abc Google  

¿Estás de examen?

Hace unos días me puse a estudiar junto a un sobrino y leí en voz alta: “Alternadores. La corriente eléctrica se obtiene de unas máquinas llamadas alternadores. El alternador consta de dos conjuntos llamados rotor y estator. El rotor está colocado en el interior del estator y puede girar alrededor de su eje. Al girar, las bobinas que lleva cortarán el flujo magnético producido por las piezas polares del estator y se inducirá una corriente alterna”. Confieso que los límites de mis conocimientos se vieron bastante desfavorecidos.


En algunos colegios dan más énfasis a la matemáticas, en otros los talleres de trabajos proponen pequeños muebles, circuitos, mientras en otros te dicen cómo hacer un portarretratos, a una edad en que tendrían que proponer a los adolescentes un poco más de creatividad.


La delgadísima clase media que tiene acceso a internet, pero con usos limitados, insiste en utilizar la computadora para ingresar a redes sociales (club de amigos) y los jueguitos. La computadora no se usa como una herramienta para buscar imágenes por ejemplo, que podrían dar más interés a una teoría lejana y desconocida. Como podría ser más entendible una división cortando una fruta, o trayendo más juguetes al multiplicar. Nuestra débil memoria no tiene respaldo de la práctica, ni de lo visual.


Ya sabemos mucho sobre lo aprendido en forma de enciclopedia, libros subrayados en mínimas líneas, estudiar solo las 20 preguntas que van a salir. No se insiste en comprender lo que se lee, sino en repetir. La didáctica no invita a la investigación. En muchos países por ejemplo, hay profesores que son pagados por la universidad para viajar y seguir investigando, aún después de terminar la carrera.


Tenemos muchos jóvenes, brillantes lectores, que saben repetir detalladamente un texto, pero no pueden comparar, ni formular una idea. Hay chicos que tienen buenas notas y emocionalmente no pueden abrirse paso en la sociedad. Me venían estas ideas a la cabeza mientras conversaba con dos chicas. Para ellas es importante comprar un libro, porque así podrán preparar una tesis. Saben a la perfección los tratamientos de belleza, los grados de alcohol del tequila, la cerveza o el vino. Pero no pueden escribir sin errores, no conocen las diferencias entre palabras esdrújulas, llanas o graves. Tampoco les aflige no saber los nombres de los huesos, aunque están estudiando kinesiología. Sabemos tan poco de tan poco. Tenemos internet y perdemos el tiempo. No nos preocupa aprender, sino pasar de curso. Que falta hacen los buenos maestros, los que con una manzana te explican una teoría que puede parecer escrita en chino.


Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

74.286

820.256

Ayer

112.479

1.392.648

Ultima actualizacion:
15/05/2009 00:00:00