PEKIN, CHINA (EFE). La tradicional supremacía de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos, de los que ha sido dueño y señor de forma ininterrumpida desde los Juegos de Atlanta, se derrumba a pasos agigantados en Pekín.

El cubano Dayron Robles descansa en la pista, luego de ganar la medalla de oro en los 110 con vallas. (EFE)
China domina ampliamente el medallero cuando solo restan tres jornadas para la conclusión, al tiempo que pruebas tan genuinamente americanas como las de velocidad en atletismo, la gimnasia, el boxeo y hasta el sóftbol les han dado la espalda a los representantes de las barras y las estrellas.
Los anfitriones suman 46 medallas de oro por 29 de los norteamericanos, que hace cuatro años en Atlanta se impusieron a los orientales por cuatro títulos (36 por 32).
Aunque faltan 63 podios por entregar hasta el domingo, se antoja casi imposible que China no pueda coronarse por primera vez en la historia como el país más laureado de los Juegos.
El mundo entero se ha rendido al jamaicano Usain Bolt, pero las gestas del nuevo monarca de la velocidad han sumido en la decepción a los norteamericanos, incapaces de ganar en la capital china ninguna de las pruebas de velocidad, además con los caribeños como verdugos.
A los dos oros de Bolt, que ayer cumplió 22 años y se lo cantó todo el estadio cuando recibió la presea de los 200, hay que sumar otros tantos de sus compatriotas Verónica Campbell y Shelly-Ann Fraser, en los 200 y 100, respectivamente.

Jugadoras australianas de básquet saludan tras vencer a China en semifinal. Definirán el oro con EE.UU. (EFE)
La puntilla para la dignidad de los esprinters estadounidenses ha llegado hoy en los relevos 4x100 masculinos y femeninos, en los que perdieron el testigo en ambas carreras para quedarse fuera de la final.
El fracaso en el boxeo ha sido igualmente palmario para los norteamericanos, que solo conservan en semifinales uno de los ocho púgiles con los que vinieron a Pekín. Cuba, por el contrario, mantiene su nivel en este deporte con ocho peleadores que han asegurado al menos el bronce.
En este rosario de frustraciones entra la selección femenina de waterpolo, que perdió hoy la final ante Holanda por 9-8.
China humilló también a los estadounidenses en gimnasia artística al copar nueve oros por solo dos de sus máximos rivales.
La proeza histórica de Michael Phelps, ganador de ocho oros, salvó de la medianía a Estados Unidos, que decayó notablemente en las pruebas femeninas.
Otra espina que ha dolido mucho en el corazón de los norteamericanos se produjo ayer cuando Japón se adjudicó la final de sóftbol, y que desde su inclusión en los Atlanta solo conocía el triunfo de las estadounidenses.