Suplemento Rural


COSECHA Y POSCOSECHA

Esponja




Un interesante lugar en la producción nacional ha ganado la esponja vegetal, y a fin de que pueda ser realmente rentable para aquellas personas que se dedican a su cultivo, los trabajos de cosecha deben realizarse en forma, ya que si no se hace bien, el precio que se pagará por la fibra no será el esperado.

Los frutos de la esponja vegetal se recogen cuando comienzan a ponerse amarillos. No se debe dejar que estos lleguen a tener un color oscuro, pues ese es síntoma de que se están pudriendo y ya no pueden ser utilizados; tampoco debe cosecharse cuando estén verdes, pues la piel quedará impregnada al material que se quiere obtener.
Una vez que el fruto esté listo para la cosecha, se cortará el pecíolo que lo une a la planta con una tijera o cuchillo.

COMO QUITAR
LA CASCARA
Una vez realizada la cosecha, la esponja deberá ser llevada al lugar en donde se le quitará la piel. Este trabajo se llevará a cabo primeramente cortando las puntas de la misma. Luego se introducirá el fruto dentro de agua jabonosa, la cual servirá para que sea más fácil arrancar la piel.
Luego de una hora en el agua, se podrá empezar a sacar la cáscara y las semillas de la esponja; este trabajo debe hacerse con cuidado, de tal forma a no dañar las fibras, pues a la hora de la venta, la presentación será tenida muy en cuenta.

SECADO
Las esponjas se secan a la sombra en un lugar ventilado durante dos a cinco días (dependiendo del clima), nunca al sol, ya que el resultado sería una fibra quebradiza. Si el proceso se hiciera muy lento hay peligro de que se formen hongos que podrían dañar o manchar la fibra.

BLANQUEADO
Para aclarar la fibra se utiliza carbonato de calcio o cloruro de calcio, sustancias alcalinas que se utilizan comúnmente para el blanqueado del papel. Hay quienes emplean cloro o lavandina, pero hay que tener en cuenta que hay países que, por razones ecológicas, no aceptan este último procedimiento y la mercadería puede ser rechazada. También puede realizarse un teñido con anilina para darle color.
Además se pueden hacer teñidos con otras plantas vegetales.

ELABORACION
Una vez que la esponja está blanqueada y seca, está lista para su comercialización como esponja para baño o para tareas de limpieza doméstica. Para la fabricación de manoplas, plantillas y desmaquilladores cosméticos, se prensa la fibra, se recorta con la forma elegida y se la cose al soporte de tela.

(*) Base ECTA

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