Suplemento Rural


USO DE SALES MINERALES

Reproducción animal

Dr. Martín José Morales (*)


Sabido es que la empresa ganadera se sustenta en cuatro pilares fundamentales para un correcto y rentable proceso económico: genética, sanidad, nutrición y manejo. Ninguno de ellos debe encontrarse desequilibrado para un desenvolvimiento normal del negocio pecuario. Dentro de la nutrición existen eslabones de la cadena alimentaria que, a pesar de poseer un tamaño molecular menor, no dejan de tener una importancia vital en el desarrollo de la
vida productiva y reproductiva de los animales.

Los cofactores metálicos enzimáticos, al formar parte de procesos químicos muy complejos, determinan desde un correcto funcionamiento de células nerviosas hasta que el organismo posea un equilibrado nivel hormonal para poder cumplir con la función reproductiva normalmente.

Las tasas de procreo o nivel reproductivo distan mucho de ser óptimas, encontrándose a nivel general cercano al 40%. Uno de los aspectos que se deben intensificar para mejorarlo es, sin dudas, el aporte "estratégico" de los cofactores metálicos enzimáticos, en momentos cuando la actividad de los rodeos es crítica, para la puesta en marcha de la actividad ovárica y/o testicular.

Tanto en establecimientos con tecnología de avanzada como en otros a los cuales esta no ha llegado, el factor limitante de la reproducción se encuentra presente.

Resulta difícil encontrar a profesionales dedicados a la Transferencia Embrionaria (TE) que dejen librado al azar el resultado de su trabajo, sin que apliquen, antes de someter a los animales al correspondiente "flushing hormonal", la suplementación nutricional estratégica que es conveniente en estos casos; v.g. selenio, fósforo, cobre y vitamina E.

De la misma manera, cuando un productor ganadero extensivo desea obtener un ternero por vaca por año (hacerse más intensivo), debe recurrir no solo a un plan sanitario de rutina sino que se hace imprescindible inyectar en el momento adecuado (estratégicamente), el aporte de cofactores como el fósforo, selenio y cobre que aseguren no solo la ovulación de las hembras de su rodeo sino además una preñez segura, sin mortalidad ni reabsorción embrionaria.

La experiencia del ganadero dedicado a la cría indica que cuando se detectan las falencias reproductivas en el rodeo ya es demasiado tarde para recuperar no solo los terneros perdidos, sino además el tiempo.

Existen factores limitantes en la reproducción bovina, asociados a pequeños elementos que no se encuentran en la dieta normal de la hacienda de cría, y provocan verdaderos desastres reproductivos, en cuanto a niveles de preñez se refiere.

Estamos hablando de cobre y selenio, cofactores que no se encuentran en gran cantidad en la explotación bovina y que son muy importantes.

Trabajos de investigación y de práctica a campo ya han dado suficiente soporte técnico para que la práctica de una suplementación inyectable, tanto a hembras como a machos, en el período de servicio, sea imprescindible para la obtención de porcentajes de preñez y parición realmente rentables.


Como datos de interés que todo productor dedicado a la cría debe tener en cuenta sugerimos prestar atención a lo siguiente:
Los bovinos absorben solo el 10% (diez) del cobre que ingieren. Ese porcentaje se ve disminuido si estamos en presencia de aguas con sulfatos. También existen interferencias con el molibdeno de las pasturas.

La sintomatología de pelo descolorido ocurre generalmente cuando ya la carencia se ha manifestado en el interior del animal (por ej., a nivel ovárico).

La carencia de selenio se manifiesta en los animales con niveles reproductivos muy afectados. Debido al tipo de carencias, las soluciones que se pondrán en práctica pasan siempre por una correcta elección del producto inyectable, que no solo brinde un aporte de estos elementos faltantes, sino que asegure una duración sostenida dentro del animal.

Las dificultades en el manejo de los cobres inyectables podrían llegar a ser una limitante, pero hoy en día hay productos que brindan facilidad de aplicación y seguridad biológica con un gran margen terapéutico.

La premisa fundamental es no desperdiciar el potencial de "fabricar terneros" que su hacienda posee. De esta manera no solo nos asociaremos en la finalidad de ser un país realmente rico y tecnificado en ganadería, sino que además se podrá lograr una renta en la hacienda, adecuada al tercer milenio.


(*) Especialista en reproducción
de ganado bovino

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