PARA MANTENER LIMPIA LA UBRE
Nueva tecnica en lecheras
Dr. Felipe
Figueredo (*)
Un problema que los tamberos deben tener en cuenta, y que es fácil de solucionar, es la suciedad que queda impregnada en los pelos de la ubre de la vaca, muchas veces a causa del barro, el estiércol u otras. Pese a limpiar la ubre antes del ordeño, siempre quedan restos en los pelos, por tanto, gracias a una nueva y sencilla técnica, esta dificultad puede ser corregida.
Generalmente, las vacas que van a ser ordeñadas en un tambo son traídas desde su punto de confinamiento que habitualmente es una pequeña parcela. En dicho lugar, el animal ensucia los pelos de la ubre donde se acumula suciedad; al lavar la ubre, el agua sucia cae hasta la punta del pezón y empeora el cuadro de higiene. Aunque el líquido se seque, no se obtiene una buena sanitación, por eso se aconseja el quemado de los pelos de la ubre y la base del pezón.
COMO SURGIO LA IDEA
En una exposición, en Italia, se mostró un equipo para flameado (quemado de los pelos de la ubre de la vaca), específicamente en la base del pezón. El aparato es muy complejo, está compuesto por una garrafa de gas metano, unos grifos y una especie de lanzallamas. Debido a su alto costo, el mismo no pudo ser importado a nuestro país, sin embargo, el ingenio paraguayo pudo reproducir el aparato en forma más simple y sencilla.
El sistema fue inventado por Inocencio Paiva y funciona así: un trozo de madera es envuelto con un paño y atado con alambres finos; este paño es empapado con alcohol de quemar. Una vez preparado el implemento, este se pasa alrededor de la ubre y pezones de tal forma que todos los pelos se quemen.
RESULTADOS
Las vacas se inquietan debido a que reciben un pequeño calor al que no están acostumbradas pero que no es peligroso; no obstante, este procedimiento debe ser realizado por manos habilidosas para no dañar las ubres.
Con esta innovación se puede realizar el mismo trabajo y se obtiene un resultado idéntico al que se lleva a cabo con el equipo de flameado del Viejo Continente, el cual es equivalente a la depilación en las personas. Con esta práctica se obtiene buena calidad de la leche e higiene del animal.
Es un procedimiento muy rápido. De acuerdo a las prácticas realizadas, una fila de 14 vacas se puede flamear en 8 a 10 minutos, y un litro de alcohol alcanza para quemar los pelos de la ubre y pezones de 500 vacas.
Este proceso debe realizarse cada 15 días como mínimo, ya que los pelos del animal vuelven a crecer.
DESPUES DEL QUEMADO
Posteriormente, se hace el "presellado" y el secado, o sea, la operación normal de ordeñe, pero en condiciones mucho más higiénicas. Es un procedimiento muy importante que deben incorporar los productores y que también se puede realizar en vacas recién paridas.
COMO ENSUCIAN
LA UBRE
La vaca de alta producción de leche genera mucho calor metabólico, el cual se suma al calor del ambiente.
La ubre es el órgano que más calor otorga a la vaca, que para refrescarse se acuesta en el barro, pues le resulta más confortable; con esto se ensucia las glándulas mamarias.
EN CONCLUSION
Con este nuevo sistema de quemado de pelos, el tambero ganará en la higiene del animal, como también del producto que obtiene del mismo.
Se recomienda a los productores que hagan la prueba con vacas de descarte y luego realicen en trabajo con aquellas que van a entrar al tambo.
(*) Especialista en producción lechera, reproducción y climatología.