Al dejar el gobierno nacional, Nicanor aboga porque “nunca nuestras diferencias y nuestros conflictos terminen resueltos en el campo de la intolerancia, en la violencia o el atropello a la institucionalidad de la República”. Pide que los diferendos se definan “por los cauces democráticos”.

Nicanor Duarte Frutos, ya sin la banda presidencial ni el bastón de mando, que aparecen en manos de Enrique González Quintana, se despide de la concurrencia en el Congreso.
“Tengo la absoluta certeza de que este Congreso sabrá comprender las necesidades, en la medida que se respeten los valores democráticos, los principios institucionales y los roles específicos de los órganos jurisdiccionales”, expresó Duarte Frutos ante el pleno del Legislativo. Sostuvo que estaba dejando “los cimientos, con nuestros errores y nuestros aciertos, para que muchas cosas sean mejoradas, corregir los errores que hemos cometido, no deliberadamente, sino con el afán de contribuir al desarrollo de nuestro pueblo”.
CAJA DE RESONANCIA
Durante el discurso pronunciado ayer en el Legislativo, momentos antes de entregar los atributos del poder, Nicanor se pronunció a favor de que el Congreso “siga siendo la fortaleza de la democracia, la caja de resonancia de las grandes demandas plurales y contradictorias que todavía tenemos que resolver desde el Estado y la sociedad”.
Tras resaltar que “los partidos políticos están vivos y firmes y que constituyen hoy la expresión más dinámica y creadora de las grandes propuestas”, Duarte Frutos afirmó que “la democracia está avanzando en el Paraguay”.
MOMENTO HISTÓRICO
Refiriéndose al relevo en el gobierno, puntualizó: “Hoy vivimos un momento histórico. Por primera vez, se produce la transferencia de poder de un partido, de un signo a otro, en un clima de esperanza, porque más allá de las diferencias que tenemos los grupos políticos y los sectores sociales, no se puede negar que hay una gran esperanza en Paraguay de hoy”.
Remarcó que cerró “un largo ciclo de intolerancia en proceso de relevos en el poder de la administración central. Hoy tenemos la posibilidad de afirmar al Paraguay en la democracia, con mejores resultados sociales, con mayor integración de los líderes políticos. En estos cinco años, en nombre de mi familia, de mi esposa y de mis hijos, quiero expresarles con absoluta sinceridad que puse todo el empeño por la patria”.
TAREA DRAMÁTICA
“Gobernar un país tercermundista, periférico, todavía con amplia inequidad y con muchas postergaciones, es una tarea dramática”, expresó también.
Finalmente, se despojó de los atributos presidenciales y se los entregó al titular del Congreso, Enrique González Quintana, para retirarse inmediatamente después en compañía de su señora, Gloria Penayo. Cabe consignar que todos sus ex ministros y colaboradores más cercanos estuvieron igualmente con Nicanor.
ESPERA JURAR
Tras la habilitación por la Corte Suprema de Justicia para jurar como senador electo, el ex presidente de la República solo espera ser convocado por el Congreso para cumplir con el requisito constitucional de rigor. Sin embargo, sus adversarios políticos anuncian que no acatarán la decisión judicial.
A propósito, los asesores de Nicanor invocan que no hay excusas para hacer oídos sordos a la resolución del más alto tribunal de la República, por lo que aseguran que Duarte Frutos tiene que jurar. Incluso manejan la alternativa de que dicho juramento se realice, eventualmente, ante el titular del Congreso, Enrique González Quintana, argumentando que hay precedentes en ese sentido.