El Ministerio de Educación empezó con el plan ofrecido por el presidente Venezolano Hugo Chávez y puso en marcha la carta de intención en el área educativa firmada el pasado 16 de agosto en San Pedro, a pesar de que nunca pasó por el Congreso. El Gobierno designó a la viceministra de la Juventud, Karina Rodríguez, del P-MAS, como una de las encargadas del programa convenido con Venezuela.
El ministro de Educación, Horacio Galeano, en una nota remitida a la Cámara de Diputados, confirmó que la carta de intención firmada por el presidente de la República, Fernando Lugo, con su par de Venezuela, Hugo Chávez, está en marcha aun sin haber pasado por el Congreso, tal como lo manda la Constitución Nacional.
Además, indirectamente confirmó que se inició el proceso para aplicar el plan educativo ofrecido por Venezuela al señalar que “ha sido comunicada oficialmente al señor Héctor Navarro Díaz, ministro del Poder Popular para la Educación en Venezuela, la designación de Karina Rodríguez, viceministra de la Juventud, Luis Alberto Riart Montaner, Viceministro de Educación para la Gestión Educativa, y Luis Cáceres Brun, viceministro de Educación para el Desarrollo Educativo, para representar a este Ministerio en esa instancia”.
La instancia a la que se refiere el ministro es la comisión técnica cuya conformación se acuerda en el documento firmado por ambos presidentes. Un dato que no deja de llamar la atención es que la lista de miembros esté encabezada por Karina Rodríguez, una de las dirigentes prominentes del P-MAS, que es afín a la ideología del presidente Hugo Chávez.
En la nota remitida a la Cámara, Galeano sostiene que mediante la carta firmada con Venezuela, “nuestro país podrá aprovechar experiencias desarrolladas en iniciativas tales como la Misión Robinson I y II y la Misión Ribas” .
De acuerdo con el detalle que da el secretario de Estado, la “Misión Robinson I y II se trata de programas sociales del gobierno nacional venezolano, para enseñar a leer y a escribir a la población analfabeta venezolana, con materiales de educación distintos a lo habitual y elaborado en Cuba, denominados “Yo, sí puedo”.
Los programas se dividen en distintos niveles, según los conocimientos del instruido (sic). En cuanto a la Misión Ribas, se explica que “es un programa educativo que el gobierno venezolano ha desarrollado con la finalidad de incluir a todas aquellas personas que no han podido culminar sus estudios de bachillerato o secundaria” (sic).