PUBLICIDAD
abc Google  

RED DE PERIODISTAS DE INVESTIGACION (2ª PARTE Y FINAL)

Tráfico ilegal financia proselitismos en Brasil

En un país donde la industria tabacalera tiene tanto peso político, los funcionarios que persiguen a los contrabandistas pueden hallarse sin trabajo de la noche a la mañana. En marzo, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados pidió a la Corte la suspensión del fiscal Eber Ovelar y él no tiene dudas de que la movida fue política y estaba relacionada con su trabajo anticontrabando. Mientras estuvo al frente de la fiscalía de marcas en Ciudad del Este, Ovelar dijo que las condenas por contrabando y falsificación se sextuplicaron.


El ex fiscal Eduardo Petta quedó fuera del cargo tras una incautación.

Con frecuencia, sin embargo, funcionarios de aduana se niegan a calificar los casos de contrabando como delitos penales, inclinándose por la más benévola categoría de “falta”, según el fiscal. Los jueces locales generalmente apoyaban a los aduaneros cuando Ovelar intentaba procesar a los contrabandistas.

“Hoy el cigarrillo es el principal grupo de presión y de dinero en Ciudad del Este”, dijo Ovelar. En contraste, agregó, los traficantes de drogas jamás intentaron presionarlo.

LLANERO SOLITARIO

Por su parte, el ex fiscal Eduardo Petta conoce bien los riesgos que conlleva investigar casos de contrabando en Paraguay. Mientras ejercía sus funciones en la sureña ciudad de Encarnación, Petta comenzó a seguir el rastro a un grupo de contrabandistas que traficaba cigarrillos a Argentina. Trabajó solo porque no confiaba en los jefes de policía locales. Una mañana Petta vio una avioneta sospechosa a punto de despegar de una pista municipal. Sin pensarlo dos veces el fiscal entró en la pista con su auto y bloqueó el camino de la aeronave.

Adentro de la avioneta Petta encontró 8 millones de cigarrillos de contrabando. Como no tenía equipo para rastrear drogas, Petta pidió ayuda a gendarmes argentinos, quienes le facilitaron un perro entrenado para buscar narcóticos. Ese fue el fin de su carrera judicial. Sus superiores lo acusaron de violar la soberanía nacional paraguaya al permitir el ingreso del perro y su entrenador. Al poco tiempo el Consejo de la Magistratura lo removió de su cargo. “Uno no se puede hacer el ‘llanero solitario’”, dijo Petta a periodistas del diario argentino La Nueva Provincia.

Funcionarios de Aduanas de Argentina y Brasil dicen que falta compromiso al interior del Gobierno de Paraguay para luchar contra el tráfico de cigarrillos. Al mismo tiempo los funcionarios reconocen la culpa de sus propios gobiernos en el problema. Después de todo, los camiones cargados de cigarrillos que cruzan a diario desde Paraguay deben pasar por varios puestos de control en los más de 800 kilómetros que recorren del lado brasileño hasta llegar a San Pablo y otras ciudades del país vecino.

CAMPAÑAS EN BRASIL

“No hay voluntad política para perseguir este crimen”, dijo Erico Saconato, jefe de la policía federal brasileña en Guaíra, una ciudad fronteriza que en años recientes se ha convertido en un violento corredor de armas, drogas y cigarrillos. “El contrabando es una fuente importante de financiamiento de campañas políticas en Brasil, de modo que no hay demasiado interés en cambiar la situación”, agregó el alto funcionario de la Policía Federal.

Mientras las tabacaleras paraguayas ganan fortunas con la venta de sus productos y niegan rotundamente estar involucradas en el contrabando, fiscales y funcionarios de policía brasileños dicen que las fábricas están vinculadas en forma directa al comercio ilícito en la región. Aquellos que se animan a ir a Tribunales, pueden terminar enredados en interminables procesos judiciales. La multinacional British American Tobacco (BAT) demandó varias veces a Tabacalera Boquerón, propiedad del ex candidato presidencial y empresario del fútbol Osvaldo Domínguez Dibb, por falsificar sus marcas. Algunos juicios se han ventilado en los juzgados por más de 11 años.

José Ortiz, director de Tabesa y de la Unión de Tabacaleros, fue contundente al explicar la relación de ida y vuelta entre la industria y el poder político en Paraguay. “Nosotros les damos plata”, dijo Ortiz refiriéndose a las donaciones de la industria en tiempo de campaña. “Lo único que les pedimos a cambio es inmunidad para trabajar tranquilos”, alegó.

DESDE GINEBRA

Al tiempo de la publicación de esta investigación transnacional, en Ginebra se lleva a cabo un encuentro multisectorial que lleva adelante intenciones de firmar un protocolo internacional contra el contrabando de tabaco.

Anualmente las cifras del contrabando de cigarrillos llegan a unos 657.000 millones de dólares y se calcula que el 10% de la cifra es generada desde Paraguay. La capacidad local instalada llega a 100.000 millones de cigarrillos anuales -según confirmó en marzo pasado quien todavía era ministro del MIC, Martín Heisecke-. La voluminosa cifra significa una producción diaria de más de 13 millones de cajetillas. En el 2006 se fabricaron 68.000 millones de pabilos de cigarrillo y el consumo interno -según el mismo ministerio- no pasaba de 411.000 cajetillas diarias.


Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

116.851

1.338.934

Ayer

138.156

1.393.554

Ultima actualizacion:
30/06/2009 00:00:00