Suplemento Rural


SE DEBEN UTILIZAR RECURSOS DISPONIBLES

Planificación de fincas rurales

Planificar la finca es programar las actividades a fin de obtener los beneficios de la tierra de la mejor manera posible. Se debe partir del uso racional de los recursos disponibles, poniendo énfasis en asegurar el autoconsumo de la familia, con base en un adecuado aprovechamiento de la unidad productiva.

Ing. Agr. Shyrley Ojeda – Ing. Agr. Msc. Percy Salas
Tema de Tesis presentada en la FCA/UNA

La planificación es pensar cómo vamos a usar la finca de la mejor manera posible. La gente del sector rural de nuestro país no se acostumbra a llevar una planificación a mediano o largo plazo; normalmente la planificación se da a muy corto plazo, y en forma mental.
Por ejemplo, los agricultores mencionan que tienen pensado qué plantar y dónde cultivar este año; sin embargo, para los siguientes 6 meses o más no saben qué harán en su finca.
Es conveniente pensar ahora lo que se va a hacer después en la finca, pensar en el futuro, mirando los recursos de que disponemos en el presente.
Para planificar, hay que tener conocimiento de la realidad, saber lo que se tiene, identificar los problemas existentes, analizar y ordenarlos según la prioridad.
En la planificación, se toman como base el factor humano, los materiales y herramientas.
Se deben tener muy en cuenta los recursos localmente disponibles y no los que escasean. Las soluciones deben ser de bajo costo; ir solucionando de lo pequeño a lo más grande, y hacerlo en forma progresiva. La planificación debe incluir: objetivos, actividades, tiempo de realización, responsables y resultados esperados.
Los objetivos deben ser realistas, alcanzables y bien definidos. Los plazos deberán estar acordes con las prioridades que se quieren lograr.

En la finca se debe planificar desde el punto de vista de la seguridad alimentaria. Se debe ubicar en un plano de la propiedad y en el calendario, en forma ordenada, cada uno de los componentes animales y vegetales, considerando los recursos disponibles: suelo, agua, mano de obra, capital, otros.
Se deben aprovechar al máximo los espacios disponibles con el fin de producir cada día, semana y mes del año, en forma variada, asociada y rotativa, todos los rubros básicos que necesita la familia para alimentarse durante el año.
En la planificación se debe tener muy en cuenta la sostenibilidad de la productividad, la cual depende de la conservación y recuperación de los recursos que la alimentan: “suelo, agua y bosque”, que contribuyen al sostenimiento de la finca.

OBJETIVOS

Se recomienda que en la pequeña finca se produzcan suficientes alimentos, variados y nutritivos para servir de consumo a la familia, durante todo el año. Tampoco deben faltar rubros para la venta que producirán ingresos por su comercialización, a fin de poder cubrir las necesidades materiales de los miembros de la familia.
Así mismo deben realizarse las mejoras en la finca, construir viveros, semilleros, silos para conservar semillas y adquirir herramientas y equipos, tales como forrajeras, secaderos, entre otros.


COMO EMPEZAR

Para empezar, se debe juntar toda la información acerca de cómo hacer la planificación, conocer bien la finca y el medio externo, preparar un mapa actual de la finca, definir los objetivos, seleccionar las actividades y mejoras más adecuadas; hacer otro mapa que incluya las modificaciones en el tiempo de ser realizadas y, finalmente, manos a la obra.
La planificación debe incluir el cultivo de rubros agropecuarios para el consumo de la familia, para la venta y la alimentación animal, cultivos para la producción de semillas, espacio e infraestructura para el almacenamiento y la conservación de granos, equipos y técnicas para el procesamiento y elaboración de alimentos.
Un aspecto que no se debe postergar es el mejoramiento de la vivienda familiar, con todas sus comodidades, que determina un aspecto importante de la calidad de vida del hombre del campo.
La planificación debe registrarse en mapas que incluyan todas las modificaciones, la de corto plazo debe señalar los trabajos durante un año, la de mediano plazo, hasta 3 años; y, finalmente, la de largo plazo, que es a partir de tres años en adelante.

© Reservados todos los derechos de Propiedad Intelectual.