La calidad de los animales de la Expo 2007 deja ver el notable avance de la ganadería paraguaya, que se incrementa cada año en las diferentes especies expuestas. Se pudieron ver una mejor genética, un buen estado sanitario y un buen logro en la terminación de los animales.
Dr. P. M. Gibert
La salud de los animales ha mejorado notablemente año a año. Me recuerda los años en que Senalfa (Servicio Nacional de Lucha contra la Fiebre Aftosa) comenzó con la campaña, primero de control de esta enfermedad para después lograr la erradicación de la misma. Con cuánta adversidad han trabajado los técnicos de aquella época para hacer llegar el programa a todo el país. Una lucha que merece ser tenida en cuenta y congratular a todos aquellos que de una u otra forma han hecho posible, que el Paraguay hoy pueda ofrecer su carne a los mercados más exigentes del mundo, y que podamos tener las expresiones del licenciado Ramiro García, Comisario General de la Expo 2007 y encargado de todo lo referente al ingreso y movimiento de animales dentro de la muestra, que señaló que desde hace varios años no se da la situación de que ingresen animales al predio de la Expo sin el debido control sanitario.
La mayoría de los animales ya llegan perfectamente sanitados y, de no ser así, no se los deja ingresar al campo ferial, ya que podrían afectar a otros animales.
Este es un trabajo conjunto que realizan el Senacsa y los técnicos de la Asociación Rural del Paraguay.
Algunos de los problemas comunes por los que son rechazados los animales que entran al campo son de locomoción o no reúnen las condiciones de aplomo, pero no por falta de sanitación; estos quedan fuera antes de entrar.
De los 1.588 animales inscritos, aproximadamente 1400 participaron de la muestra debido a que han reunido todas las condiciones, requeridas para ingresar al ruedo central y competir por un puesto de Gran Campeón.
Con relación a años anteriores, el trabajo ha sido el mismo y con la misma rigurosidad, ya que no se puede poner en riesgo la salud de otros animales por culpa de uno que no esté bien sanitado.
Qué bueno es saber que el trabajo realizado por los técnicos de la primera época y los que les siguieron tiene su fruto y podamos asistir a todas las exposiciones nacionales e internacionales con animales de alta calidad genética y un estatus sanitario que nos permite seguir consiguiendo mercados y divisas para nuestro país.
Nada de esto hubiera sido posible sin los productores que con esfuerzo y sacrificio han puesto en el sitial en que está la ganadería paraguaya.
Da gusto ver en las vitrinas de los supermercados chilenos que ponen el cartel “carne paraguaya” como marca de distinción a la mercadería. Por eso, hoy podemos decir “El Paraguay pudo”.
Consuma lo que el Paraguay produce.
Produzca lo que el Paraguay y el mundo necesitan.
Recuerde: “El Paraguay puede”.