La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio estuvo revestida de un hondo dramatismo y un extraordinario llamado a la paz mundial: el atleta que encendió la pira olímpica fue Yoshinori Sakai, que nació en Hiroshima el mismo día en que la bomba atómica destrozó la ciudad y conmovió al mundo.
Esta fue la segunda vez que unos Juegos salieron de su ámbito natural, y la primera que llegaron al Asia milenaria, misteriosa y atrayente. Los japoneses mostraron al mundo cómo sobre las cenizas de la guerra pudo construirse un país pujante, vigoroso, extraordinario, ubicándose muy pronto a la vanguardia tecnológica del mundo. Por tal motivo, los Juegos de Tokio fueron denominados “Juegos de la Electrónica”. Japón aprovechó también para mostrarse y abrir sus puertas a los millones de turistas que llegarían en adelante.
Se corrió el telón de un país que aún conservaba sus tradiciones milenarias, sus mitos y sus leyendas. La organización fue ejemplar. Los arquitectos Kenzo, Tange e Isozaki edificaron una piscina, un palacio de deportes y un pabellón para el judo (su deporte nacional) con el que asombraron a los visitantes. Fue reformado el estadio y se construyó una Villa con una flota de bicicletas para que los atletas las usaran libremente. Por primera vez hubo también una Villa exclusiva para periodistas, aunque sin biciclos.
Fue también la primera vez que se hizo una transmisión televisiva intercontinental, a través del satélite Symcom III, y el espectáculo llegó a más de 600 millones de personas. Sudáfrica no participó a causa de su política segregacionista y la China continental tampoco asistió ante la presencia de Formosa (China Taipei). Alemania, por su parte, presentó por última vez un equipo unificado. Cuatro años después, en México ’68, aparecería la República Democrática Alemana.
LA FICHA
Los Juegos tuvieron lugar en Tokio desde el 16 al 24 de octubre, con la participación creciente de 93 países. Se congregaron 5.151 atletas (678 mujeres) para competir en 19 disciplinas: Natación, atletismo, baloncesto, boxeo, canotaje, ciclismo, hípica, esgrima, fútbol, gimnasia, hóckey, judo, pentatlón moderno, remo, vela, tiro, vóleibol, levantamiento de peso y lucha.
OCHO POR TRES: La nadadora australiana Dawn Fraser conquistó su tercera medalla de oro consecutiva en la prueba de los 100 metros libres. Fue la primera nadadora en ganar ocho medallas en tres Juegos Olímpicos. A su vez, el nadador estadounidense Don Schollander obtuvo 4 medallas de oro y el húngaro Dezso Gyarmati, miembro del equipo de polo acuático de su país, logró su quinta medalla consecutiva. La gimnasta soviética Larissa Latynina compitió por última vez en unos Juegos tras acudir a tres citas consecutivas y lograr un total de 18 medallas (9 de oro, 5 de plata y 4 de bronce).
9.9 Y 10 SEGUNDOS: El velocista norteamericano Bob Hayes fue el vencedor de los 100 m. llanos. En la semifinal marcó un tiempo de 9” 99/100, récord que fue invalidado porque el viento era más fuerte que el tolerado. No obstante ganó la final igualando el récord que ostentaba el alemán Armin Hary con 10 segundos. Hayes también fue el gran protagonista de la posta 4 x 100. Recibió el último testimonio en quinto lugar, pero recuperó el terreno perdido y EE.UU. ganó la prueba con récord del mundo.
DERROTA Y SUICIDIO: La nota más dramática de los Juegos la puso el judo japonés. El deporte nacional sumió a todo un pueblo en la tristeza y en la vergüenza más absoluta cuando su gran estrella, Akio Kaminaga, caía al tatami vencido por el holandés Geesink. El impacto de esta derrota fue tan profundo que provocó hasta suicidios entre los nipones que lo vieron como una humillación internacional.
¿VARONES O MUJERES?: El gran escándalo provino de los atletas de los países del Este, ante la duda del verdadero sexo de algunas de sus deportistas, por su gran desarrollo físico. Tamara Press ganó las pruebas de lanzamiento de bala y disco, se retiraría de las competiciones un año después sin dar explicaciones y ante el incremento de las suspicacias. Pasó lo mismo con su hermana, Irina, segunda en pentatlón, y con la rumana Yolanda Balas, oro en salto de altura. La polaca Eva Klobukowska, bronce en los 100 metros llanos, no superó un control de sexo al año siguiente de los Juegos con motivo del campeonato europeo, confirmando así que las sospechas eran fundadas.
MEDALLAS
1º Estados Unidos 36 oro, 26 plata, 28 bronce (Total: 90)
2º Unión Soviética 30, 31, 35 (96)
3º Japón 16, 5, 8 (29)
4º Alemania 10, 22, 18 (50)
5º Italia 10, 10, 7 (27)
José María Troche
Artículos anteriores firmados por el autor
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