La Iglesia en Paraguay condenó ayer en la fiesta de la Virgen de Caacupé la lucha de clases, por ser antievangélica. El obispo, Mons. Claudio Giménez, dijo que la gente se está cansando de los disturbios. El pueblo quiere paz y reconciliación. Abogó por la unidad y enfatizó que si un gobierno no une el pueblo tiende a dispersarse y las encuestas van expresando su creciente desencanto.

Los celebrantes se dirigen al altar para oficiar la misa principal que se realizó ayer en Caacupé. En la eucaristía abogaron por la comunión y la unidad. Miles de fieles colmaron la plazoleta del santuario.
Giménez condenó ayer en su homilía la lucha de clases y resaltó que en la mente de Jesucristo no tienen cabida el odio, la envidia, la violencia, la prepotencia. “La lucha de clases es antievangélica. La gente se está empezando a cansar de las peleas y los disturbios. El pueblo quiere paz; quiere reconciliación”, indicó el pastor.
Seguidamente, abogó por la unidad entre los creyentes, entre personas muy diferentes; entre grupos diversos; entre movimientos y comunidades y entre espiritualidades distintas.
Reclamó una unidad como la que existe entre Jesús y su Padre. Se preguntó para qué y respondió para que el mundo crea que Dios Padre le ha enviado, caso contrario, habiendo divisiones entre nosotros, nadie va a creer en Jesucristo como enviado del Padre. La segunda consecuencia de la unidad, es para que el mundo sepa que Jesucristo nos ha amado con el mismo amor con que Dios Padre le ha amado a El.
Estas consecuencias de la comunión entre los seres humanos, especialmente entre los y las que decimos que creemos en Jesucristo como Salvador, son muy profundas: - para que el mundo crea que Dios Padre le ha enviado.
Seguidamente, propuso a la Iglesia fundada por Jesucristo como la escuela de comunión. Allí también se aprende a buscar la unidad con las otras iglesias cristianas, para que algunos días todos sean una sola Iglesia, de un solo Señor, con un solo bautismo, una sola fe, una sola esperanza.
Giménez sostuvo que “todo esto supone una vivencia profunda de los sacramentos, y una fe práctica, operativa, que se proyecta en la vida de cada día en forma de cercanía afectuosa al hermano, en forma de fuerzas que se integran, en forma de espíritu comunitario, de trabajo en equipo y de comunión e intercambio de bienes espirituales y materiales, especialmente con aquellos que más necesitan de nuestra misericordia y de nuestra solidaridad”.
La homilía de este año no fue tan impactante, pero fue muy aplaudida en los momentos en que el obispo condenó la lucha de clases y la falta de unidad entre las autoridades.
Sin dudas que Giménez aludió a los grupos que quieren encontrar respuestas a sus necesidades a través de la violencia.
FIESTA DE LA VIRGEN
En otro momento de su homilía, explicó el significado de la Inmaculada Concepción, e indicó que el papa Pío IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción en 1854, que se arraigó en la religiosidad de nuestro pueblo con la evangelización franciscana: Al respecto, sostuvo que “la bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano (DS 2803). Este dogma penetró a través de los siglos el corazón de todos los paraguayos”, concluyó.
Contactos: Emails | Teléfonos | Staff
Publicidad: Como Anunciar |
Fúnebres |Clasificados
Institucional: Nuestra Historia | ABC y la Educación | Libertad de Prensa | Propiedad Intelectual
Otros Canales: ABC Blogs | ABC Ciudadano | ABC Wap | ABC RSS | Archivo | Fotonoticias | Efemérides | Noticias por E-mail
Yegros 745 esq. Herrera. Tel: 41-51-550/51 © Copyright 2008. Reservados todos los derechos.
Estadísticas |
||
Visitas |
Páginas |
|
| Hoy | 98.313 |
1.087.216 |
| Ayer | 64.486 |
637.909 |
| Ultima actualizacion: | ||
| 09/12/2008 00:00:00 | ||