Grandes momentos de los Juegos Olímpicos

Desde Atenas-1896, en la primera edición de los Juegos Olímpicos modernos, hasta Atenas-2004, última edición antes de Pekín-2008, la historia olímpica ha dejado momentos inolvidables, dignos de repasar en un breve resumen:

— Honor al Barón: El Barón francés Pierre de Coubertin tuvo la idea de relanzar los Juegos Olímpicos modernos. La creación del Comité Olímpico Internacional (COI) fue en 1894, y los primeros Juegos se disputaron dos años más tarde, en Atenas.

— Louis de oro: Al ganar el primer maratón olímpico en 1896, en Atenas, el griego Spiridon Louis rindió homenaje al soldado Filípides, quien, 490 años AC, corrió 42,1 km entre Marathon y la capital griega para anunciar la victoria de Grecia contra Persia.

— Título póstumo: El estadounidense Jim Thorpe, campeón olímpico de pentatlón y de decatlón en los Juegos de Estocolmo-1912, privado de sus dos medallas de oro, fue rehabilitado en 1982, a título póstumo.

— Duke, rey del crawl: Campeón olímpico del 100 m estilo libre en Estocolmo-1912, el hawaiano Duke Paoa Kahanamoku, quien hizo popular el crawl, repitió su hazaña en Amberes-1920, agregando el título 4x200 m.

— Johnny, el Tarzán del cine: Primero en romper la mítica barrera del minuto en 100 m libres en 1922, el estadounidense Johnny Weissmuller dominó los Juegos de París-1924 (oro en 100 m, 400 m y 4x200 m) y Amsterdam-1928 (oro en 100 m, 4x200 m) . Hombre-pez, se convirtió después en hombre-mono encarnando a Tarzán en el cine.

— El finlandés volador: Mejor atleta de 1500 m durante más de diez años, el finlandés Paavo Nurmi ganó 9 medallas de oro en los Juegos entre 1920 y 1928, estableciendo 22 récords mundiales.

— Mala jugada: Convencido que los Juegos de Berlín-1936 serían una vitrina perfecta para su propaganda, Adolf Hitler no apreció el éxito del estadounidense negro Jesse Owens, ganador en 100 m, 200 m, 4x100 m y salto en largo.

— Siempre a punto: Apodado “la Locomotora” , el corredor checo de larga distancia Emil Zatopek solía agotar a sus rivales con su velocidad de inicio, una estrategia que dio resultado en los Juegos Olímpicos de Helsinki-1952, en los que ganó en 5.000 m, 10.000 m y maratón.

— Oro en las barras: Reina de su disciplina, Larissa Latynina comenzó su cosecha de medallas de oro en Melbourne-1956. Invicta durante siete años en el concurso general, la soviética ganó 18 medallas (9 de oro) en tres ediciones de los Juegos. ¡Un récord21

— Del waterpolo al boxeo: La semifinal de waterpolo entre Hungría y URSS en Melbourne-1956 terminó en drama. Unas semanas después de la invasión de Budapest por parte de los tanques soviéticos, el partido se transformó en combate de boxeo y debió ser interrumpido cuando Hungría ganaba por 4-0.

— El milagro de Wilma: Víctima de una poliomelitis a los 6 años, la estadounidense Wilma Rudolph, apodada “la gacela negra” , encontró la energía y el coraje para volver a caminar. Pero en la pista, fueron sus adversarias las que comenzaron a correr detrás de ella. Sus 3 títulos olímpicos (100 m, 200 m y 4x100 m) en Roma-1960 fueron un canto a la vida.

— Descalzo: En su segunda carrera de la distancia, el etíope Abebe Bikila ganó, descalzo, el maratón de Roma-1960 y se convirtió en el primer campeón olímpico de Africa negra. Cuatro años más tarde, repitió la hazaña, esta vez calzado.

— Sin rival en 100 m: Unica nadadora que ganó tres títulos olímpicos consecutivos en 100 m libre (1956, 1960, 1964) , la australiana Dawn Fraser fue la primera mujer que bajó el minuto en esa distancia, en Tokio-1964.

— Japón al piso: El judo hizo su aparición en los Juegos. Una bendición para los japoneses, convencidos de poder cosechar el oro en las cuatro categorías. Pero no tuvieron en cuenta la presencia del holandés Anton Geesink (pesados o todas categorías) quien, al derrotar al local Akio Kaminaga por ippon, hizo llorar a millones de japoneses.

— Panza arriba: Pese a que todos los atletas de salto en alto usaban la técnica del salto con el vientre hacia abajo, el estadounidense Dick Fosbury se convirtió en campeón olímpico en México-1968 saltando de espaldas o panza arriba. Fue el nacimiento del Fosbury flop, estilo que revolucionó la disciplina.

— El tiempo se detuvo: Justo antes de que la tormenta azotara a México, el norteamericano Bob Beamon se lanzó en su primer salto. En el momento en que tocó tierra, el estadio quedó enmudecido: ¡8,90 m! Luego, la lluvia se desató.
El récord mundial de salto en largo fue superado por 55 cm y perduró casi 23 años.

— Los Juegos del terror: En Múnich, el 5 de septiembre de 1972, ocho palestinos del comando “Septiembre Negro” mataron a dos israelíes y tomaron a otros nueve como rehenes en la villa olímpica. Los Juegos del terror habían comenzado. Al final, 11 atletas morirían. Luego, el presidente del COI, el norteamericano Avery Brundage, anunció que “los Juegos deben continuar” , con la bandera olímpica a media asta.

— El récord de Spitz: Siete carreras y siete récords del mundo. Para el estadounidense Mark Spitz, los Juegos de Múnich-1972 fueron sinónimo de perfección, con victorias en 100 m y 200 m libre, 100 m y 200 m mariposa, 4x100 m y 4x200 m estilo libre y 4x100 m cuatro estilos.

— Alexeiev el Fortachón: Al ganar su primer título olímpico en Múnich-1972, el soviético Vassili Alexeiev comenzó su reinado sobre la halterofilia. Cuando se retiró en 1977, el doble campeón olímpico (1976) había batido 80 récords del mundo, conquistando 10 títulos mundiales y 10 títulos europeos.

— Por tres segundos: Convencidos de haber ganado frente a la URSS (50-49) en Múnich-1972, los basquetbolistas estadounidenses festejaban el triunfo, pero tras largas discusiones, los árbitros agregaron tres segundos más al partido y, una canasta más tarde, Estados Unidos encajó su primera derrota en la historia de los Juegos.

— Más que perfecta: Nunca en la historia de la gimnasia los jueces habían acordado una nota de 10. Pero en Montreal-1976, la rumana Nadia Comaneci, con sólo 14 años, cosechó siete.

— Los Juegos ante todo: Para el boxeador cubano Teófilo Stevenson, ganador de su tercer título en Moscú, los Juegos eran lo más importante. De hecho, rechazó propuestas millonarias para medirse con el mítico Mohammed Alí.

— Ovett contra Coe: El británico Steve Ovett corrió en 1980 hacia el título olímpico de los 800 m, dejando atrás a su compatriota y favorito de la carrera Sebastian Coe, quien se vengaría más tarde, ganando el oro en 1500 m delante de Ovett y defendiendo su corona cuatro años más tarde en Los Angeles.

— Boicot a Moscú: Boicoteados por Estados Unidos y otros sesenta países, entre ellos China, los Juegos de Moscú-1980 se desarrollaron bajo una atmósfera muy pesada.

— El día más largo: Para Gabriella Andersen Schiess, el primer maratón femenino de Los Angeles-1984 se convirtió en una pesadilla. Titubeando hasta la línea de llegada, la suiza se pareció mucho al italiano Dorando Pietri, ganador en Londres-1908, ayudado por los jueces para llegar y después descalificado.

— Al Big Ben le llegó la hora: Al cruzar la línea de llegada de los 100 m en Seúl-1988 delante del estadounidense Carl Lewis, el canadiense Ben Johnson no esperaba convertirse en el paria de los Juegos. Controlado positivo por esteroides anabolizantes, Big Ben perdió su título, su récord y su orgullo.

— La cabeza en otra cosa: Favorito para el título en Seúl-1988, el estadounidense Greg Louganis, especialista en clavados, tenía sin duda la cabeza en otra cosa en el momento de saltar, pues impactó con la plataforma.
Recuperado de sus emociones, el doble campeón olímpico de Los Angeles conservó sus títulos de trampolín y de alto vuelo.

— La sombra de la duda: Triple campeona olímpica en Seúl-1988 (100 m, 200 m, 4x100 m) , Florence Griffith Joyner permanece para siempre como un gran enigma. Transformada físicamente, la estadounidense superó con facilidad a sus adversarias. Tras fallecer a los 39 años, se llevó con ella el secreto de sus fabulosos récords del mundo.

— Kersee todo lo puede: La norteamericana Jackie Joyner Kersee no solo batió el récord olímpico en salto en largo en su camino hacia el oro en Seúl-88, sino que también demostró todos sus talentos ganando el pentatlón. En su carrera, cosechó seis medallas olímpicas (3 de oro) y cuatro títulos mundiales.

— Dream Team I: Veinte años después de la primera derrota de Estados Unidos en básquetbol, las estrellas de la NBA hicieron su aparición en Barcelona-1992. Un equipo de ensueño compuesto, entre otros, por ’Magic’ Johnson, Michael Jordan y Larry Bird.

— Brazos de oro: En Barcelona-1992, Steven Redgrave, mejor remero de todos los tiempos, continuó su cosecha de medallas de oro. Asociado la mayoría de las veces a Matthew Pinsent, el británico ganó cinco preseas de oro de 1984 a 2000.

— King Kong: Al levantar 170 kilos, es decir casi 3 veces su peso, el turco Naïm Suleymanoglu conservó su título en Barcelona-1992. Repitió la hazaña en Atlanta-1996, pero el mejor levantador de pesas de todos los tiempos no logró imponerse en Sydney-2000.

— Africa mía: En un simbólico gesto de unidad contra el “apartheid” , la etíope Derartu Tulu y la sudafricana Elana Meyer unieron sus manos al término de los 10.000 m mujeres en Barcelona-92. Tulu se quedó con la medalla de oro mientras que Meyer ganó la de plata.

— Alí sigue brillando: Aunque el suspenso duró hasta último momento, fue finalmente Mohammed Ali quien encendió la llama en la apertura de Atlanta-1996.
Un momento lleno de emoción para el ex campeón olímpico de boxeo en 1960.

— Scherbo, el Comaneci bielorruso: Con 6 medallas de oro en Barcelona-1992, Vitaly Scherbo (que competía para Estados Independientes) fue indudablemente la gran estrella de la gimnasia. En Atlanta-1996, en sus últimos Juegos, Scherbo se conformó con 4 bronces.

— El Hijo del Viento de oro: Al ganar en sus últimos Juegos un cuarto título seguido en salto en largo, en Atlanta-1996, el norteamericano Carl Lewis entró en la historia. Con 9 medallas de oro desde 1984, alcanzó al finlandés Paavo Nurmi, a la soviética Larissa Latynina y al estadounidense Mark Spitz.

— El primero en 68 años: El ruso Alexander Popov se zambulló en la piscina olímpica en Atlanta-96 para defender el título de 100 m que había ganado en Barcelona-1992. Popov se convirtió en el primer hombre, desde Johnny Weismuller, en 1928, que logró conservar la corona en 100 m.

— Momento de gloria: Pulverizando el récord del mundo en 200 m en Atlanta-1996, el estadounidense Michael Johnson, ganador también en 400 m, entró en la leyenda del atletismo, tras haber ganado los 400 m en Barcelona-92.

— Antorcha submarina: Símbolo olímpico, la antorcha ha viajado por cielo y tierra, pero también por debajo del agua, como ocurrió durante su inédito periplo en el marco de Sydney-2000.

— Marion va por 5 oros: La norteamericana Marion Jones intentó ganar cinco medallas de oro en Sydney-2000. Después de los 100 m, todo parecía posible.
Pero pese a otros dos títulos más (200 m, relevo 4x400 m) , la estadounidense terminó tercera en el salto en largo y en 4x100 m.

— Alexander Magno: Uno de los mejores en lucha grecoromana en Juegos Olímpicos, el ruso Alexander Karelin dejó pasar la oportunidad de establecer un nuevo récord ganando un cuarto título consecutivo en Sydney-2000. Karelin perdió la final ante el norteamericano Rulon Gardner en tierra australiana.

— Emblema de todo un pueblo: Tras encender la llama olímpica, la presión siguió aumentando para Cathy Freeman antes de la largada de los 400 m en Sydney-2000. Pero sin su rival, la francesa Marie José Pérec, la australiana, de origen aborigen, se impuso sin dificultad, apoyada por todo un pueblo.

— Phelps nada tras Spitz: El estadounidense Michael Phelps intentó conseguir los siete oros olímpicos de Mark Spitz (Múnich-1972) . Aunque ’sólo’ ganó 6 medallas de oro y 2 de bronce en Atenas-2004, en 8 pruebas, puso a la Acrópolis a sus pies.

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