de las ventas de los inmuebles las hizo en forma directa o privada.

Esta práctica no es exclusiva de Figueredo sino de la mayoría de los síndicos que junto a una rosca estarían sacando jugosos beneficios en perjuicio de la masa de acreedores.


Click para agrandar

Se autoriza la venta de otro inmueble en Pedro Juan en 110 millones de guaraníes. Es también en la quiebra del Banco Oriental. La persona que adquirió la propiedad habría desembolsado más de lo que figura en la resolución judicial. ¿Para quiénes?

Empero, Figueredo es el que más venta directa de inmuebles hizo, atendiendo que tiene a su cargo las quiebras más importantes. Administra las quiebras de los bancos General, Oriental, Nacional de Trabajadores, Unión, entre otras.

El síndico, para concretar los supuestos negociados con aval del juez de cada quiebra, alega que “si se procediese a la venta en remate público, se estaría recurriendo al valor fiscal de los mismos, con el riesgo de no poder recaudar sumas importantes y eventualmente con falta de postores”.

En la quiebra del Banco Oriental la señora Cecilia Moraes Romero de Pereira ofertó primeramente G. 100.000.000 por la finca 2.942 de Pedro Juan. En menos de un mes aumentó su oferta a G. 110 millones.

El síndico presentó una tasación que otorga un supuesto valor de venta de G. 156 millones, y en la cual se establece como presunto valor de venta rápida el 20 por ciento menos del valor de la tasación. Es decir, G. 124.800.000.


Click para agrandar

Se hace lugar a la venta de dos propiedades. Una en el distrito de La Recoleta, en G. 38 millones, que se pagó en cuotas. La segunda, en Lambaré, por G. 50 millones. ¿Dónde fue a parar todo este dinero?

La finca 18.951 del distrito de La Recoleta, con una dimensión de 480 metros cuadrados, se vendió en G. 110 millones a Melania Beatriz González Vera. La oferente hizo una entrega de G. 38 millones y el saldo pagó en 12 cuotas de G. 6 millones.

La finca 6.688 de Lambaré, con 400 metros cuadrados, se vendió en G. 50 millones a Silver Ramírez González.

La finca 347 de Pedro Juan Caballero, con 330 metros cuadrados, se vendió en G. 430 millones a Abel González.

La finca 13 de Lambaré (condominio La Floresta, departamento A, con dos cocheras) se vendió en G. 200 millones a Adriano Ramírez y Ruth Karina Benítez.

La finca 7.489 de Pedro Juan en G. 350 millones a Juan Ayala Servín.

La finca 292 de Pedro Juan, con una superficie de 288 metros cuadrados, en G. 320 millones a Marcondes Lopes de Oliveira.

La finca 6.848 del distrito de La Catedral, a María Gloria Bordón Ozuna, en G. 65 millones.


Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

58.153

799.680

Ayer

63.049

779.128

Ultima actualizacion:
19/10/2008 01:00:00