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EXPRESION ADOLESCENTE

Completamente enamorada

Con 14 años, Romina Abigail Aquino González acaba de lanzar su primer libro: “Poemas de una adolescente”. Espontaneidad y frescura para el sentimiento más sublime de la humanidad.


Es de la nueva generación. Navega y chatea por horas, mensajea hasta la medianoche y al día siguiente se alista para ir al colegio y a sus clases de danza. Romina Aquino, alumna del 1º de la Media del colegio Nazareth (Lambaré), confiesa que empezó a escribir inspirada en un amor de la escuela. “Era un chúlina él, pero yo todavía era una nena, tenía 12 años, aunque ahora muchas de esa edad ya tienen novio”. Desde entonces, el bolígrafo rosa de Romi no dejó de rodar sobre su agenda, llegando a superar los 100 poemas. El regalador oficial de la publicación de “Poemas de una adolescente” –lanzado el último 7 de febrero– fue su abuelo Emiliano. “En mi familia siempre hubo arte –cuenta la jovencísima autora–: mi abuela es artista plástica, mi mamá es bailarina árabe y mi hermanito, Joaquín (10), baila tangos. También tengo tíos que escriben”.

–“Me propuse y lo conseguí”, “Juntos por siempre”, “Mí príncipe...”, “Tengo miedo”, “Más que tu amiga”, “El hombre perfecto”, “Te amo, te amo, te amo”... ¿Estos títulos revelan tu vida de amor?
–Algunas cosas sí, pero después empecé a poner lo que les pasaba a mis amigas. Escribo más para desahogarme.


–¿Tu poema “Orkut” parece una alerta para otros chicos. “¿Cómo saber quién eres?/ ¿Cómo saber si me quieres?/ Quiero conocerte mejor/ Pero tengo mucho miedo/ De que seas mayor/ De que seas un hombre gordo y malo/ Y que me quieras hacer daño”.
–Sí, porque hay gente que entra y no pone ni su foto y enseguida te dice que te quiere conocer. Yo tengo mucho cuidado, sé que muchos mienten.


–¿Qué te dijeron en tu colegio por el libro?
–Nadie sabía, soy muy tímida. Cuando se enteraron mis compañeras, dijeron: “¡Ay, qué lindo, escribís poesías!”. La profe de Literatura me preguntó por qué nunca se lo había contado y llevó mi libro a otros cursos.

–¿Qué leen en el colegio?
–No leemos mucho.


–¿No leen a Lope de Vega, García Lorca, Pérez Galdós...?
–No los conozco. A ver (piensa), leí “Amor de invierno”, de Mario Halley Mora, y me gustó mucho.


–¿Es cierto que los chicos no quieren leer?
–Sí. A veces en el colegio nos dan libros largos y aburridos; entonces, para hacer la tarea, bajamos nomás el argumento de Internet. Mi abuela me cuenta que antes a los chicos, en vez de juguetes, les regalaban libros. Yo le pido libros a mi mamá, de esos para entender el amor: “Si él te ha roto el corazón” o “Estar enamorada”.


–¿Qué dicen papá (Marcos) y mamá (Selva) de que seas tan enamoradiza?
–Mamá me entiende y me aconseja. Con mi papá no hablo, no sé... Le tengo mucho miedo. Es celoso. Pero lo que más rabia le da es que yo tenga tanta cabeza para el amor y no para estudiar.


–¿No tendrá un poquito, una minúscula, casi invisible parte de razón?
–Y... sí... tiene. Pero yo voy a estudiar. Quiero ser diseñadora gráfica como mi mamá. Ella me enseña que tengo que tener un título y después recién casarme, porque ella me tuvo a los 20 años y todo le fue muy difícil.

–¿Qué es lo más grave que ves entre los chicos de tu edad?
–La mala influencia. Muchos amigos míos ya fuman; a mí no me gusta, ¿pero qué les puedo decir? Después ya no van a poder dejar más.


–Y de sexo, ¿hablan?
–Sí, hablamos entre las chicas y también con los varones. Pero, la verdad, todavía no estamos en eso.


–¿Nos contarías lo más duro que viviste por amor?
–Me gustaba un chico y una chica se enteró (a ella también le gustaba) y lo contó en todo el colegio. ¡Qué vergüenza tuve, no le podía ni mirar al chico! Por eso me peleé con ella, pero ahora ya somos amigas otra vez. El chisme es lo peor.


–¿Cómo construís tus versos?
–No los escribo así como poesía; yo hago como si fuera un diario nomás.


–¿Qué sentiste el día del lanzamiento?
–Nunca pensé en publicar, ¡pero ese día parecía que estaba soñando! Estuvo toda mi familia. Me acuerdo que miré al público y lo vi a mi papá con la cara toda roja de llorar; después se acercó y me abrazó.

–¿Y vos, nacida un 18 de julio, sos de las que lloran por amor?
–Demasiado; me encierro en mi pieza y lloro un río. Pero algún día voy a dejar de sufrir, voy a encontrar a mi príncipe azul, que, famoso, dicen “rubio y de ojos azules”, pero puede ser también de otra manera.


“Tú eres”

Tú eres mi complemento
Tú eres mi remedio
Tú eres mi media naranja
Mi otra mitad, lo que me faltaba
Contigo puedo ser yo misma
Contigo me siento más linda
Contigo todo es perfecto
Contigo yo llego al universo
Tú eres mi salvación
Tú eres mi perdición
Tú eres mi mundo
Y si no estoy contigo nada tiene sentido.

* Para adquirir el libro, con Selva al (0971) 223 589

Lourdes Peralta
lperalta@abc.com.py


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Ultima actualizacion:
08/03/2009 00:00:00