CONTROL NATURAL DE PLAGAS Y ENFERMEDADES
Biofertilizantes
Prevenir o controlar el ataque de plagas y enfermedades en los cultivos es una actividad que ningún productor debe olvidar. Lo recomendable es hacerlo a través de ciertas prácticas alternativas que son naturales, y que no dejan residuos tóxicos en los productos agrícolas o en el suelo.
Los biofertilizantes se pueden preparar con éstiercol de gallina o vacunos.
La mayoría de los suelos están sujetos a pérdidas de nutrientes debido a su utilización intensiva, y en un gran porcentaje de los casos por prácticas poco apropiadas. Esta falencia ocasiona, de corto a mediano plazo, la disminución de su productividad, dependiendo de la textura y estructura del suelo, por lo que se hace necesario adicionar nutrientes al sistema suelo-planta.
Una propuesta económica y eficiente de adición de nutrientes es la aplicación de biofertilizantes. Estos son preparados mediante procesos de fermentación a partir de mezclas de compuestos minerales con materiales orgánicos como la melaza, estiércol de animales y leche.
La fermentación provoca cambios fisicoquímicos en los materiales componentes, volviéndolos fácilmente disponibles a las plantas; también facilita la formación de vitaminas y hormonas importantes para el equilibrio de la planta.
Los biofertilizantes son tanto de absorción foliar como radicular. La mayor parte de ellos, además de proveer a las plantas de macro y micronutrientes, sirven para prevenir el ataque de plagas como insectos, ácaros, nematodos, hongos, entre otros; y a la vez, durante la fermentación, también se crían enemigos naturales de las plagas.
Funcionan aliados a otras tecnologías, por ende deben ser parte de un proceso y no ser usados en forma aislada. Algunos de los biofertilizantes más usados son:
El supermagro, que es la combinación de un biofertilizante líquido proveniente de una mezcla de micronutrientes que fermentan en un medio orgánico.
PREPARACION
En un recipiente de plástico o cemento de 250 litros, se colocan 30 Kg. de estiércol fresco de ganado y se completa con agua hasta conseguir 120 litros de preparado. Cada 5 días se le agrega uno de los siguientes componentes: 1 Kilogramo de sulfato de zinc, el cual se repite a los 5 días siguientes; 2 Kilogramos de clorato de calcio; 0,3 Kilogramos de sulfato de manganeso; 2 Kilogramos de sulfato de magnesio (sal amarga); 50 gramos de sulfato de cobalto; 100 gramos de molibdato de sodio; 300 gramos de sulfato de cobre; 750 gramos de bórax ó 500 gramos de ácido bórico, el cual se repite a los 5 días siguientes. 20 Kilogramos de estiércol fresco y 20 litros de agua, una vez agregados los 4 primeros elementos citados arriba.
ADICION DE COMPONENTES
Cada vez que se agregue alguno de los productos arriba mencionados, se adicionarán todos los componentes citados en la siguiente lista: 1 litro de leche o suero de leche; 1 litro de melaza de caña; 100 mililitros de sangre animal; 400 gramos de harina de hueso; 250 gramos de hígado molido de vaca.
El recipiente debe ser cubierto, pero no tapado herméticamente, de manera que salgan los gases. Además debe estar bajo sombra, pues el calor excesivo y la exposición directa al sol pueden perjudicar la fermentación.
Si no se observan burbujas en el interior del recipiente, significa que la fermentación no es buena, y a modo de corrección se recomienda agregar estiércol fresco de vaca.
Una vez introducidos en el recipiente todos los elementos, se completa con agua limpia de pozo o manantial, libre de cloro, hasta llegar a los 250 litros de preparado. Pasado aproximadamente un mes, ya se encuentra listo para su uso.
COMO APLICAR
Una vez listo el preparado, se colará y fraccionará en recipientes pequeños que deben ser tapados y guardados bajo sombra. Se lo puede almacenar por espacio de un año y no pierde su efectividad.
Se utiliza como abono y fungicida, en pulverizaciones foliares, en concentraciones del 1 al 5 por ciento dependiendo del cultivo. No debe ser aplicado durante la floración, pues el cobre puede quemar las flores (Ver cuadro).
Abono liquido o urea natural:
Ingredientes:
40 Kg. de estiércol fresco de vaca.
4 litros de leche fresca.
12 litros de miel de caña o melaza.
4 Kg. de fosfato natural.
200 litros de agua.
Preparación:
Se colocan todos los ingredientes en un tacho de 250 ó más litros. Luego se mezclan bien los ingredientes y se los deja fermentar durante 15 días, revolviendo una vez por día.
Se recomienda mezclarlo a razón de 5 litros en 15 litros de agua y aplicarlo al suelo y a la planta.
Fertilizantes para crucíferas - repollo, coliflor, brócoli, taja'o, rabanito, nabo: las crucíferas generalmente presentan deficiencia de boro (Bo) y molibdeno (Mo). Estas plantas tienen dificultad de absorber estos nutrientes, lo que provoca con facilidad la aparición de enfermedades y el ataque de insectos y ácaros.
Ingredientes:
- 30 Kg. de estiércol de vaca.
- 70 litros de agua.
- 5 litros de melaza o miel de caña.
- 2 Kg. de bórax ó 1,5 Kg. de ácido bórico.
- 200 g de molibdato de sodio.
Preparación:
Se deben mezclar todos los ingredientes en un tambor de 200 litros, menos el bórax y el molibdato de sodio. Luego dejar fermentar por 5 días. Mezclar separadamente los 2 Kg. de bórax con los 200 g de molibdato de sodio, dividir esta mezcla en 4 partes iguales y agregar al tambor 1 cada 3 días. En 10 días está listo el preparado.
Se recomienda mezclar ½ litro en 19,5 litros de agua y regar las hojas afectadas 2 veces por semana, desde el trasplante hasta el momento de la cosecha o floración.
Fuente: Programa Biodiversidad Alter Vida