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CERRITO

Santuario natural en el sur

Ñeembucú tiene lugares maravillosos, casi desconocidos y reúnen todas las bondades que la naturaleza puede ofrecer. Cerrito, distrito ubicado al sureste, en la ribera del río Paraná, es uno de estos sitios que deslumbran por su belleza.

La hermosa playa de la laguna Sirena.Cerrito ofrece, a los pocos visitantes que se atreven a desafiar los largos caminos de tierra que lo separan de otras poblaciones, una serie de atractivos que impactan a quienes los descubren.

Se puede acceder a través de la ruta cuarta recorriendo 120 km desde Pilar.

Igualmente desde Misiones cruzando por Laureles, con lo que los provenientes de la capital ahorran más de 100 kilómetros.

Reconocida nacionalmente como una de las mejores zonas de pesca, el río Paraná y sus afluentes ofrecen capturar ejemplares
de surubí, pacú, dorado, corvina, boga y otras variedades ícticas, que en otros lugares prácticamente se han extinguido.

Desde el cerro se pueden contemplar el río y las coloridas lanchas que surcan sus aguas.Aun cuando representa todo un desafío transitar los caminos de tierra que llevan hasta el lugar, esto no impide que los aficionados a este deporte viajen desde alejadas zonas del país y desde el sur del Brasil para disfrutar de momentos muy especiales. Un incipiente –pero bien montado– servicio de atención a los pescadores
les permite encontrar, además de alojamiento con todas las comodidades, la posibilidad de alquilar lanchas con guías y los elementos de pesca para disfrutar de esta actividad. Pero el atractivo de Cerrito
no se limita a la captura de peces. YaPobladores solicitan la preservación del Cerro, que actualmente muestra notorios signos de deterioro. en el trayecto, viniendo desde Misiones, es buena idea pasar por algunas horas a visitar el centro de Laureles, un pintoresco
pueblo que conserva un hermoso templo de estilo franciscano construido en la época colonial. Su estructura y la de varias viviendas que lo rodean parecen una estampa del Paraguay de tiempos idos. A poco de llegar a Cerrito, impresiona
la extraña sensación de encontrar en el país un pueblo construido sobre dunas de arena. Este tal vez sea el motivo del nombre
de esta población del sur.

Pobladores solicitan la preservación del Cerro, que actualmente muestra notorios signos de deterioro.El punto más alto del lugar es precisamente una formación de arena de casi cien metros de
altura, que hace las veces de un mirador
natural y descubre frente al majestuoso
río Paraná toda la belleza que rodea a la zona. Simplemente sentarse a contemplar
el río y las coloridas lanchas que surcan sus aguas ya paga el esfuerzo de hacer un largo viaje por caminos de tierra.


Necesidad de preservación

La pesca es uno de los atractivos que ofrece Cerrito a los visitantes.Pobladores de Cerrito esperan de las
autoridades departamentales y naciona-
les una inversión para preservar este sitio
maravilloso, que ha sido un santuario de
los primitivos habitantes de la zona en la época precolombina y que hoy, lamen-
tablemente, muestra notorios signos de
deterioro por el progresivo derrumbe
de la frágil estructura de arena. Forma-
ciones similares a las que los pobladores
conocen como “las dunas de Cerrito”
son magníficos escenarios naturales que permiten el gozo de los niños y adultos,
que en todos los casos ceden ante la
tentación de ascender hasta la cúspide y
posteriormente deslizarse cuesta abajo. Al llegar a la zona costera, las alternativas
Dunas de Cerrito, magníficos escenarios naturales que permiten el disfrute de niños y adultos.son varias. Van desde la pesca deportiva
hasta un recorrido de reconocimiento,
que consiste en visitar las numerosas
islas de pura y blanca arena que jalonan
el magnífico escenario natural. Mención
especial merecen sus imponentes playas,
que se extienden por kilómetros y son
frecuentadas por un mínimo número de
turistas que han descubierto esta verda-
dera perla del Ñeembucú. Todos los que alguna vez han puesto sus pies sobre la
arena de Cerrito pueden corroborar que se trata de uno de los lugares más hermo-
sos del Paraguay.

Objetos de cerámica

Abundantes objetos de cerámica, tallados con diferentes dibujos, se pueden encontrar en toda la extensión de la playa y algunas islas.En este sitio único, se pueden observar signos de la presencia de los primitivos
habitantes del lugar. Abundantes objetos
de cerámica, tallados con diferentes
dibujos, son fácilmente localizados en toda la extensión de la playa de la laguna Sirena y algunas islas. La artesanía de estos pobladores primigenios nos habla de la instalación en el lugar de numerosos
seres humanos que antes del descubrimiento
de América habían elegido vivir en este sitio paradisíaco. Junto a la preservación del cerro que le da su nombre
y el mejoramiento de los caminos, la investigación y el rescate de la cultura de los primeros habitantes de la zona son algunas de las deudas que tienen las autoridades y organizaciones paraguayas con Cerrito, una verdadera joya de la naturaleza que, felizmente, se encuentra en territorio paraguayo.
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