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TAL COMO PROMETIO EN SU CAMPAÑA ELECTORAL DE TRANSPARENTAR LA PETROLERA ESTATAL

Lugo tiene la oportunidad histórica de enfrentar a la mafia en Petropar

El presidente Fernando Lugo tiene hoy la chance histórica, si quiere, de enfrentar a la rosca corrupta que siempre se benefició del Estado a través de Petropar. Veremos si es capaz de enfrentarse al financista de su campaña electoral, el ministro de Industria y Comercio Martín Heisecke, para investigar qué realmente sucedió en la petrolera, ante la forzada renuncia de Cíbar Granada.



El titular del Ejecutivo debe decidir, entre hoy y mañana, el futuro de Petropar, salpicada nuevamente por un nuevo escándalo de corrupción que involucraría nada más y nada menos que al mismo ministro de Industria y Comercio, su amigo y financista de la campaña política que lo llevó a la presidencia de la Nación.


Heisecke habría ejercido tráfico de influencias al presionar a Cíbar Granada a beneficiar a una empresa fletera para aumentar el porcentaje que por contrato le correspondía (del 20%), en el transporte de combustibles a Petropar, a lo que Granada se negó, por lo que sorpresivamente presentó su renuncia el viernes pasado.



Tanto el ministro Heisecke como el presidente de la naviera supuestamente involucrada, Fernando Villalba, ex viceministro de Industria durante la administración González Macchi (Luis Angel, 1999-2003), negaron su vinculación con este tema, aunque el ministro en un primer momento reconoció que Granada no acató “algunas recomendaciones”, sin aclarar de qué instrucciones se trataba, aunque posteriormente negó totalmente que haya dicho eso, en una segunda comunicación.


El negociado del flete en Petropar es una fuente de corrupción largamente denunciada y nunca atendida en los sucesivos gobiernos. Ya en la época de la dictadura, los precios pagados por el flete eran similares a los valores actuales, lo que se constituyó en un vergonzoso robo, ya que las tarifas de este tipo de transporte están estrechamente ligadas a la cotización del crudo, y si el petróleo antes costaba menos que ahora, evidencia que las tarifas debieron ser significativamente inferiores.

Actualmente Petropar paga alrededor de US$ 50 millones por año (US$ 100 millones por dos años que duran los contratos), por el servicio de transporte fluvial, por un promedio de 1.000.000/m3 de gasoíl (1.000 millones de litros), y a una tarifa 42/m3, que también se ajusta a las variaciones que registran en origen los derivados del petróleo.

El compromiso

Ante la encrucijada que tiene en este momento el gobierno de Fernando Lugo, de enfrentar a la corrupción imperante en el ente petrolero estatal, le recordamos lo que prometió el 16 de agosto de 2008, en su primer día de gobierno, en San Pedro, que utilizaría la réplica de la espada del libertador Simón Bolívar, que le fue obsequiada en ese momento por el presidente venezolano Hugo Chávez, para cortar la cabeza de los funcionarios públicos corruptos del país y se refirió específicamente a los robos registrados en Petropar.
“Ya no se esconderá nada a la ciudadanía, y llevaremos adelante (el gobierno) con transparencia y honestidad”, dijo en aquella oportunidad. Veremos si lo cumple.


Lo que logró hacer Cíbar

Uno de los aspectos que más molestaron a la rosca corrupta empotrada en Petropar fue que el renunciante titular del ente hizo respetar los contratos tal como estaban redactados, lo que evitaba maniobras irregulares, como se venían haciendo.


Dentro de limitaciones propias de una empresa pública, estaba intentando manejar el ente con las exigencias de una empresa privada, lo que tampoco se logra de la noche a la mañana.

Otro logro de su administración fue la estabilidad en la provisión de los combustibles, a pesar de los graves problemas de la bajante del río y tras el desastroso desabastecimiento heredado de su predecesor, Alejandro Takahasi.

Mejoró la producción en la alcoholera de Troche y pacificó al ente internamente, especialmente con la parte sindical, además de incentivar el retiro voluntario, con la reducción de 40 funcionarios.


Los aspectos negativos

Entre los puntos negativos que podemos señalar en los cinco meses de la administración de Cíbar Granada al frente de Petropar, está su negativa a informar sobre la estructura de costos de Petropar, siguiendo la misma línea que su antecesor, el cuestionado Alejandro Takahasi. También se le criticó por no cambiar a los cuestionados gerentes de la era Takahasi, salpicados por hechos de corrupción, que seguían en puestos de poder.
La falta de transparencia en los costos era reclamada por varias organizaciones, que pedían el sinceramiento del diésel, ante el desplome de la cotización internacional de hasta un 75% y la reducción del gasoíl en solo 9% a nivel interno.

Granada argumentó que un motivo que tenía para mantener en confidencialidad esos costos era que la difusión de los datos podía perjudicar a Petropar, atendiendo a que la estatal también competía en el mercado de los combustibles.


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Ultima actualizacion:
09/02/2009 00:00:00