abc Google  

Chávez y sus paquitos

La única paternidad que a mí realmente me preocupa es la que últimamente está teniendo Cerro Porteño sobre Olimpia, así que no me referiré al tema que todos conocemos. En cambio, hay ciertos padrinazgos que no dejan de ser inquietantes.


Sabemos que, en su infinito complejo de inferioridad y maniáticas fantasías napoleónicas, Hugo Chávez se muere por tener un rol de liderazgo internacional y con ese objetivo se ha empeñado en reunir a un grupo de países que le sigan el juego.

Entre ellos está el Paraguay. El acercamiento comenzó ya con Nicanor, a quien le gustaba repetir que en la Venezuela de Chávez había una “sobredosis de democracia”, y la relación se va profundizando con Lugo.

Esta inteligentísima estrategia nacional de política exterior rinde sus frutos. Solo por mencionar un ejemplo, en la reciente cumbre del ALBA (Alternativa Bolivariana para Nuestras Américas) se logró que los mandatarios allí reunidos se pronunciaran a favor del Paraguay en sus reclamos sobre Itaipú frente al Brasil.

Si a alguien le quedaba alguna duda de la determinación y cohesión de estas naciones para enfrentar al imperio, allí están sus líderes codo a codo para ratificar su compromiso, abrazados en la foto en primera plana de ABC Color del último viernes: Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y Granadinas; Evo Morales, presidente de Bolivia; Raúl Castro, presidente de Cuba; el anfitrión Hugo Chávez, presidente de Venezuela; Roosevelt Skerrit, primer ministro de Dominica; Daniel Ortega, presidente de Nicaragua; Manuel Zelaya, presidente de Honduras, y nuestro sonriente Fernando Lugo. Solo faltó Rafael Correa, presidente de Ecuador, quien anda ocupado con sus elecciones.

Me van a perdonar, no quisiera parecer desagradecido, el apoyo es bienvenido, pero el producto interno bruto de todos esos países juntos, incluyendo a Venezuela con todo su petróleo, no alcanza ni al 85 por ciento del producto interno bruto del estado de Sao Paulo, ni mencionemos ya al del Brasil, que lo cuadriplica.

Combinadamente, los del ALBA y sus aliados tienen en conjunto 83 millones de habitantes, algo más de 3 millones de kilómetros cuadrados y 385.000 millones de dólares de producto, del cual el 60 por ciento corresponde solo a Venezuela. El Brasil tiene 200 millones de habitantes, 8,5 millones de kilómetros cuadrados y 1 billón 400 mil millones de dólares de producto.

Y mejor ni hablar mucho de Estados Unidos, al que Chávez parece pretender asustar. La economía brasileña es 500 por ciento más grande que la venezolana, pero 1.000 por ciento más pequeña que la estadounidense. Para tener una idea, toda la economía del gigante Brasil no llega ni a las dos terceras partes de la del estado de California.

Por supuesto, tamaño y poder no hacen a la dignidad. Siempre despierta simpatía cuando el débil se defiende del fuerte, como David frente a Goliat. Pero cuando el pequeñito se hace el fanfarrón y se pasa provocando de boca para afuera a alguien que es 63 veces más grande que él (que es la relación entre las economías de Venezuela y Estados Unidos), la imagen se vuelve grotescamente patética.

Este es el lamentable espectáculo que da Hugo Chávez. Qué pena ver al presidente del Paraguay en el séquito que se le pone detrás para aplaudirlo.

arivarola@abc.com.py


Armando Rivarola

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

82.358

969.090

Ayer

79.631

879.183

Ultima actualizacion:
19/04/2009 00:00:00