Hugo Chávez y Rafael Correa dieron consejos a Fernando Lugo de cómo “democratizar los medios”. El presidente ecuatoriano dijo que se debe impulsar una ley para impedir que los empresarios abran diarios y canales.

Hugo Chávez y Rafael Correa se saludan frente al nuevo presidente paraguayo, Fernando Lugo, en la vieja estación central del Ferrocarril “Carlos Antonio López”, ayer.
Durante una conferencia de prensa realizada ayer en el Ferrocarril Central “Carlos Antonio López”, del que participaron los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; de Ecuador, Rafael Correa, y de Paraguay, Fernando Lugo, los dos primeros dieron las recetas que están implementando en sus países para “democratizar los medios de comunicación”.
“Una de las cosas fundamentales para una verdadera democracia es democratizar los medios de comunicación. Es terrible esa relación entre poder económico y poder informativo”, dijo Correa.
Señaló que en su país está impulsando una nueva Constitución donde se prohíbe a los empresarios invertir en medios de comunicación.
“Se les debe prohibir que tengan poder informativo. Si son industriales, que inviertan en industrias; no en hacer diarios. Si son banqueros, que se dediquen a las finanzas y no a poner canales de televisión. Eso es muy sano para la sociedad”, remató el presidente de Ecuador.
No dijo, sin embargo, quiénes serán los que deberán en su país abrir un periódico luego de que apruebe su Constitución.
Si los empresarios no pueden hacerlo, el único que tiene dinero es el Estado, y el gobierno, en el papel de periodista, asegura solo noticias positivas, tal como les gusta a todos los gobernantes que no quieren saber nada de críticas. Dijo que se debe impulsar la formación de radios comunitarias y medios públicos.
Por su parte, Hugo Chávez volvió a insistir en que Venezuela es el país con una “infinita libertad de expresión y de prensa”, cuando se le preguntó por el caso de RCTV, cuya licencia no fue renovada por su gobierno, defendió esta medida señalando que en todo el mundo el espectro radioeléctrico es propiedad del gobierno y es este quien decide si renueva o no los contratos de las empresas privadas que explotan estos canales.
“Una prensa corrompida, corruptora, es nefasta para la democracia”, remató Correa. Fernando Lugo escuchó a sus colegas y aparentemente nuevos socios regionales, y dijo que no recibiría preguntas de los medios. “Luego hablaremos, vamos a seguir viéndonos por aquí”, dijo el nuevo mandatario.