Fotos: MATKEI
Ing.Agr.Msc. Alfredo Salinas Daiub (*)
Dentro de nuestra herbología nativa existen cuatro especies de plantas medicinales que son ampliamente conocidas por sus características altamente diuréticas y beneficiosas para el sistema urinario, las articulaciones, el sistema muscular, la acumulación del ácido úrico que luego desemboca en una de las enfermedades también indeseables como es la gota. Ysypó mil hombres, zarzaparrilla, achicoria y cepa caballo.
Estas especies, que nuestra gente conoce muy bien y las utiliza en forma permanente, deben ser preservadas, especialmente aquellas que dependen de otros aspectos para que se perpetúen como el ysypó mil hombres (Aristolochia triangularis), liana nativa de los bosques; la zarzaparrilla (Smilax officinalis), que es una raíz, como un rizoma que también debe preservarse; la achicoria (Chicorium intybus), planta nativa que crece a la vera de los caminos; y el cepa caballo (Xanthium spinosum), planta anual que crece prácticamente en todos los lugares y, como la gente la cosecha totalmente, imposibilita la propagación de esta especie.
SIFILIS, REUMA Y GOTA
Existen aún dentro de nuestra población focos importantes de sífilis; esto hoy día ya podríamos considerar como un signo de atraso, de incultura y de inconsciencia, pero que ciertos hombres siguen portando, sufriendo esta enfermedad y contaminando a sus parejas de una manera inhumana y totalmente irresponsable. Generalmente, en los puestos de salud, son las mujeres las que van a tratarse de la sífilis y nunca sus parejas; esto demuestra también la cobardía de los hombres, pues pretenden evitar que se sepa que padecen de sífilis.
El reuma no necesariamente se presenta en las personas de edad; afecta también a jóvenes que luego de un intenso trabajo y en especial cuando tienen las manos, los brazos o todo el cuerpo caliente se lavan o se bañan con agua fría; se produce el efecto que se traduce en los fuertes dolores musculares y articulares, que solo se contrarresta con una aplicación de cataplasma de salmuera bien fría con un paño bien húmedo, cubierto con una toalla seca, aparte de la ingestión de estas plantas medicinales citadas en forma de tereré o infusión.
La gota, conocida entre nuestra gente del campo como isípula, es producto de la acumulación principalmente del ácido úrico –producto también de la alta ingestión de carnes rojas, tabaco, vinagre y alcohol–, empieza por acumularse en el dedo gordo del pie en forma de biurato de soda cristalizado y presenta un dolor terrible para los gotosos, especialmente al caminar, el color oscuro, morado: es la característica de los miembros afectados (dedos, tobillo, pierna).
Ysypó mil hombres: muy bueno también para los enfermos del hígado (cuando hay ictericia), riñón y corazón; es antídoto contra mordeduras de víboras, alacranes y arañas, pero su mayor virtud es como depurativo y corrial en el control de la sífilis, reuma y gota.
Zarzaparrilla: también se la conoce como juapeka, considerada óptima para las enfermedades venéreas, purificadora de la sangre; lo único que no se debe hacer es consumirla en exceso, especialmente cuando se tenga una baja presión sanguínea, pues la baja abruptamente.
Achicoria: el hígado y los riñones se benefician enormemente con esta planta comestible, que hoy día ya se cultiva masivamente; consumiendo esta planta medicinal, se consigue eliminar los desechos y las toxinas orgánicas por medio de la orina, por ejemplo el ácido úrico, de ahí su importancia.
Cepa caballo: esta planta tiene efectos antibacterianos, antirreumáticos y antimicóticos; elimina las mucosidades de las vías urinarias y de la vejiga; también sirve para el tratamiento del hígado y de los riñones.
(*) Profesor de la UNP.