MARIANO ROQUE ALONSO (Cirilo Ibarra, corresponsal). Varios niños de esta ciudad a cuyos hogares no llegaron los Reyes Magos, accedieron a ropas, juguetes, golosinas, gaseosas y hasta víveres, gracias a la buena predisposición de la familia Zacarías-Martínez, que acercó un importante cargamento a un sector del barrio Rosa Mística, logrando la alegría y algarabía de una treintena de criaturas.

Madres y niños rodean al prof. Rubén Zacarías y su esposa, Ada Martínez, en el momento en que distribuían juguetes, golosinas y gaseosas, entre otras cosas.
El Prof. Rubén Zacarías (químico-farmacéutico), su esposa, Lic. Ada Martínez, y la hija, Ada Carmen Bethania, se encargaron de la distribución de los juguetes y golosinas, mientras que a las madres entregaron los víveres, ropas y gaseosas.
“Nuestro pedido a Jesucristo es que colme de bendiciones a esta humilde comunidad y que reinen en ella el amor, la salud, la paz y que nos ayude a todos a alcanzar la excelencia y ser personas felices”, enfatizó el Prof. Zacarías durante la entrega de la ayuda.
También remarcó que su familia busca llegar a los niños en nombre de los Reyes Magos y de sus padres fallecidos: Luciano Martínez Valenzuela, Petrona Prieto de Martínez, Eladio Adolfo Zacarías Pereira y Carmen Buccini de Zacarías.
Ya es tradicional la aparición de la familia Zacarías-Martínez en esta zona. “Los chicos ya estaban preguntando a qué hora iban a venir”, manifestó Rosa Benítez, pobladora del barrio, quien agradeció por la “oportuna ayuda”.
Es así que una vez más se dio la magia de los Reyes Magos, quienes postergaron por un día su llegada a la casa de estos niños, quienes estaban aguardando con mucha expectativa el cargamento de juguetes.