PUBLICIDAD
abc Google  

CAPITAL DE HONDURAS BAJO FUERTE PRESENCIA DE OFICIALES DE LAS FF.AA.

Un repudio colectivo al proyecto de Hugo Chávez

TEGUCIGALPA, Honduras (Enviado especial). Un golpe de estado no es otra cosa sino el reflejo del fracaso de la clase política de un país, quiere decir que fracasaron sus mecanismos de negociación para impulsar un proyecto.


En el caso de Honduras, el nuevo presidente Micheletti tiene el amplio respaldo de las Fuerzas Armadas, del Poder Judicial, del Congreso y de la Iglesia Católica. La pregunta es: ¿cómo no fueron capaces de hacerle frente a Zelaya y el proyecto de Hugo Chávez, sin llegar al extremo de romper el orden constitucional?

Y otro factor muy importante: la ciudadanía, en términos generales, está conforme con la salida de Zelaya. Los movimientos de apoyo al nuevo gobierno son multitudinarios, basta que se anuncie una concentración y la gente se dirige por iniciativa propia, en procura de sumar su voz para que Zelaya no vuelva a Honduras.

No se trata solo de un rechazo al mandatario depuesto, en realidad es un repudio colectivo al proyecto de Hugo Chavez de poner a Honduras bajo su protección.

Las calles de Tegucigalpa tienen una discreta vigilancia militar, pero al llegar las 21 horas la ciudad se encuentra desierta, como resultado del toque de queda que rige. La gente, en realidad, al caer la tarde ya prefiere refugiarse en sus hogares.

Cada tanto se observan en las avenidas patrullas motorizadas militares, mientras que en el día los sobrevuelos de helicópteros de combate artillados son constantes.

No existe un estado de sitio, pero el nuevo presidente Roberto Micheletti impuso restricciones en ciertas libertades públicas, sobre todo de asociación, de domicilio, de circulación y de información.


Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

100.787

1.231.741

Ayer

113.648

1.334.313

Ultima actualizacion:
03/07/2009 00:00:00