abc Google  

MADONNA

Entre la política y la aeróbica

“Pegajoso y dulce”, no en vano lleva ese nombre la gira mundial de Madonna, la chica material, que ya no es tan “chica”. El show
de la camaleónica artista, para la que los años no pasan, deja esas sensaciones y muchas más en los miles de espectadores que se animan a formar parte de esta intensa sesión de baile y ejercicio. Aquí un relato de cómo fue su presentación en Boston, Estados Unidos.


Este año le trajo su quinta década de vida, una polémica memoria publicada por
su hermano, su estreno como directora de
cine y un divorcio mediático. Como si todo eso fuera poco la diva decidió empren-
der una gira que la llevará a recorrer el
mundo.

Boston es la segunda ciudad de Estados
Unidos elegida para su gira “Sticky and Sweet”. Tras décadas de éxitos no es de extrañarse que sus fanáticos representen
distintas generaciones: mujeres y hombres
de todas las edades; algunos disfrazados, y
otros hasta travestidos, son un show aparte
en el concierto. Y aunque la crisis econó-
mica en Estados Unidos golpea a todos, no
hay fanático que ahorre a la hora de com-
prar un producto de Madonna, aunque el
precio ronde los 50 dólares. A las 21 h la espera termina. El con-
cierto abre con el tema “Candy Shop” y la
chica material aparece en escena sentada
en un trono. Durante dos horas Madonna
hace un generoso repaso de temas de su
último álbum “Hard Candy”. Los viejos éxi-
tos retornan pero en nuevas versiones: “La isla bonita” en una versión casi flamenca y temas como “Like a prayer” y “Ray of light”
son transformados en temas rockeros que la reina del pop aprovecha para mostrar
sus dotes de guitarrista, ejecutando una guitarra eléctrica en microvestuarios que
permiten ver la musculosa anatomía de la diva. Durante el concierto no hay descanso
para Madonna y tampoco para el espec-
tador, que con solo presenciar el show ter-
mina totalmente agotado. El estado físico
que la artista demuestra en el escenario
justifica su rutina de tres horas diarias en el gimnasio, con coreografías elaboradas
y hasta una demostración de “salto en cuerda”. El increíble despliegue de pantallas
móviles, juegos de luces, efectos de
láser y los bailarines de apoyo hacen que la voz de la diva quede en algunos
momentos relegada a un segundo plano. “En algunos temas es difícil distinguir cuándo ella está realmente cantando o cuándo hace playback. Creo que le quita un poco de veracidad al show, pero es Madonna; así que le perdonamos todo”, comentó Adriana Guerra, una fanática
colombiana. Efectivamente el “playback”
es utilizado abiertamente en algunas par-
tes del show, así como las presentaciones
virtuales de artistas en el escenario. Justin
Timberlake aparece interpretando un tema
con Madonna, pero es solo su imagen la
que se proyecta en pantallas móviles que
interactúan con la artista.


Pro Obama

A menos de dos semanas de las elec-
ciones, la artista no oculta sus posturas
políticas, manifestando abiertamente su apoyo al candidato Barack Obama, a través
de un video en el cual se muestra la ima-
gen de John McCain en una secuencia de
imágenes junto a Hitler y otros dictadores políticos. Aunque esto no es considerado
polémico en comparación a anteriores pre-
sentaciones, como el concierto pasado en
donde aparecía crucificada en una cruz. Los fanáticos dejan de lado cualquier diferencia política y solo esperan que la
diva continúe en escena por muchos años más. “Yo creo que ella es de la especie de los Rolling Stones, se fortalece aún más con el paso del tiempo”, dijo João Sperb, un
fanático brasilero. Lo cierto es que no se sabe cuánto más de Madonna hay por delante, y este show es una experiencia única. Su parada en Buenos Aires y en São Paulo en diciembre puede ser una excelen-
te oportunidad para disfrutarlo.


Por Belén Bogado, especial desde Boston - belen@belenbogado.com


Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

70.977

901.947

Ayer

72.344

875.221

Ultima actualizacion:
02/11/2008 00:00:00