abc Google  

CONMEMORACIÓN

Un año digno de García

Este año se cumplen 90 años del nacimiento de Digno García, genial arpista que paseó la música paraguaya por el mundo y desparramó cascadas de melodías por donde pasó, hasta su partida definitiva, hace un cuarto de siglo.


Dentro de unos meses —el 22 de septiembre— conmemoraremos noventa años del nacimiento en Mora-cué, Luque, de uno de los más grandes arpistas que dio el arte paraguayo, don Digno García. Sin dudas, fue uno más que reafirmó que Luque es la capital de la música paraguaya, pues todo músico que se precie es luqueño —o por lo menos—, alguna vez anduvo por esos lares.


Arpista pese a todo

El luqueño Digno García, con su arpa a cuestas, paseó la música paraguaya por diversos escenarios del mundo, ya como integrante del legendario Trío Los Paraguayos (Paraná, García y Barboza), ya como director del conjunto Los Carios.

Desde muy niño, Digno García se sintió atraído por las manifestaciones musicales. Especialmente por el arpa, pero tuvo que enfrentarse a la oposición del padre, por lo que optó por la guitarra, con la que ya mostraba sus cualidades, aunque no se sentía a gusto. Un día, allá por 1926, acompañado de un tío suyo visitó el puerto capitalino, hasta donde llegaban buques con cargamentos de madera y, previa autorización de determinadas personas, empezaron a buscar maderas apropiadas para la confección de un arpa, que, suponemos, la habrán fabricado algunos de los consumados lutieres luqueños. Las cuerdas del arpa fueron los caminos que llevaron al músico a obtener las mejores sonoridades de ese instrumento, al que otro genio —Félix Pérez Cardozo— le había dado características propias que le hicieron expresión del arte paraguayo.

Arpista y creador

Digno García con Imelda Marcos, en Filipinas; con su conjunto al pie del Partenón, siempre acompañado de su arpa paraguaya. Arriba, el Trío Los Paraguayos.

Con ese instrumento, García fue forjando su propio estilo de ejecución. No tardó en conseguir dominarlo plenamente y a continuación, a llevar al pentagrama sus propias creaciones, como el caso de “Cascada”, inspirada en las Cataratas de Yguazú, en un punto cercano de las tres fronteras compartidas por el Paraguay, la Argentina y el Brasil.

Esa genial composición, que refleja con las cuerdas del arpa paraguaya la majestuosa e imponente inmensidad de las Cataratas del Yguazú, fue la llave que le llevó a abrir la puerta del éxito. En poco tiempo consiguió un favorable contrato con una casa discográfica y, poco tiempo después, Digno García se encontraba regalando con su arte a públicos de diversos países americanos.


Un encuentro de paraguayos

Una noche en la ciudad de México, de visita al departamento que ocupaba el poeta y músico Gumersindo Ayala Aquino, quien hizo de anfitrión, se encontró con varios compatriotas: Luis Osmer Meza, Humberto Barúa y un recién llegado, Agustín Barboza. Artistas al fin, se embarcaron a presentaciones en diversos escenarios, donde García dio muestras de su solvencia en la ejecución del arpa.


Un trío paraguayo por Europa

Pasaron varios años, hasta que en cierta ocasión, allá por 1954, se reconstituye el conjunto Los Paraguayos, un trío integrado por Luis Alberto del Paraná, Agustín Barboza y el arpista Digno García. Con Epifanio Méndez Fleitas, artista también él y, en ese momento alto funcionario gubernamental, se convino enviar una misión cultural a representar al país en varios países del Viejo Mundo.

Una vez convenidos los pormenores, una mañana bien temprano Paraná y Barboza llegaron a la casa donde vivía García, en la esquina de las calles Europa y Fernando de la Mora, donde, mate de por medio, le invitaron a realizar una gira por países europeos.

“-Anína pemakanea voieterei. Jakai'untena ha ani pende japútei. Che niko aiko voi Európape”-, refiriéndose al nombre de la calle (No macaneen tan temprano. Mateemos y no mientan; además, yo vivo luego en Europa.). Una vez convencido de la seriedad de la propuesta, se empeñaron en preparar el viaje. Así nació la etapa principal del Trío Los Paraguayos.

La despedida fue apoteósica: un multitudinario recital en el recordado estadio Comuneros. En febrero de 1954, luego de algunas presentaciones de despedida en Buenos Aires, Los Paraguayos partieron rumbo a Europa.


Conquistando el Viejo Mundo

“Salimos para Europa —recuerda Agustín Barboza— en la segunda quincena de abril a bordo del ‘Giulio Césare’”. En aquel viaje pionero, nuestros compatriotas tuvieron la ocasión de demostrar lo que sabían hacer: música y cada uno se destacó en lo suyo, en el caso de Digno García, con su maravillosa ejecución del arpa. El 1 de mayo de 1954, hace 45 años, el Trío Los Paraguayos atracaba en el puerto italiano de Génova. De allí a Roma, donde fueron recibidos por don Virgilio Cataldi, embajador paraguayo ante Italia y don Pastor Filártiga, ante El Vaticano. Poco después, se sumó a ellos otro compatriota, don Oscar Birks, conocido hombre de negocios relacionado con el turismo.

También en Roma se encontraron con monseñor Agustín Rodríguez, quien gestionó una audiencia con el Papa, y de esa manera el Trío Los Paraguayos actuó ante Pío XII. Los inicios de aquel periplo no pudieron ser más auspiciosos. Debutar en Europa nada menos que ante el Pontífice católico. Luego de otras exitosas actuaciones en Roma, gracias a las gestiones de don Oscar, también actuaron en televisión: “Cuando Digno desgranó los primeros acordes de ‘Pájaro Campana’, un paulatino silencio comenzó a recorrer —la poco antes bulliciosa— sala. Conforme avanzaba la interpretación, los de la orquesta comenzaron a codearse unos a otros como indicando que se guardara silencio. Cuando concluimos —recuerda don Agustín Barboza— fuimos ostensiblemente ovacionados”.

Otro gran amigo que se ganaron en Europa, fue don Waldemar Morínigo, quien mucho les ayudó en Bélgica, hasta donde llegaron previo paso por Suiza y Luxemburgo. Morínigo consiguió que el sello Philips les contratara y que fueran contratados por el casino de Knokke le Zoute en la apertura del programa del destacado artista francés, Gilbert Becaud.

Esas exitosas presentaciones le llevaron a aceptar un ventajoso contrato en exclusividad con la prestigiosa casa discográfica holandesa Philips.


Todo tiene su fin

Posteriormente el trío actuó en importantes escenarios como el Sporting Club de Monte Carlo, donde fueron invitados para actuar en el yate del multimillonario Aristóteles Onassis. Los más importantes casinos de Europa vieron pasar al genial trío, que cosechaba éxitos tras éxitos. Al cumplir un año de su gira, el trío se deshizo y cada uno siguió cada uno su carrera de manera individual. Para entonces, el Trío Los Paraguayos había lanzado tres discos en total, incluyendo música folclórica e internacional. Paraná, dando continuidad a su carrera artística, se quedó con la Philips y formó un nuevo conjunto, Los Paraguayos. Agustín Barboza retornó al Paraguay y Digno García prefirió quedarse en Bélgica y firmó un contrato discográfico con Jacques Kluger, productor de Worldmusic. García se relacionó con el afamado cantante Will Tura quien hizo famosa su canción “La Luna de Asunción”, que más tarde se convertiría en un gran éxito para Tura, bajo el nombre neerlandés “Hemelsblauw”.

Digno escribió también el texto en español de “Arrivederci Maria” para Will Tura. Lamentablemente, la idea de llevar adelante el proyecto de hacer juntos un disco no pudo concretarse, por causa del fallecimiento de Digno García en Geraardsbergen en 1984, debido a problemas del corazón.

Digno García había creado su propio trío Digno García y sus Carios. Tocaba junto con Lucho Marín y Miguel Angel Gamarra, y su sucesor Ricardo Ortiz. Se domicilió en Knokke donde conoció a su futura esposa, Vera Engelen. Después de su boda en 1962, se estableció a Geraardsbergen donde vivió hasta su muerte en 1984.

Su versión de “Guantanamera” fue uno de sus grandes éxitos, así como otros indiscutibles sucesos fueron “La Felicidad” y “Brigitte Bardot”. Todo ese tiempo, y en forma paralela a su actividad artística habitual, le gustaba fabricar arpas, las que elaboraba con madera de pino que hacía traer desde la antigua Yugoslavia. Desde Geraardsbergen iba de gira por todo el mundo, actuando en países como Japón, Filipinas, Islandia, Estados Unidos, Tailandia, El Líbano, etc.

Sus vacaciones las pasaba en un pueblito español, haciendo presentaciones en la Costa Brava —nombre de una de sus exitosas composiciones—. En total compuso unas 80 canciones y lanzó cuarenta discos de larga duración, que aún hoy son muy solicitados. Hace 25 años partió a la eternidad, donde —seguro— estará deleitando con su arpa a los ángeles del cielo.


surucua@abc.com.py


Luis Verón

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

74.652

980.068

Ayer

80.117

1.041.678

Ultima actualizacion:
10/05/2009 00:00:00