abc Google  

ZULEMA GILARDONI: PASION POR LO NACIONAL

Visión de futuro

Tras concluir su carrera de Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y otra en Relaciones Públicas, la joven Zulema Gilardoni (27) descubre su amor por la artesanía paraguaya hecha de cuero. ¿Su deseo? Posicionar y hacer reconocer los productos derivados como una “obra de arte”. Maneja una empresa unipersonal desde hace 3 años; sin embargo, en la entrevista no dejó de hablar en plural. Una reseña de una joven emprendedora con visión de futuro.


–No es cosa de todos los días ver a una joven montar y, sobre todo, mantener una empresa. ¿Qué te mantiene en ese desafío?
–Me gustan los desafíos. Una vez que culminé mis estudios universitarios descubrí la pasión por el trato con la gente. Cuando estudié relaciones públicas me di cuenta de que lo mío era la venta, y el área creativa. Desde chica, a mis muñecas las vestía y maquillaba. Cuando mi mamá se metió a estudiar peluquería, también me interesó y me metí a aprender con ella. Estudié también música y danza. Soy inquieta.

–Se puede decir, entonces, que el emprendedurismo fue creciendo contigo y estudiar artes, como música y danza, te acercó a la artesanía...
–Mi padre trabaja en el rubro de exportación de cueros; entonces, desde pequeña estuve muy ligada a ese rubro. Mis padres vendían los cueros a gente que realizaba camperas y otras cosas. Un tiempo después, con un grupo de amigos iniciamos una microempresa, y de ahí me desprendí para formar mi negocio unipersonal, que es Pyahu.

–¿Cómo encontraste el mercado?
–Empecé trabajando a nivel empresarial. Vendía mis productos a cuatro empresas, y esto me permitió acumular un poco de dinero y hacerme de capital. Luego, como tuvo aceptación mi trabajo surgió la idea de hacer algo más masivo, iniciamos con los termos de mate y tereré forrados con cuero de colores.

–¿Pyahu refleja un poco tus inquietudes de juventud, de querer algo nuevo?
–Sí, Estoy en la búsqueda constante de algo nuevo. La idea fue hacer algo que lleve mi estilo, que tenga mi sello personal. ¿Qué hice entonces? Preparé un book (un muestrario encuadernado con fotos) y se los mostré a mis amigos, y así se fue expandiendo mi negocio. Hice un estudio a través de una encuesta sobre la aceptación del producto versus el precio que pagaría la gente por él, y con el resultado de ese estudio económico confirmé que sería posible crear un negocio en el rubro de la artesanía de cuero.
–¿Trabajás con materia prima 100 % nacional?
–El cuero que estoy utilizando es por el momento de 60 a 70 % nacional, y el resto, argentino o brasileño. La colección que se viene sí ya será 50 y 50.

–¿Por qué esa disminución en la materia prima local?
–Por la demanda. Como esto es moda y el mercado nacional es muy reducido en lo que refiere a provisión, no nos queda otra que buscar alternativas.

–¿Qué sensación te deja el hecho de no encontrar el 100% de la materia prima nacional que se precisa?
–Luchamos muchísimo. Particularmente, trabajo con los almacenes de suela, que son los que producen y venden a la vez, y al hablar con ellos nos dicen que hay poca demanda, lo que dificulta elevar la producción. Entonces, nos vemos obligados a complementar nuestro trabajo con materia prima del extranjero.



–¿Cómo se convence al paraguayo de que lo made in Paraguay es de calidad?
–No es fácil. Para conseguir la calidad del producto se debe cuidar mucho las terminaciones. Pregunto siempre a mis clientes: ¿por qué volviste? Un producto bueno o lindo debe adecuarse a la moda, a lo tradicional y a la calidad. Los productos deben tener garantías. Con el tiempo, la gente se da cuenta de que la inversión es buena.
–¿Qué falta para que la artesanía tome más renombre?
–El paraguayo tiene que querer más lo suyo. Proponerse más. Tiene que consumir lo que se produce aquí. Hay que procurar en el país. Me preguntan siempre cómo ando con el tema de la crisis, y esto solo tiene una respuesta: innovar.

–¿En qué estás ahora?
–En plena tarea de diseño. Queremos combinar la platería con el cuero. Colocar filigrana o platería como accesorios, en termos o carteras.




–¿A tus 27 años, te sentís satisfecha? ¿Hay algo más por descubrir en lo personal?
–Tengo las personas indicadas para trabajar en esto y me llena de satisfacción. Tengo 8 jóvenes que trabajan y procuran salir adelante en el país, sin pensar en ir afuera, y eso tiene un gran valor en estos tiempos. Pyahu me toma mucho tiempo, y por el momento cumplo mi rol de empresaria, amiga e hija. Nada más. No hay tiempo para otras cosas (sonríe).

–¿Son mejores administradoras las mujeres?
–Es difícil manejar absolutamente todo sola. No es fácil, pero tampoco imposible. Estoy en un campo en el que predomina la figura masculina, entonces es cuestión de sobrellevar un poco eso. Mi familia es mi gran apoyo.

–¿Qué le decís a los chicos de tu generación que solo piensan en un trabajo dependiente?
–Creo que todos tenemos un don. Un profesor de fotografía (Mario Franco) me dijo una vez “buscá ser lo que te gusta y trabajá en lo que te gusta”. Busqué mi talento y ahora lo estoy explotando y disfrutando. Todo es posible.. Hay que mirar siempre para adelante.


Viviana Benítez Yambay

Estadísticas

 

Visitas

Páginas

Hoy

91.271

1.011.119

Ayer

79.555

929.790

Ultima actualizacion:
05/07/2009 00:00:00