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SINDICALISTA CREE QUE ZELAYA FUE EXPULSADO POR APOYARLOS

No confían en las elecciones anticipadas como una salida

La Confederación Unitaria de Trabajadores fue el primer gremio en reaccionar ante el golpe de Estado. Para el secretario general, Israel Salinas, no existe problema legal con Manuel Zelaya, sino una cuestión política e ideológica por su acercamiento a Hugo Chávez. Opina que un llamado anticipado a elecciones no es solución. “Un gobierno ilegal no puede llamar a elecciones”, expresó.


Miembros de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras se reúnen constantemente para evaluar la situación del país, a raíz del golpe.

HONDURAS (Roque González Vera, enviado especial).- Al producirse el golpe de Estado, la Confederación Unitaria de Trabajadores fue la primera en mover sus cuadros para repudiar el alejamiento de Manuel Zelaya y en este momento sigue liderando las movilizaciones que todos los días se llevan a cabo a Tegucigalpa.

“La clase política hondureña manipuló las leyes, en procura de dar un ropaje legal al golpe de Estado. Hablaron de violación de la Constitución Nacional y de un proceso en contra de Manuel Zelaya, pero el procedimiento del Ministerio Público fue mantenido con tal reserva, que al final lo expulsan del país en horas de la madrugada”, expresó Israel Salinas.

En opinión del dirigente obrero, el golpe de Estado fue consecuencia de una cuestión política-ideológica, donde cuestiones procesales impulsadas por el Ministerio Público fueron una excusa. “El golpe de Estado fue resultado de políticas del gobierno de Zelaya. En primer lugar, el ingreso al Alba, en segundo lugar la nacionalización del combustible y tercero aumentar el salario mínimo”, alega.

Honduras ingresó a la iniciativa bolivariana promovida por Chávez en agosto del 2008, iniciando un estrecho relacionamiento con Hugo Chávez. A esto se agregan la nacionalización del combustible y el ingreso de Petrocaribe en el país, con el suministro del 30 por ciento del consumo.

El aumento de salario se registró en enero pasado. Subió de 3.200 a 5.500 lempiras (250 dólares aproximadamente). Un porcentaje tan alto obviamente fue muy bien recibido por la dirigencia obrera.

“Manuel Zelaya favorecía a la clase trabajadora, por eso fue expulsado del país. El golpe de Estado fue una maniobra de la clase política tradicional, con apoyo de grupos empresariales. Las Fuerzas Armadas se dejaron utilizar, olvidando que pertenecen al pueblo”, agregó.

CONSULTA POPULAR

Israel Salinas mencionó que “otra de las grandes excusas es la consulta popular. Pensaban que Zelaya tenía intención de continuar y que por eso buscaba llamar a una asamblea nacional constituyente. Consideraron un atentado a la democracia que se haga la encuesta que solo pretendía que el pueblo se exprese para ver si quería o no una nueva Constitución Nacional”.

Israel Salinas calificó a Manuel Zelaya como un hombre trabajador, con profundas convicciones democráticas y populares.

“Su gobierno es una oportunidad para democratizar nuestro país. Es un productor del campo, ganadero, que sabe lo que significa luchar para salir adelante. La diferencia es que es un hombre de ideas avanzadas”, dijo.

Expresó su confianza en el retorno de Zelaya como gobernante. “Como país, Honduras se encuentra en la ilegalidad. Por lo tanto, todas las decisiones que tome el gobierno que surgió de un golpe de Estado carecen de valor legal”.

LLAMADO A ELECCIONES

Nuestro entrevistado sostiene que se está llevando a Honduras a un punto sin retorno. “Conducen al país al límite de la resistencia. Se viene una crisis aguda, con el riesgo de una rebelión popular. No hay rumbo, faltan trabajo y comida. Si la legalidad no se restaura, los riesgos son muy grandes para nuestra nación”, expresó.

Rechaza un llamado anticipado a elecciones nacionales. “Las elecciones serán ilegales, porque serán convocadas por un gobierno de facto. El que resulte ganador tampoco tendrá legalidad. El nuevo gobierno no tendrá el soporte político necesario para demostrar que es legal”, siguió diciendo.

Finalmente, recordamos a Israel Salinas que el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, rechazó la injerencia de presidentes sudamericanos en el conflicto hondureño (abierta alusión a Cristina Kirchner y Fernando Lugo).

“Está equivocado, se necesita la solidaridad continental, para que los golpes de Estado no se repitan. Los gobiernos de facto deben ser cosa del pasado trágico de Latinoamérica y no se puede tolerar que vuelvan las interrupciones a gobiernos democráticos”, alegó.


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Ultima actualizacion:
09/07/2009 00:00:00