Si bien la nadadora germanooriental Kristin Otto, la corredora Florence Griffith Joyner, apodada “La Gacela”, y el clavadista Greg Louganis (norteamericanos ambos) fueron las figuras más relevantes de los Juegos, el recuerdo del mundo entero se detuvo en la carrera de los cien metros llanos, pues estarían frente a frente nada menos que “El Hijo del Viento”, Carl Lewis, y el campeón mundial Ben Johnson. Norteamericano aquel, canadiense este.
Fueron los diez segundos más esperados en la historia de los Juegos Olímpicos y la población paraguaya tuvo que madrugar para ver la tan esperada prueba. Fue una carrera extraordinaria, en la que Johnson se impuso a su célebre rival por una ventaja apreciable y con una suficiencia asombrosa. Johnson recorrió la pista triunfante, ante la pesadumbre de Lewis. Pero la gloria, así como llegó en menos de diez segundos de veloz carrera, se fue dos días después dejando una enorme mancha de vergüenza y descaro.
Johnson dio positivo en la prueba antidopaje (utilizó un anabólico denominado Stanozolol) y le retiraron el premio. Fue eliminado de por vida de los Juegos Olímpicos. La Federación Mundial de Atletismo fue más benigna, pues tras dos años de suspensión Johnson volvió a las pistas, pero ya no tuvo el apoyo ni el respaldo de nadie. Se apagó oscuramente el que pudo haber sido el campeón más grande de la historia. Lewis, por su parte, acogió la medalla sin la alegría que le hubiera dado ganar en la pista, pero se hizo justicia…
LA FICHA: Un 17 de setiembre, días antes del comienzo del otoño boreal, la exótica Corea abrió sus puertas a los atletas olímpicos que, representando a 159 países compitieron en 24 pruebas de natación, tiro al arco, atletismo, baloncesto, boxeo, canotaje, kayak, ciclismo, hípica, esgrima, fútbol, gimnasia, balonmano, hóckey, judo, pentatlón moderno, remo, vela, tiro, tenis de mesa, tenis, vóleibol, levantamiento de peso y lucha. Compitieron 8.391 atletas, de los cuales 6.197 hombres y 2.194 mujeres.
REENCUENTRO EN ASIA: Tuvieron que pasar 6 Olimpiadas desde Tokio 1964, para que los juegos volvieran al Asia. Seúl fue también la sede del reencuentro olímpico de norteamericanos y soviéticos, después del sucesivo boicot que se llevaron a cabo en las dos Olimpiadas anteriores. Fue la última vez que los del Este compitieron como Unión Soviética, pues tras el derrumbe de la Cortina de Hierro, los países pro soviéticos recuperaron su identidad y volvió Rusia después de larguísimo tiempo.
Aún con el regreso de los líderes mundiales, algunas naciones se negaron a competir, como Corea del Norte, Cuba, Nicaragua, Etiopía y Albania.
BAJO SOSPECHA: Después del escándalo de Johnson quedaron sembradas en el mundo entero las dudas y sospechas sobre si las marcas de los campeones como las obtenidas por el canadiense eran posibles y comenzó una investigación acerca de los campeones, incluso los del pasado. Por ahora, la tormenta ya pasó…
INOLVIDABLE: Por primera vez en los Juegos se introdujo un alto componente histórico y cultural en los días inaugurales, para aprovechar sobre todo la televisación masiva y dar a conocer algo más de cada país. Lo de Corea -aquello de los tambores y bailarines- fue inolvidable, como todos los juegos que se sucedieron desde entonces… Se construyeron 22 estadios (el olímpico para 100.000 personas), dos villas olímpicas, un centro e prensa y la sede del comité organizador, el mismo que se utilizó –mejorado- en el Mundial de Fútbol de 2002. La televisión norteamericana pagó 300 millones de dólares por los derechos y la utilidad del evento superó esa misma cifra; 11.331 periodistas (incluidos técnicos) de todo el mundo cubrieron la prueba y 27.221 voluntarios colaboraron en la organización y desarrollo de los juegos.
LAS ESTRELLAS: Apodada “La Gacela Negra” Florence Griffith Joyner se convirtió en la reina de los juegos. Ganó con récord las pruebas de 100 metros (10”54), 200 y la posta 4 x 100. Greg Louganis sobresalió en los clavados de 10 m. como en trampolín de 3 m. Ni el espectacular golpe que se dio en la cabeza le impidió ganar. Aparecieron el gran garrochista ruso Sergey Bubka, mostrando su hegemonía en las alturas. La alemana Kristin Otto, la “Reina Acuática”, se convirtió en la nadadora con más victorias en la historia. Consiguió 6 medallas de oro en tres estilos diferentes. El americano Matt Biondi, bautizado como “El Torpedo“, se convirtió en el segundo nadador de la historia, en obtener 7 medallas de oro, como Mark Spitz. Por último, el nadador de Surinam, Anthony Nest, fue el primer negro en conseguir una medalla de oro en Juegos, imponiéndose en los 100 metros mariposa.
MEDALLAS
1º Unión Soviética 55 oro 31 plata 46 bronce (Total: 132)
2º Alemania Occidental 37 35 30 (102)
3º Estados Unidos 36 31 27 (94)
4º Corea del Sur 12 10 11 (33)
5º Alemania Oriental 11 14 15 (40)
José María Troche
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