PUBLICIDAD
abc Google  

SE TRATA DEL SARGENTO RAUL CARDOZO

Explosivos C-4 y fusiles M-1 fueron sacados de depósitos de Dimabel

Los 25 fusiles M-1 y 267 panes de explosivos C-4 incautados en un operativo policial en la zona de Paraguarí estaban a cargo de la Dirección de Material Bélico. El manejo absolutamente discrecional y la absoluta falta de control en la unidad militar habrían permitido la rapiña de las armas de los depósitos ubicados en Piribebuy.


Explosivistas de la Dirección de Material Bélico, preparándose para la destrucción con los C-4 de las granadas en desuso, en Joel Estigarribia.

Las armas halladas son: partes del fusil M-1 Garand, de procedencia norteamericana, calibre 7,62 x 63 mm. Estas armas formaban parte de un paquete de aproximadamente 30.000 fusiles que el Ejército de los Estados Unidos le otorgó en préstamo a nuestro país. Posteriormente, cuando el Ejército paraguayo ya no disponía de municiones, las armas quedaron en desuso y se resolvió juntarlas en los depósitos de la Dimabel, en Piribebuy.

En el año 2005, la Embajada de los Estados Unidos retiró las armas y las remitió de nuevo a su origen. No obstante, se dejó una pequeña cantidad de fusiles en la Dimabel para repuestos.

Según nuestras fuentes, en los últimos tiempos, bajo la administración del Cnel. Francisco Caballero Morán, la disciplina en la referida unidad se relajó totalmente. Tan es así que personal de la institución entraba con su vehículo hasta los depósitos, fuera del horario de actividad, y procedía a rapiñar las armas.

El detalle de una de las cajas en que se puede apreciar el número de lote de los explosivos utilizados.

En cuanto a los explosivos C-4, también son de procedencia estadounidense, de uso exclusivamente militar. Estos materiales fueron traídos en el marco de una cooperación de EE.UU., en junio del año pasado, para la destrucción de granadas y cohetes vencidos. La destrucción se realizó en Joel Estigarribia (Chaco).

En esa ocasión, fue utilizada una gran parte de estos explosivos, y el remanente le fue entregado al personal de la Dirección de Material Bélico. Aquí existen dos posibilidades: o el robo se produjo ya en aquella ocasión, o los materiales fueron sacados de los depósitos de Piribebuy.

El director de Dimabel, Cnel. Francisco Caballero Morán, sonríe para la foto tras la explosión. Al fondo, se levanta el hongo de humo negro tras el estruendo.

Los dos detenidos, el sargento ayudante Diego Marcial Aquino Encina (32) y el sargento 1° Silvino Almada, estuvieron en aquel operativo de destrucción. Aquino presta servicio en el Destacamento de Caballería de Joel Estigarribia y Almada, en la Dimabel.

El comandante de Fuerzas Militares, Cmdte. Cíbar Benítez, había declarado que estos materiales no fueron importados por la Dimabel y que no están registrados. El jefe militar dispuso también la realización de un inventario de armas de todas las unidades militares. La conclusión es previsible: no están en los registros porque fueron donados, no fueron importados y estaban en desuso, pero estaban a cargo de la Dimabel.

Lo que no puede negarse en este caso es la absoluta falta de control del director de la Dimabel, Cnel. Francisco Caballero Morán. De hecho, en declaraciones a nuestro diario, Caballero había reconocido que muchas veces se sacaban explosivos de su unidad y que el personal ni siquiera verificaba la carga.

Una de las barras de explosivos C-4.



nelson@abc.com.py


Nelson Zapata

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

131.150

954.314

Ayer

140.765

977.422

Ultima actualizacion:
09/01/2009 00:00:00