PRESENTARON LA MISION CONTINENTAL QUE SE REALIZARA EN EL 2009
Miles de fieles devotos asistieron al oficio para honrar a la Virgen Serrana
La feligresía católica honró ayer a la Virgen de Caacupé durante una misa oficiada por el obispo diocesano, Mons. Claudio Giménez, y concelebrada por varios obispos. El presidente Fernando Lugo y su vicepresidente, Federico Franco, al igual que el nuncio Mons. Orlando Antonini también estuvieron en el acto.
Miles de fieles en la plazoleta de la Basílica. Todos escucharon atentamente el mensaje de Mons. Claudio GIménez, quien inició la celebración exactamente a las 6:00.
La fiesta de la Virgen de Caacupé comenzó con tres celebraciones que estuvieron a cargo de los religiosos y se prolongaron hasta las 3:00 de la madrugada. Luego hubo un pequeño intervalo, y en el momento menos esperado, a las 4:30, llegó al santuario el presidente de la República, Fernando Lugo, con una estricta custodia militar.
El Mandatario inmediatamente se dirigió al interior del santuario donde, según sus colaboradores, estuvo rezando varios minutos.
El fuerte dispositivo de seguridad impidió siquiera acercarse a la puerta del templo a los periodistas. Pero de acuerdo a los sacerdotes, Lugo mantuvo un diálogo con algunos prelados que se encontraban en el lugar.
Aproximadamente a las 5:35 abandonó el interior y saludó al nuncio Mons. Orlando Antonini y se dirigió a ocupar el espacio que le estableció el protocolo entre la multitud.
Diez minutos después, apareció el obispo Giménez y se dirigió a saludar al mandatario, para luego trasladarse al extremo de la plazoleta a encabezar la procesión de la imagen que se dirigió hacia al altar, en medio de cánticos y saludo generalizado del pueblo.
El obispo Claudio Giménez saludó al presidente de la República, Fernando Lugo. Detrás del mandatario aparece el senador Enrique González Quintana.
Una vez en el altar, los otros obispos también ingresaron en procesión y comenzó la misa, que fue seguida muy atentamente por Lugo y los miles de files que estoicamente esperaron varias horas el inicio de la celebración.
En su homilía, Giménez se refirió a la lucha de clases, también reclamó unidad, el fin de la violencia y la defensa de la familia.
Luego de cinco años, un mandatario participó nuevamente de la misa de Caacupé. Al término de la misa, el arzobispo de Asunción y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, Mons. Pastor Cuquejo, lanzó la misión continental que también tendrá lugar en nuestro país en el 2009.
Durante este acontecimiento, los laicos asumirán el compromiso de salir a las calles a enseñar la Palabra de Dios, a fin de capacitar a los ciudadanos para que estos se interesen en la realidad.