Corea del Sur ha ofrecido a Fernando Lugo su ayuda para desarrollar en el Paraguay la industria de la informática, las telecomunicaciones y la Internet. El hecho de que hayan enviado como jefe de su delegación nada menos que al doctor Myung Oh es una prueba de que están hablando en serio.

Doctor Myung Oh, padre de la revolución informática en Corea del Sur. A su lado, su esposa, Lee Jung Hee.
El doctor Oh es una personalidad en Corea, un hombre de larga trayectoria, alta reputación y enorme influencia, tanto a nivel de gobierno como del sector privado. Es considerado el líder de la revolución de las telecomunicaciones en este impresionante país asiático, que ha experimentado uno de los procesos de crecimiento económico y desarrollo más rápidos y exitosos de la historia y que se jacta de contar con la mejor infraestructura informática del mundo, por encima de Estados Unidos y Japón.
Por ejemplo, en Corea casi el 100 por ciento de los hogares está conectado a Internet de alta velocidad y en el 2007 el sector directamente vinculado con las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) representó el 40 por ciento de la poderosa economía del país.
En una cena que el doctor Oh, su esposa, Lee Jung Hee, los demás miembros de la delegación y funcionarios diplomáticos compartieron con periodistas paraguayos, él y el embajador Kim Joo Teck contaron que se le ofreció al nuevo gobierno toda la colaboración que sea necesaria para impulsar esta industria en el Paraguay, porque consideran que el país tiene potencial en este segmento clave de la economía moderna.
El doctor Oh está bien al tanto de la situación de las telecomunicaciones en el Paraguay y del monopolio estatal que pesa sobre la telefonía fija, las comunicaciones internacionales e Internet. Se excusó de referirse específicamente al caso de Copaco, pero dijo que la desmonopolización es fundamental para el éxito de cualquier programa en este sector.
Relató que en Corea se procedió a la privatización de la empresa estatal de telecomunicaciones, pero con fuertes leyes regulatorias que prohibieron que cualquier compañía se hiciera con más del 50 por ciento del mercado, para asegurar la competencia y la constante inversión en infraestructura, tecnología e innovación.
Señaló también que la fuerte expansión de la telefonía celular en el Paraguay, con más de 5 millones de líneas, casi una por habitante, prueba que existe un mercado para el sector.
Al respecto sugirió explorar las posibilidades de radicar en el país inversiones para el ensamblaje de teléfonos celulares, primero para abastecer al mercado interno y luego para incursionar en los mercados vecinos.
Señaló que si hay empresarios paraguayos interesados, él se ofrece para ponerlos en contacto con empresarios coreanos. El embajador agregó que si alguien podía hacer eso, ese era el doctor Oh.
Lo interesante del sector de las TIC, subrayó el ilustre visitante, es que tienen un impacto decisivo en todas las otras áreas de la economía y también de la sociedad en su conjunto, incluyendo cuestiones como mayor eficiencia y transparencia de la gestión pública.
Como ejemplo, mencionó que la marca coreana Hyundai acaba de lanzar un automóvil “high-tech”, llamado Génesis, que compite con los más renombrados del mundo, de marcas tales como BMW y Mercedes Benz, por la amplia y novedosa gama de aplicaciones informáticas que trae incluida.
Otro aspecto en el que puso mucho énfasis es en el costo. Dijo que, a principios del siglo XX, para que un país pudiera equipararse con los países desarrollados necesitaba un nivel abrumador de inversiones. Sin embargo, en la actualidad el costo de construcción de una infraestructura informática que permita dar grandes saltos y saltear etapas hacia el desarrollo ya no es inalcanzable.
El doctor Oh fue Primer Ministro Adjunto y varias veces ministro en Corea y se le atribuye la autoría del plan estratégico que desarrolló las TIC en su país. Actualmente es presidente de la Universidad Konkuk de Seúl.