abc Google  

LA FIESTA FUE PARA EL QUE ESTUVO A LA ALTURA DE ELLA

Festejo repollero en casa, con sabor a multicampeón

El dueño de casa fue el que festejó en la fiesta que se vivió ayer en Tuyucuá. La visita, Sol de América, no estuvo a la altura de la misma y terminó dando una muy pálida imagen frente a su poderoso adversario, que cumplió con lo que le faltaba para marcar historia con el cuarto título en serie.Necesitaba ganar Libertad y lo hizo, para no dejar pasar la ocasión de incorporar hitos a su brillante década, que arrancó con el retorno a la división profesional y, cuando aún no está cerrada, tiene el camino hecho para que las glorias continúen.


Sol de América fue un pálido remedo del equipo que en algún momento de la temporada amenazó con pelear los primeros puestos. Pero se autoflageló con licencias a destiempo y jugó sin alma, jerarquía ni fútbol, con lo que recibió el castigo lógico ante un rival en serio.

Con el rápido 2-0 que registró Marín con un brillante tiro libre y un cabezazo tras centro del “Topo”, todo parecía acabar ya en el primer tiempo, pero Sol enredó con un gol que parece que no fue tal, cuando un golpe de cabeza de Jorge Cáceres sorprendió al golero Centurión, que aparentemente reaccionó a tiempo para darle un manotazo a la pelota antes que se metiera íntegramente en el arco.

La chilena que le costó muy cara a Osvaldito Martínez. Luis Cabral, de lo mejor que mostró Sol, pese a lo cual debió ser expulsado (no en esta acción), se anticipa y el liberteño va al piso.

Unos minutos de incertidumbre, porque Libertad o lo tomó con demasiada calma o prefirió la prudencia. Frenó su ritmo y le dio ciertas alas al rival. Pero no por mucho tiempo. El “Topo” acabó con cualquier chance de milagro, con un cabezazo que superó a Cardozo por alto y poco después Maciel hizo que los goles alcanzaran la cifra de los títulos en serie que cosechaba el multicampeón.


Ya era momento de festejar, las olas del público iban y venían en Tuyucuá mientras solo se esperaba el pitazo final de Arias que autorizase el comienzo de la ceremonia de la merecida coronación para quienes tenían una cita con la historia y no la dejaron pasar.
Pero la brillantez de la conquista y el acto de cierre lamentablemente no pudieron ocultar un gesto de soberbia que no encajaba con el bello momento. Los campeones lucieron camisetas con el mensaje “sigan participando”, una mala copia de vicios ajenos que ofende el fair play.

Al apoyarse en el suelo, Osvaldito sufre la luxación de su codo izquierda, que termina soportando todo el peso de su cuerpo.



Gabriel Cazenave

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

64.486

637.909

Ayer

56.810

665.216

Ultima actualizacion:
08/12/2008 00:00:00