La dignificación de los pobres, del marginado, de la familia, de los jóvenes y la defensa de la vida y del matrimonio reclamó ayer el arzobispo de Asunción, Mons. Pastor Cuquejo, durante el tedeum al que asistió el nuevo presidente del Paraguay, Fernando Lugo.

Lugo, ya laico, es saludado por Mons. Pastor Cuquejo.
Cuquejo recordó los 471 años de existencia del Paraguay como nación y la labor que ha realizado la Iglesia desde el mismo momento que arribaron a estas tierras los conquistadores. Monseñor Pastor Cuquejo recordó el período democrático que se gestó con la caída de la dictadura.