El general de división Pedro Concepción Ocampos Rodríguez fue uno de los comandantes del golpe de Estado contra el gobierno de Alfredo Stroessner. En aquel entonces fue llamado “Carlos II”. Estuvo al mando del Regimiento de Caballería Blindado Nro. 2 de Cerrito, Chaco.
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| Pedro Concepción Ocampos. |
Sostuvo que luego de caída del régimen muchos tomaron al Estado paraguayo como un “botín de guerra”.
Hoy, a dos décadas del histórico suceso del que fue partícipe, el militar retirado tiene 70 años y vive con su familia en la ciudad de Luque. Lo visitamos en su casa. Se mostró muy accesible y hasta entusiasmado con la idea de que los medios de prensa le sigan dando espacio a los protagonistas del levantamiento militar que instaló el proceso democrático en el Paraguay.
EL MOMENTO CLAVE
Ocampos recordó que su regimiento debía ir a Asunción en la madrugada del 3 de febrero de 1989 a cumplir la orden de sitiar e intimar rendición al Regimiento Escolta Presidencial. Relató que partieron desde Cerrito a bordo de tanques y que prácticamente no corrían riesgo de salir lastimados, ya que contaban con armamento muy pesado.
“Llegamos (a Asunción) por Artigas, luego fuimos por Perú, hasta Pettirossi. En ese momento nos anunciaron que (el general Lino César) Oviedo estaba conquistando los primeros objetivos. Teníamos previsto ocupar esa zona. Abrimos fuego. Fueron varios cañonazos. Disparábamos desde los tanques”, comentó el general retirado.
El llamado “Carlos II” señaló que permanecieron en ese lugar hasta recibir la noticia acerca de la rendición del general Stroessner y recordó ese momento. “Sin duda nos sentimos victoriosos”, aseguró.
SIN MIEDO, PERO CON PREOCUPACION
El militar retirado manifestó que no sintió miedo en las horas previas a la caída de la dictadura, a pesar del intento fallido de apresar a Stroessner en la noche del 2 de febrero del '89. Sin embargo, indicó que en ese momento las intenciones golpistas se hicieron evidentes y eso generó mucha preocupación en las fuerzas militares rebeldes.
Señaló que sabían que el levantamiento armado era en contra de un régimen “que iba de mal en peor” y que Stroessner ya no estaba en condiciones de seguir gobernando. Indicó que además de estar siguiendo órdenes de sus superiores, lo que le motivó a ser participe del golpe fue el “descontento de la gente” con el Gobierno.
Por otro lado sostuvo, que sabía que su carrera militar estaba en peligro, si Stroessner seguía en el poder, ya que este podía pasar a retiro al general Andrés Rodríguez y a una gran camada de oficiales.
Precisó que si Rodríguez no ordenaba el levantamiento, otros militares no hubieran tenido esa iniciativa. También se mostró consiente de las consecuencias que hubieran sufrido si el plan fracasaba. “Si fallábamos íbamos a ser enterrados”, afirmó. Indicó que él y el general Lino Cesar Oviedo hubieran sido los primeros.
UN BOTIN DE GUERRA
Ocampos cree que el proceso de transición hacia la democracia se inició en nuestro país luego del derrocamiento de Stroessner en el año 89, y con la llegada al poder del cabecilla del golpe, el general Rodríguez y todavía no ha terminado, a pesar de la caída del Partido Colorado, luego de más de 60 años.
“Carlos II” sostiene que la democracia debió instalarse gradualmente en el Paraguay y que al asumir la presidencia, Rodríguez se “apresuró” al otorgarle una “libertad total” a los ciudadanos. Manifestó que a raíz de esto muchos tomaron al estado como si fuera un “botín de guerra”, sobre todo la clase política.
Por Osvaldo de Mestral – odemestral@abc.com.py
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