Jn 20,19-31
Estamos celebrando el segundo domingo de Pascua, cuando Jesús resucitado aparece a los discípulos que estaban de puertas cerradas por miedo de los judíos.
Después de desearles la paz, el Señor les dijo: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes”, así que “ser enviado” es la sublime tarea de todo seguidor de Cristo.
Todo bautizado debe sentirse convocado para esta misión que Jesús victorioso le ofrece y ninguno está autorizado a retirarse de esta lucha.
Pero, hemos de hacernos algunas preguntas: ¿Enviados para qué? ¿Cómo? ¿Cuándo?
Enviados para manifestar el desbordante amor de Dios, especialmente en este domingo, cuando celebramos la Divina Misericordia. Hay que acercarse al sacramento de la Reconciliación, pedir humildemente perdón por los propios pecados y de ahí, tener fortaleza para construir la concordia, empezando por su mismo hogar.
Enviados para edificar un mundo nuevo, según los “Hechos de los apóstoles”, que revela que la multitud de creyentes tenía un solo corazón y una sola alma, es decir, no crear divisiones en su casa, ni tampoco en su comunidad.
Enviados para combatir la mentalidad materialista que impulsa a acaparar bienes que jamás va a necesitar, llevando muchos a no tener lo básico para vivir dignamente, por lo tanto, ser un cristiano que sabe compartir sus cosas y sus talentos con los otros.
El “cómo” hacer todo esto, las lecturas de hoy también lo indican. En primer lugar, como el Padre envió a Jesús, El nos envía, lo que manifiesta que es con la misma fuerza, debe ser con idéntica fidelidad y con la misma misión, ya que también somos impulsados por el Espíritu Santo.
Asimismo, quien ama a Dios cumple sus mandamientos y quien lo hace “vence al mundo”: mundo de los vicios, mundo de la indecencia y mundo de la violencia.
Quien ama a Dios vence al miedo que tiene, como los discípulos lo tenían, y que lleva a cerrar las puertas de nuestro corazón.
Ser enviado por Cristo resucitado es tener un corazón abierto y lleno de coraje, aunque nunca falten los quebrantos de la vida. Sin embargo, la fe en El es más poderosa que todas las trampas que encontramos por el camino.
Y ¿“cuándo” vamos a empezar a actuar como sus discípulos y misioneros? Hoy mismo, porque ya hemos perdido mucho tiempo con pavadas, ya hemos sido muy ingratos con Dios y hemos sido muy despectivos con nuestros semejantes.
Es hora de arremangarse y construir el país que queremos.
Paz y bien.
hnojoemar@bol.com.br
Hno. Joemar Hohmann
Contactos: Emails | Teléfonos | Staff
Publicidad: Como Anunciar |
Fúnebres |Clasificados
Institucional: Nuestra Historia | ABC y la Educación | Libertad de Prensa | Propiedad Intelectual
Otros Canales: ABC Blogs | ABC Ciudadano | ABC Wap | ABC RSS | Archivo | Fotonoticias | Efemérides | Noticias por E-mail
Yegros 745 esq. Herrera. Tel: 41-51-550/51 © Copyright 2008. Reservados todos los derechos.
Estadísticas |
||
Visitas |
Páginas |
|
| Hoy | 82.358 |
969.090 |
| Ayer | 79.631 |
879.183 |
| Ultima actualizacion: | ||
| 19/04/2009 00:00:00 | ||