SE SIENTE MáS EN LA ALTA PRODUCCIóN
Problemas reproductivos en lecheras
Los problemas reproductivos son realmente mayores en vacas lecheras de alta producción.
Quién no ha escuchado decir que las vacas de mayor nivel genético (de alta producción) son las que presentan mayores problemas de tipo reproductivo. Una característica común de los trabajos que avalan esta opinión es que se han realizado con un número reducido de animales y de tambos, y con algunas falencias en el análisis genético de las características reproductivas.
Dr. Leopoldo Melgarejo
Especialista en Producción Lechera-DEAg
Dando una respuesta más sólida ha esta interrogante, se analizaron 121.909 ciclos reproductivos de vacas Holstein del nordeste de los Estados Unidos para determinar si diferentes anomalías reproductivas podrían ser explicadas por un factor común, posiblemente un mal funcionamiento glandular, y si esto estaba relacionado de alguna manera con la producción de leche. Las anomalías estudiadas fueron tendencias a ovarios quísticos (medida por largos intervalos de parto primer servicios y entre servicios), intervalos entre celos anormalmente cortos y síntomas de celos en vacas preñadas y nacimientos de mellizos.
PRODUCCIÓN PROMEDIO DE LACTANCIAS
En los tambos analizados la producción promedio de lactancia variaba entre los 2.000 y los 10.000 kilogramos de leche, y la mayor parte de las primeras pariciones ocurría entre los 23 y 31 meses de edad, con extremos entre los 18 y 57 meses.
Para considerar los efectos de manejo en el comportamiento reproductivo se formaron cuatro grupos (862 tambos cada uno) según sus niveles de producción: el primero correspondía a los tambos de menor nivel de producción y el cuarto a los de mayor nivel de producción. El análisis se efectuó teniendo en cuenta el número de parición de las vacas, es decir, animales de primera, segunda y tercera parición.
De acuerdo con los resultados obtenidos en los caracteres reproductivos no se observaron diferencias atribuibles a nivel de producción y al número de parición.
Los análisis efectuados mostraron muy poca variabilidad genética en los caracteres reproductivos ya sea en forma aislada o agrupadas. Es decir, cuando se los agrupaba no sumaban sus efectos individuales como era de esperar si efectivamente estas anomalías hubieran tenido como origen una disfunción endocrina común.
No se encontró ninguna relación de tipo genético (es decir heredable), entre las anomalías estudiadas pero si se encontraron otras, no heredables, producto de la interacción del animal y el ambiente en que fue criado; la manifestación de síntomas de celo durante la preñez estaba relacionado con intervalos largos entre servicios (del orden del 20%) y con los muy cortos (10%) aunque estas dos características (intervalos largos y cortos) no estaban relacionadas.
Al analizar la relación de estos caracteres reproductivos con producción de leche las relaciones genéticas fueron prácticamente cero (o inexistentes) y sólo se encontraron relaciones de origen no genético entre largos intervalos entre servicios y producción de leche en vacas de primer parto, con pequeñas variaciones según nivel de producción (11% para las de menor nivel a 9% para las de mayor).
EN RESUMEN
No existe variabilidad genética para los caracteres reproductivos estudiados.
No existe ninguna relación de origen genético entre estos caracteres.
No existe relación genética entre estos caracteres reproductivos y producción de leche, la única relación encontrada fue de origen no genético en vaquillonas, en las que intervalos largo entre servicios dan mayor oportunidad para que completen su desarrollo antes del primer parto y eso esta asociado a la producción posterior de leche. En los tambos de mejor manejo esa relación disminuye.
Estos resultados son fácilmente explicables por un principio básico de la selección natural de las especies, pregonado por Charles Darwin en el siglo XIX.
“ LA SUPERVIVENCIA DEL MAS APTO”
La inexistencia de variabilidad genética en los problemas reproductivos se debería a que los menos aptos tuvieron menor número de descendientes. En el curso de los tiempos (mucho antes de que el hombre comenzará a seleccionar animales), la proporción de estos fue cada vez menor hasta desaparecer de la población.
La población sobreviviente fue entonces la reproductivamente apta. Al estar así estabilizada no se manifiesta variación genética entre esos caracteres y es por ese motivo, la falta de variación, que no se encuentran relaciones de origen hereditario o genético entre caracteres reproductivos ni entre estos y producción.
No hay evidencia de un antagonismo genético entre fertilidad y producción lechera. La respuesta fenotípica en fertilidad como consecuencia de una selección directa por producción sería mínima. Por lo tanto económicamente no se justificaría disminuir la intensidad de selección por producción de leche.