Las comunidades campesinas del Ñeembucú tienen en su territorio áreas con vegetación silvestre, generalmente ubicadas en campos naturales y zonas ribereñas que albergan una gran diversidad de especies, y de las cuales muchas han venido utilizándose por la población local como plantas medicinales por sus propiedades curativas. También el valor de algunas de estas especies nativas reside en sus propiedades aromáticas.
Ing.Agr.Msc. Alfredo Salinas Daiub
Técnico Proyecto Dermasur/MAG
Las plantas medicinales constituyen una fuente valiosa de prevención y curación para la mayoría de los pobladores rurales de esta zona del país. Su valor económico no está aún reconocido en los indicadores económicos oficiales. Muchas especies de alto valor curativo como el kamba akã (Guazuma ulmifolia), el cedrón Paraguay (Lippia citriodora) y el romero (Rossmarinus indicus), han sido utilizadas tradicionalmente para el tratamiento de diferentes afecciones y enfermedades. Dichos conocimientos permanecen vigentes en las comunidades, y se transmiten de generación en generación, como parte de su cultura.
TRANSFORMACION DE PLANTAS MEDICINALES O FARMACIA NATURAL
Un interesante proyecto puede representar la formación de comités de productores que al unirse procuren contar con infraestructuras y equipamientos para deshidratar y transformar plantas medicinales (secadoras, laboratorio de farmacia natural y destiladora de aceites esenciales). Las familias campesinas participantes estarán capacitadas en la elaboración de pomadas, tinturas y aceites esenciales; es importante mencionar que las tecnologías implementadas serán sencillas y de bajo costo.
COMERCIALIZACION
Mercado social (local): los primeros beneficiarios de los productos herbarios y sus derivados serían las familias de las comunidades campesinas. De esta manera, esta experiencia contribuirá en la prevención de las enfermedades más prevalentes en cada localidad, y significará un ahorro para las familias campesinas, ya que pueden atender problemas primarios de salud con recursos locales, a su alcance y, lo más importante, a bajo costo.
Mercado externo (nacional e internacional): los productos pueden ser comercializados mediante centros naturistas (pomadas, infusiones y tinturas) en las ciudades cercanas, mientras que los aceites esenciales se destinarán a la exportación, sector en el que, a partir de un estudio preliminar realizado, hemos encontrado muy buenas perspectivas.
EL ROL DE LAS MUJERES Y LA FAMILIA CAMPESINA
Al principio, no todos los integrantes de las familias campesinas manifestarán interés en el manejo de las plantas medicinales como una alternativa de salud y para el incremento de sus ingresos económicos. Por este motivo, se deberá apuntar a las mujeres, que serán las primeras en participar en los trabajos de cultivo en los huertos familiares.
EFECTOS ESPERADOS DE LA EXPERIENCIA
La incorporación de tierras marginales por un lado, ociosas por otro, a la producción de plantas medicinales, aromáticas y esenciales, representará un incremento sobre su valor, más aún cuando la disponibilidad de tierras por habitante es muy escasa en estas zonas de los grandes humedales. Además, a este efecto económico, se sumarán las ventajas ecológicas que implica la disminución de la tala y quema para el ecosistema, principalmente en el control de la erosión de suelos y la conservación de la biodiversidad.
La calidad de los principios curativos de las plantas medicinales es un factor decisivo para obtener productos efectivos desde el punto de vista terapéutico. En las perspectivas del mercado, observamos que existe una demanda a nivel nacional como mundial, cada vez mayor de productos alimenticios y para la salud obtenidos ecológicamente.